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sábado, 17 de enero de 2015

Preocupantes señales

Siempre nos ha llamado la atención la necesidad de señalizar en los transportes públicos que algunos asientos están reservados para personas con mayor necesidad objetiva de utilizarlos. Ojo, que no es cosa de aquí, es una práctica extendida por todo el mundo, así que todavía resulta mas preocupante este generalizado recordatorio de tan aparentemente elemental norma de conducta. Esta es la bilingüe versión del metro madrileño:


No falta el detalle de citar la normativa correspondiente que en la muy autonómica España no podía limitarse al estatal Real Decreto 154/2007 de 23 de noviembre. Una norma con toda probabilidad incapaz de recoger las especificidades de madres, embarazadas, ancianos y convalecientes madrileños y madrileñas (eduardosmanosjeringas los hemos visto llamados por ahí). Una insuficiencia que suple el ciertamente anterior decreto 13/2007, de 15 de marzo, del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid. ¡Vaya país complicadito que henos fabricado!

En cuanto a la efectividad de esta señalización que tantas veces hemos visto ignorar, opinamos que sería mas impactante y, por tanto efectivo, señalizar así todos los asientos de los vehículos, ¿o es que acaso no debería ser ese el criterio? Ocupado el o los reservados ¿los afectados a fastidiarse? admitimos que en los que excedan el cupo legal de reservados se indique solamente "uso preferente", no vaya a ser que sea necesario invertir meses en modificar tan sesudos decretos.

A ver si alguna autoridad de transporte se anima con esa "pedagogía de choque".





Coda señaléctica (específicamente dirigida a los lectores con mayores capacidades pareidólicas): no se molesten, ya nos hemos recorrido nosotros todo un tren Alvia y podemos asegurarles que los dragones que según las señales de Renfe custodian los extintores no existen. Otra trola.


martes, 15 de julio de 2014

Esa nueva prohibición de cada día


Andan un poco revueltos los vendedores de mascotas con los detalles que se han filtrado de la nueva "Ley de comercio y tenencia de mascotas". Parece que entre las inevitables prohibiciones que debe incluir toda normativa come il faut se incluye la de exhibir en los escaparates algunas especies, de momento se dice que solo los perros y los gatos, que presentan mayores problemas de abandono. Se trataría, por tanto, de evitar la compra compulsiva de estos animales. Muy loable el intento de reducir el citado abandono, pero ¿será posible que no se nos ocurra ningún otro medio para conseguirlo? Con los chips de identificación no debería ser tan difícil averiguar quien abandona y pedir las consecuentes responsabilidades.

Pero como tenemos una amiga que trabaja en un gabinete de reconocimientos médicos para conductores nosotros vamos a proponer interesadamente la implantación de una prueba psicotécnica que habilite para la tenencia de mascotas. Empleo para el país y otro carnet que gestionar para mayor solaz de algún funcionario.

Lo que resulta verdaderamente preocupante es comprobar cómo vamos construyendo una sociedad sumida en una especie de minoría de edad permanente, incapaz de soportar ciertos estímulos emocionales. No puede ser expuesta a la publicidad del tabaco porque va y fuma, idem con el alcohol aunque sin que medie una prohibición tan amplia y, aún así, hay que ver como se sopla, no digamos el segmento mas joven que decididamente es “la generación mas emborrachada de la historia”. No sería malo considerar la posibilidad de que lo estemos fiando todo a medidas facilonas de implantar y no estemos atacando los problemas en su verdadera raíz.


Volviendo al tema de las mascotas, una vez abierta la senda de impedir las emociones mas “pecaminosas”, no se sacude una tradición judeocristiana así como así, también habrá que prohibir esas películas con animalito que tanto fomentan el presuntamente irresponsable deseo de traerse a casa uno parecido. Así que los seguidores de Rin-Tin-Tin ya pueden ir guardando copias de sus aventuras porque cualquier día prohíben su emisión. En fin, seguro que a ustedes se les ocurre alguna otra prohibición que sin duda coadyuvará a la reducción del abandono de mascotas, aunque, ya puestos, la solución realmente infalible es que se impida toda tenencia de las mismas. Muerto el perro se acabó la rabia acuñaron nuestros antepasados.


