El Martes Neológico ha tratado esta semana la palabra hiperconsumismo. Una voz que Santiago Fernández Porta considera que está cargada de ideología y de matices sociológicos que sustentan su empleo como herramienta para la lucha y conciencia política. Rasgos que, en su opinión, justificarían su presencia en el diccionario que actualmente encomienda en exclusiva a consumismo la representación de la «tendencia inmoderada a adquirir, gastar o consumir bienes, no siempre necesarios». No estaría de más que los colaboradores del CVC concretaran las definiciones que proponen para sus candidatas. Adicionalmente, si se abre la espita de los intensificadores acabaremos por ver peticiones de incoporar hipergrande o megapijo,-a.
¿Quién asesinó al verbo matar? es el título del Trujamán que Ilya U. Topper dedica al análisis de la impropia preponderancia que ha alcanzado el primer verbo sobre el segundo. Un fenómeno que achaca al frecuente recurso a la voz pasiva, aunque creemos que también influye la componente ideológica que apunta en algún ejemplo. Y es que no son pocos los periodistas que consideran en sus crónicas que los "buenos" matan y los "malos" asesinan.
Cristina Suárez Toledano da inicio a una serie de interés turístico con el Rinconete Rutas literarias (1). Un verano para conocer el Baztán, la Cantabria infinita o los campos de Castilla. Dolores Redondo, Eva García Sáenz de Urturi, que suscita una ruta por Vitoria no citada en el título, Valentina Redondo, Gustavo Adolfo Bécquer y Antonio Machado son los autores que sustentan las norteñas propuestas formuladas.
En Letras Libres hemos leído Insultos y halagos. Proyectiles emocionales disfrazados de palabras. Neurociencia aplicada al análisis lingüístico.
Leyre Bastyr desvela en El lenguaje secreto de los médicos el significado de algunos términos jergales de la medicina anglófona, mientras que Francisco Ríos se ocupa, también hoy, de algunas cuestiones preposicionales en La mesa y las zapatillas.
Pasamos al lenguaje del humor con la viñeta que hoy publica JM Nieto en Abc. El único ejercicio de ludolingüismo que hemos registrado esta semana que acuña el paronímico acrónimo giliboyas formado a partir de "guirnalda de interceptación de inmigrantes con boyas".En el segundo apunte de ayer recopilamos las viñetas inspiradas en La Odisea que hemos coleccionado recientemente, una serie propiciada por el estreno de la versión cinematografica de Christopher Nolan. Hoy queremos apuntar, a la vista de la visión de Ferreres de los cantos de sirena de Silvia Orriols dirigidos a Junts, el simbolismo que el procés dio a Itaca como representación de una Cataluña independiente. Enlazamos un artículo de La Vanguardia que repasa algunos hitos del recurso a la homérica epopeya recurrentemente realizado por el independentismo catalán.
Proseguimos con Riki Blanco, que dio el finiquito al Principito en su viñeta de El País del miércoles y concluimos la muy breve sección gráfica de hoy con la invitación a la lectura que JM Nieto tiene la buena costumbre de realizar antes de las mayoritarias vacaciones de agosto.
Cachitos
- El disparate está en hacernos creer que un país diminuto como España puede frenar el cambio climático en su territorio, gracias a las medidas que adopte. Por esa razón es tan irritante que, otra vez, el presidente Pedro Sánchez haya ofrecido como única contestación al desastre de los incendios forestales aprobar 'un pacto de Estado', que es exactamente lo mismo que dijo el año pasado, y quizá el otro y también el anterior. Javier Caraballo en La excusa perfecta del cambio climático
- Nunca hay responsables políticos que sean licenciados de su cargo cuando estas catástrofes ocurren. Por el contrario, se renueva la confianza en su incompetencia, se revalida su bajeza moral y se les promociona en el escalafón del partido. José Antonio Zarzalejos en Incompetentes e inmorales
- Según el nuevo credo, los incendios y las inundaciones serían hijos del cambio climático; buscar responsables humanos, un vicio de negacionistas. Benito Arruñada en Arder por devoción
- Pasar del «todos contra el fuego» al «todos contra todos» requiere invertir décadas en confrontaciones estériles, de manera que unos puedan acusar a otros de ser cómplices de la destrucción, y que haya una bolsa de millones de imbéciles dispuesta a creérselo. Juan Soto Ivars en Los países corruptos arden mejor
- El fallo clamoroso del factor humano. Repasen la lista del actual Gobierno: ninguno de sus componentes tendría cabida en un Gobierno de Adolfo Suárez, de Felipe González o de José María Aznar. No por currículo o por idiomas, sino por falta de sentido del Estado, de respeto a la ley y de compromiso con el interés general. Ignacio Varela en La decadencia nacional: España no arde, se deja quemar
- El Parlamento hizo algo que no estaba entre sus funciones previstas y el resultado es que no hace aquello para lo que se había diseñado. Daniel Gascón en La realidad es un chiste
- También los ministros parecen incapaces de imaginar que una decisión del Gobierno pueda responder simplemente a razones de justicia. David Mejía en El indulto a Laura Borràs
- Quizá la medida más efectiva contra la turistificación no sea una ley sino un espejo. Ana Iris Simón en Los turistas siempre son los otros
- Lo peor es que el problema de este ‘statu quo’ de inferioridad ante Rabat se prolongará más lejos del actual mandato y tiene visos de comprometer intereses españoles a largo plazo. Ignacio Camacho en Un pato cojo y aturdido
- Incluso las voces más oficialistas hablan de violación del territorio soberano español y de chantaje migratorio, aunque algunos solo se atreven a decir algo así metiendo en el cóctel a Trump y Netanyahu, para proteger cierto pedigrí progresista. Ricardo Dudda en Marruecos: las pasiones y los intereses
- Existe un efecto llamada sistemático, pero este no procede de un evento extraordinario, sino del sistema en su conjunto y de la legendaria tolerancia española con la irregularidad. Héctor Cebolla y María Miyar en Ceuta o el precio del quijotismo moral
- España lleva casi una década entregada a un cierto quijotismo moral que ha reemplazado el análisis de los incentivos y el diseño institucional por la fantasía de que las buenas intenciones producen, por sí solas, buenos resultados. Id
























































