martes, 9 de noviembre de 2021

Quijotes y molinos en The New Yorker

 

 “The Impossible Dream” es el título de la portada realizada por Eric Drooker para el número de la revista The New Yorker presentado ayer. Una pieza que rezuma escepticismo, ya desde su título, sobre la eficacia de la gestión global de la crisis climática cuyo último hito ha sido la decepcionante COP26 de Glasgow.

Pero si nos centramos en la cuestiones plásticas, procede apuntar lo picassiano que resulta el Quijote de esa ilustración, como bien puede comprobarse en la  comparación que a continuación realizamos con el creado en 1955 por el artista malagueño para la revista 'Les Lettres françaises'.


Oportuna ocasión para recordar otras portadas inspiradas en el hidalgo cervantino ya incluidas en la 3ª septena de temáticos emparejamientos. Tanto Eugène Mihaesco (15/8/1988) como Bob Staake (10/5/2010) han aportado tapas inspiradas en el famoso episodio de los molinos de viento, aunque en el caso del segundo con una marina escenificación en que el acometedor protagonista evoca a los puritanos Padres Peregrinos llegados a la costa de Massachusetts en 1620. 

  

Aún hay otras dos portadas más con quijotescas reminiscencias,  cuestionables en el caso de la de Saul Steinberg del 4/3/1967, una creatividad sobre la que nada objetaremos a quien meramente quiera ver un genérico lancero (aunque lo de acometer gigantes, "ser, es"), mientras que resulta difícil no asociar con Don Quijote y Sancho la montada pareja de William Steig del 29/4/1991.

     

En cuanto a los aerogeneradores, una primera aparición se produjo en la ilustración de Ian Falconer del 1/8/2012 que se encuadra en la notable serie de "islas solitarias" que han llegado a las cubiertas de la revista neoyorquina. Una recopilación de las mismas puede verse en el apunte Demasiadas islas solitarias.

Y otra notable batería de esos equpos energéticos ya fue incluida por el propio Drooker en la ilustración titulada “A Bright Future”,  portada del número del 19/5/2014 dedicado a la innovación (Innovators Issue) que no hace mucho tratamos en la 76ª septena. Única tapa, por cierto, en la que recordamos haber visto paneles fotovoltaícos.

Un clásico molino holandés ya pudo verse en la portada de William Steig del 29/7/1939.  Pero se trataba de una réplica que fue instalada en la Casa de Holanda, patrocinada por por la compañía cervezera Heineken, de la Feria Mundial de Nueva York de 1939. Un evento que se desarrolló desde el 30 de abril al 31 de octubre de 1939, aunque posteriormente fue reabierto al público entre el 11 de mayo y el 27 de octubre de 1940. Acompañamos una postal de la época con una muy saturada imagen fotográfica de aquel pabellón.

Otro típico molino holandés aparece en la portada de Rea Irvin del 9/8/1941 que daba cuenta de cómo la Segunda Guerra Mundial había puesto fin a los viajes de placer a Europa que entonces eran una vacional obligación para los norteamericanos con posibles (adviértase que no falta España en la colección de folletos, con un inevitable escena taurina como ilustración de portada).

Saul Steinberg también incluyó una sextuplicada imagen de uno de esos ingenios en su reflectivo juego con una pictórica escena publicado el 23/7/1966, mientras que Bob Blechman aportó en la portada del 29/4/1974 un anticipatorio equipamiento de los edificios de Manhattan, dominados por la imponente presencia de las Torres Gemelas, con dispositivos de aprovechamiento de la fuerza del viento.






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