Como andamos metidos en prohibiciones vamos a aprovechar para llamar su atención sobre una que probablemente les haya pasado inadvertida. Hemos observado que cada vez hay mas escaleras mecánicas que lucen la señal que les mostramos en la adjunta imagen. Como nosotros no acabamos de ver claros los peligros de utilizar esos dispositivos con zuecos de goma, ya agradeceríamos que algún lector con mas conocimientos sobre el particular nos facilitara alguna explicación. Y es que, así a bote pronto, nosotros vemos mas peligrosas las chanclas. En todo caso no es mal ejemplo para reflexionar sobre la importancia de motivar las prohibiciones que con tanta generosidad nos imponen hasta los instaladores de escaleras mecánicas.

Una última duda, ¿saben vds. por qué solo se prohíbe 
a los curas meter el pie en las ranuras lateral
es ?

martes, 30 de julio de 2013

Por sus carteles les conoceréis


Cuanto más que mero texto hay en los mensajes que topamos a diario en la calle. Comenzaremos esta panorámica ovetense con el caso de los comerciantes que suelen tener la cortesía de darnos una pista sobre los motivos de cierre. Ya sea excepcional, como el causado por una avería o evento familiar, o con ocasión de las más habituales vacaciones. Un motivo algo devaluado, porque suele utilizarse torticeramente para encubrir,al menos inicialmente, algunos cierres traumáticos que suelen ser delatados por la acumulación de notificaciones de Correos tras la habitualmente transparente puerta.

En todo caso, no falta quien siente la necesidad de participar a sus clientes algún detalle adicional, incluso por medio de trabajados recursos gráficos como los aplicados en la imagen que sigue. Coletilla habitual es la petición de disculpas, aunque puede llegar a resultar excesiva porque hay causas como las defunciones en que pudiera llegar a parecer que se piden por morirse. No hay que obcecarse con las fórmulas.


En el asunto de los mensajes dirigidos a los dueños de los perros no hay unas reglas de cortesía comúnmente aceptadas. Todavía está bastante generalizada la pura y simple prohibición que´, en el caso que acompañamos, se matiza con la solemne claúsula "aun (sic) acompañados de sus dueños". Como si hubiera muchos canes que acudieran ellos solitos a realizar los mandados de sus amos. En contraposición, cada vez se ven más fórmulas que evitan la severidad de la prohibición con textos que buscan una mayor amabilidad con palabras como rogar y esperar a la salida. También en esto hay interesantes oportunidades de comunicación gráfica.



Con todo, no es difícil que, llevados por un cierto sentido humorístico, se caiga en excesos descriptivos que pudieran comportar un subliminal efecto disuasorio. La adjunta imagen, por eejmplo, creemos que no anima mucho a los ciudadanos a cumplir con sus deberes cívicos. Este cartel es simpático, pero comunicativamente nada eficaz.

Y es que a pesar de los esfuerzos pedagógicos, la guarrería sigue campando a sus anchas y ello obliga a que algunos de los talleres de arreglos que proliferan con el decaimiento económico incluso tengan que solicitar un poco de cuidado con la condición higiénica de la ropa que se lleva a enmendar. ¡Qué duro es tratar con eso que llamamos "la gente"!


El márketing cada vez más tiene más importancia en todas las facetas de la vida, por lo que el plan de estudios de las enseñanzas obligatorias está pidiendo a gritos la inclusión de unas pequeñas nociones sobre su aplicación práctica. Aunque sólo sea para que quien acabe ganándose la vida con algún oficio repare en que malamente cabe esperar un mueble correctamente rematado de quien se anuncia con tan torpe grafía como la adjunta. Mal te vendes amigo.

Una particular versión de la cartelería chapuza es la que tiene como autor al típico despistado-perezoso que cada vez que pasa junto a su mensaje recuerda algún añadido nuevo. Para qué hacer uno nuevo si todavía hay sitio. Este modelo de comportamiento se contrapone un tanto a la tipología codificada que minimiza el espacio necesario para los detalles. Así, y aunque no esté muy claro el por qué, la que suponemos cocina se designa con la inicial de su nombre inglés.


A la hora de prohibir hay quien recurre al tono oficialista, con frecuencia apoyado con rimbombantes citas legales, aunque algunas comunidades quizá debieran alertar a sus administradores de que el Reglamento de Correos de 1964 fue modificado en 1999 por lo que están apelando a una norma que lleva casi 14 años derogada y, además, no prohibía el entonces casi inexistente buzoneo. 


