El Martes Neológico ha tratado esta semana el síndrome de Wendy que alude a las personas (mayoritariamente mujeres) que, para afirmar su identidad, tienen la necesidad de cuidar y satisfacer a otras personas, sobre todo a la pareja y los hijos.
Se pregunta Susana Guerrero Salazar si el diferencial hecho de que el conexo síndrome de Peter Pan sí tenga presencia en los diccionarios no tendrá una explicación en clave de género, pero basta echar un vistazo a Google Trends para adivinar que las razones son tan sencillas como un mero uso muy superior.
Aprovechamos para apuntar que, de momento, son seis los síndromes recogidos en el DLE, frente a los 14 del Diccionario del Español Actual que sí incorpora el de Peter Pan, pero no el de Wendy. Postulamos el de Diógenes y el de Peter Pan como próximos ingresos en el Diccionario de la Real Academia.
El Trujamán Aleister Crowley: Una orilla ajena durante las vacaciones (1) probablemente les despierte la curiosidad por conocer la foto que José Francisco Ruiz Casanova describe con detalle en su texto. Ya nos encargamos en esta redacción de satisfacer su posible interés.
Pasamos a enlazar La punta de la lengua de Álex Grijelmo titulada “Ataque híbrido”. ¿Pero cuál es la mezcla? que plantea la poco apropiada aplicación del repetidísmo sintagma bélico al caso de Ceuta.
Completamos la reseña de lecturas lingüísticas con Los heridos sin heridas que hoy publica Francisco Ríos Álvarez en La Voz de Galicia.
Encabezamos la sección humorística con el híbrido "fisioteraceuta" acuñado por Álvaro. Y paronímico es también el juego planteado el martes por Santy Gutiérrez.
La expresión farmear aura todavía ha coleado esta semana en viñetas tanto de J. Morgan como de Miki y Duarte. Quizá podamos dar por cerrada la colección de 15 viñetas aportads por 12 dibujantes que ayer reunimos en un monográfico.
En el ámbito literario, las medidas cautelares adoptadas por el Tribunal Supremo en relación con la inscripción en el censo electoral al amparo de la "Ley de Nietos" suscitaron el coincidente recurso de Pinto & Chinto y Santi Orue al Cuento de la lechera en sus dibujos de ayer (enlace a nuestra colección de viñetas).
Concluimos la sección gráfica con las quijotescas viñetas que esta semana han publicado Idígoras y Peridis.
Cachitos
- Las pintorescas hipótesis sobre mafias, tecno-oligarcas, israelíes y rusos que difunden sus ministros chocan con una realidad que los españoles vieron en 'prime time'. Va de suyo que el líder socialista implantaría un régimen propagandístico si le fuera posible; véase la degradación TVE bajo su mandato. Pero no puede hacer tal cosa y de ahí su inquina contra el pluralismo informativo. Manuel Arias Maldonado en Ceuta confidencial o el secreto a voces
- Ya no hace falta entusiasmar al votante, basta con acojonarlo. El programa electoral es secundario; lo importante es señalar al monstruo. Arturo Pérez-Reverte en ¿Contra quién va a votar usted? [el debut de su Patente de corso en El Mundo]
- Metía diferentes contraseñas que llegaban por email y SMS, una actividad a la que el ciudadano moderno dedica el 4% de su tiempo, según un estudio reciente. Daniel Gascón en Mis hijos y yo luchamos contra la ley
- Sánchez sueña con enfrentarse a un nazi y la democracia española insiste en ponerle delante a Feijóo, que parece el director de una sucursal del Banco Pastor. En Alemania tienen el adversario que Sánchez lleva años necesitando. David Mejía en Sánchez mira a Alemania con envidia
- Sánchez exprimirá a sus socios para presentar a su costa un resultado [de las próximas elecciones] del PSOE no excesivamente catastrófico: cualquier cosa que le sirva para seguir al mando en Ferraz y emprender una operación de desestabilización que culmine la quiebra del Estado del 78 y tumbe cuanto antes el bodorrio de la derecha y la extrema derecha. En su fantasía, 2030 no es la fecha para llegar, sino la fecha para regresar. Ignacio Varela en El alguacil alguacilado: a Sánchez se le acaban los plazos
- Estamos ante el aviso desoído de un futuro dramático. El proceso de destrucción de la enseñanza está condenando a los jóvenes al fracaso en la vida y por supuesto en el cada vez más globalizado mercado de trabajo. Ignacio Camacho en El futuro condenado

























