El caso anterior nos recuerda el de un conocido (de los de verdad, no de los de "me lo ha contado") al que el encargado de un remonte en una estación de esquí le negó el paso aduciendo que no era la persona que aparecía en la foto del forfait anual que lucía. Tras una considerable discusión, el empleado de la instalación reparó en que el pase era, además, de la temporada anterior, ante lo cual el increpado cesó toda discusión y se despidió con un muy digno: ¡eso ya no se lo discuto! Pues eso, aparte de leerse el contenido de la norma esgrimida que no contiene tal prohibición, hay que ponerse un poco al día.

Si tenemos criticado en alguna entrada anterior la acumulación de prohibiciones, para evitarlas nada como recurrir a los textos genéricos que, a fuer de serlo, ¿sirven para algo? ¿Es necesario advertir que no se puede perturbar el orden de un centro de estudio? En nuestra querida Universidad tenía que ser. Otra interesante estrategia es el paternalismo, como el que se gasta Tráfico en los paneles informativos de las carreteras explicándonos que los controles de velocidad son por nuestro bien.

En nuestra ciudad es la multinacional portuguesa EDP quien ha heredado de Hidroeléctrica del Cantábrico esa técnica en el defensivo cartel que luce el pórtico de su sede ovetense. ¿Qué ocultos peligros oculta ese espacio que pueden pasar factura a los jugones y solo a ellos? Si se refieren a lo resbaladizo del pavimento cuando se humedece ¿no sería mejor decirlo explícitamente para que también los paseantes que no están para jueguecitos tomen precauciones ante una posible culada? Y es que no queremos pensar que la advertencia esté basada en las malas pulgas del vigilante.

Nos consta que en la Administración algunas pequeñas cosas pueden hacerse muy complejas, y así debe ocurrir en la de Justicia con la consecución de los servicios de los ajustadores de puertas, porque en lugar de procurarse su ayuda se ha optado por la más barata apelación a la fuerza de los administrados. Cabría añadir un toque de la citada técnica paternalista con un "su tono muscular se lo agradecerá y ahorrará en gimnasios".

En cualquier caso, advertidos quedan de que los Juzgados de 1ª Instancia 10 y 11 de Oviedo la tienen dura. Con todo, no suele ser la apertura sino el cierre de las puertas la tradicional fuente de conflictos. Como parece haber caído en desuso aquel irónico "¿y tu qué, eres de Madrid?" basado en que la puerta más conocida de la capital del Reino, la de Alcalá, no dispone de cierre, hay quien ha optado por técnicas que no por groseras dejan de ser eficaces para hacer patente la conminación sobre el estado en que debe dejarse el acceso.


Vamos a cerrar esta entrada con el único cartel de la serie de hoy que no hemos hallado en Oviedo. Pero un miembro de esta redacción ha topado con una joyita cuando se detuvo a tomar un café en un área de servico de la Ruta de la Plata y resulta difícil resistirse a comentar la insensatez del político que tuvo el cuajo de desvelar semejante placa. Imaginamos que el ínclito sr. Fdez.Vara (un exmilitante de AP que pasó de ser vecino del socialista Rguez. Ibarra a sucederle en la Presidencia de la Junta de Extremadura), no habrá redactado el texto, pero bien habría podido agarrar al pelota que lo hizo y haberle encargado como última misión en su dimisionario puesto la sustitución a sus expensas. Y es que imaginamos que este forense al menos se leería lo que ocultaban las cortinillas inaugurales que corría con tanta ceremonia y presunta concurrencia. Les participamos que la localidad pacense de Monesterio acreditaba en el último Censo 4.362 habitantes. Los que según este político acudieron en su totalidad a contemplar como desvelaba la placa. ¿Cómo estaba la plaza? ¡Menudo ego!


Sí, ya sabemos que es un pequeño detalle, pero nos parece muy sintomático de la prevalencia entre la clase política del "síndrome del café de Zapatero". Sencillamente, viven en otro mundo.




domingo, 2 de junio de 2013

++++ señales


Concluíamos nuestra anterior entrega dedicada a la señaléctica poniendo a prueba los mecanismos  de asociación mental de nuestros visitantes con el indicador de un parada de autobús destinado a advertir sobre la necesidad de solicitar la parada con un gesto dirigido a los conductores. Traemos hoy otra pose similar tomada de una señal sudafricana, ¿les sugiere algo más que la anterior?


Probablemente la presencia de la palabra Alemania haya tenido ya sus efectos, pero en caso de que no haya sido así y usted tuviera usted una baja capacidad de asociación de imágenes vamos a prestarle ayuda con un anuncio (1).


Al margen de cuidar las connotaciones indeseadas el arte de la señaléctica también requiere ser cuidadoso con las combinaciones de mensajes, vean lo que puede ocurrir cuando no se atiende ese principio.


Las ambigüedades lingüísticas también pueden ser una fuente de confusión ocasionada en el primero de los ejemplos que siguen por la enorme polisemia geográfica del español. Esa señal procede sin duda de un país en que las cosas, no digamos las personas, se agarran, no se cogen. Lo que no alcanzamos a comprender muy bien es que tan calientes puedan llegar a ponerse las tortugas, habrá que tener cuidado al tocarlas, aunque a lo mejor sería preferible solicitar a los curiosos que se abstuvieran de hacerlo.


El asunto de los vibradores nos pone a tiro hablar de nuestras queridas pareidolias, pero es que diríase que algunos diseñadores van provocando. Así podemos ver una desafortunada representación de una silla de esquí junto a una muestra del potencial asociativo que ofrecen a mentes no especialmente perversas los turgentes bumps sobre los que nos alerta la señal fotografiada en el aeropuerto Philip S.W. Goldson de Belize.



Quizá por ello en algunos países han decidido colocar las bandas limitadoras de la velocidad de tres en tres, pero ello no es inconveniente para activar asociaciones mentales en cualquiera que haya visto alguna de las versiones de la película "Desafío Total" (Total Recall 1990 y 2012).


Una vez más tenemos que volver sobre la importancia del contexto cultural, porque la que algunos podrían interpretar por estos pagos como prohibición de acceso a miembros de la ONCE claramente trata simplemente de evitar una insalubre acción callejera. También conviene cuidar el efecto efecto de las señales de “final de” porque con algunas como la que sigue ya habrá algún abuelo que de paseo con su nieta no se haya atrevido a rebasarla, con lo que quien sabe si habrán tenido que ir a rescatarle de una carcelaria zona peatonal.



Aunque si lo que se trata es de reinterpretaciones de señales relacionadas con la infancia uno de los mejores ejemplos que hemos encontrado es el logotipo de la productora de programas "Kids at play". 


También podemos comprobar cómo algunos pareidólicos severos no pueden resistir la tentación de ayudar a los demás a compartir sus visiones (unibrow es unicejo). En otros casos bastan unan pequeñas intervenciones sobre gráfico y texto para cambiar radicalmente el significado (les recordamos que anger es enfado).

  

En el caso de la señalización de un peaje griego que mostramos a continuación ya no cabe hablar de asociación mental sino de una pura y simple representación disparatada. Si no fuera porque hemos conseguido fotos tomadas en fechas considerablemente diferentes no cabría sino pensar que se tratara de una vandalización del cartel o un apaño con Photshop. Pues no, es real, así de flexibles son los trabajadores de las autopistas helenas y de incautos los diseñadores de señales de aquel país.

En cuestiones de señalización la realidad también llega a superar a la ficción como vemos al comparar un anuncio de los coches en miniatura Matchbox (2) basado en un, a priori, improbable aviso que, sin embargo, puede encontrarse realmente en el Parque Braulio Carrillo National de Costa Rica. Las representadas son las hormigas cortadoras de hojas también conocidas en América Central, donde son endémicas, con el nombre de hormigas "arrieras" .
Debajo otra señal que podría parecer el fruto de la imaginación de algún artista urbano y que sin embargo es utilizadad por las autoridades californianas de tránsito en la Interestatal 5 próxima a la frontera con México. Vean que ha sido inteligentemente utilizada en algunas protestas contra la política estadounidense de inmigración.


Y es que vivimos una sociedad tan competitiva que hasta en los supermercados parece que habría que imponer ciertas prohibiciones para evitar accidentes entre irascibles compradores en busca de alguna ganga(3).

 

Cómo última curiosidad de este quinta y probablemente última entrega de la serie dedicada a las señales, les traemos una hecha a medida de un monumento. Se trata la indicación específicamente diseñada por el Ayuntamiento de Bratislava para evitar los frecuentes tropiezos de peatones y vehículos con la famosa escultura “Cumil” obra de Viktor Hulík (1997) que se ha convertido en una de las principales atracciones turísticas de la capital eslovaca.


 Y es que no conviene olvidar que está lleno de peligros ahí fuera (4):




Referencias de las creatividades publicitarias incluidas:
(1) Campaña festival música ska contra el racismo. Agencia TBWA Alemania, año2000.
(2) Anuncio Matchbox. Agencia Ogulvy Brasil, año 2001.
(3) Anuncio neumáticos Bridgestone. Agencia desconocida.
(4) Renault Mégane. Agencia Publicis Conseil Francia, año 2005.



lunes, 25 de marzo de 2013

Prohibir es un placeer geniaaal sensuaaaal


Como segundo título cantable de este cuaderno (el primero fue este) hemos adaptado el del tango compuesto en 1922 por el español Juan Viladomat i Massanas (1885-1940) con letra de Félix Garzo, que llevaría a la apoteosis de su popularidad Sara Montiel en "El útimo cuplé" (ver vídeo). Para saber más sobre esta canción compuesta para la revista "La Nueva España", estrenada en 1923 en el Teatro Victoria de Barcelona, les recomendamos el muy documentado artículo que encontrarán en este enlace. Un texto que sostiene que el cigarrillo era de cocaína, de ahí que la letra diga:


un cigarrillo
es siempre un descansillo
y aunque parece
que el cuerpo languidece,
tras el cigarro crece
su fuerza, su vigor.

Con la duda de si hoy en día el Ministerio de Sanidad habría objetado lo de "mientras fumo, mi vida no consumo", vamos a ocuparnos sin más prolegómenos del asunto que nos ha inspirado: un simple cartel informativo de unos juegos infantiles.



Acerquémonos un poco a la cenefa prohibitoria con un espíritu moderadamente crítico.


Lo primero que sorprende es lo del coche, porque no es muy normal que los parques infantiles sean accesibles a los vehículos a motor. Y aún cuando lo fueran, si tenemos que suplir el mínimo sentido común con señales tendríamos que hacer todo un mural de prohibiciones. Mire usted que no se le ocurren cosas al personal.

Curioso es que, además, se prohíban los ciclos (señal R-105) cuando, en cambio, sí que están autorizados a circular por la zona de juegos los "motociclos de dos ruedas si sidecar", ello conforme a la especificación de la señal R-103 de nuestro Código de la Circulación. Caprichosillo el regulador (o ignorante del significado de las señales).

Parece más probable topar, por ejemplo, con unas descocadas como las que siguen, ejercitándose en los columpios, que tener que lidiar con un coche circulando por el mullido pavimento. El que hace muy oportuna la prohibición de los tacones. Y no parece cuestión de ir poniendo señales prohibitorias del nudismo. Aunque bien pensado, pudiera ser que no se haya hecho porque no contamos con un icono de generalizado reconocimiento.

Este asunto de la prohibición del nudismo requiere una mayor dedicación de los expertos en semiótica gráfica porque, hasta donde no es dado conocer, las señales no textuales disponibles sólo restringen parcialmente esa práctica. Vean junto a estas líneas, por ejemplo, una dirigida exclusivamente a los obesos.

Una segunda desconcertante prohibición es la de los balones. No tratándose los parques infantiles de espacios especialmente aptos para la confrontación de aguerridos equipos, debido a la presencia de lúdicos obstáculos, diríase que molesta que los niños pateen un balón entre turno y turno de columpio. Eso en caso de que las cifras de natalidad mantengan vigente esa añeja práctica.

Bien está que la ovetense Iglesia de San Isidoro haya querido proteger sus doblemente vetustas piedras del erosivo golpeo de las pelotas, pero en el espacio de juego que nos ocupa parece excesiva tal restricción de los juegos admisibles. Máxime cuando los deportes de balón son una de las pocas formas disponibles de convertirse en lo que antaño se llamaba un "hombre de provecho". Llamémoslo hoy un más políticamente correcto "persona de éxito".

No podemos pasar sin destacar la precisión del lenguaje de nuestros mayores. Fíjese que el mandato que preside la Plaza del Ayuntamiento de Oviedo especifica que la prohibición sólo se extiende a "este sitio", no fuera a interpretarse que se extiende por otros espacios del municipio. Este detalle recuerda aquella serie de Adolfo Marsillach emitida en 1974 con realización de Pilar Miró, en la que un autor que pretendía estrenar la obra "La honradez recompensada" se veía abocado a cambiar, entre otras muchas cosas, el título de la función. Y ello para acabar llamándola, por imposición de la censura, "La honradez recompensada siempre... en España", porque no debían haber duda de que que ese comportamiento era inequívocamente premiado, pero no cabía hacerse cargo de lo que pudiera ocurrir allende nuestras fronteras. La precisión era la clave.

Donde, en cambio, vemos un poco largo al regulador es en la elevación de la prohibición de uso de los juegos hasta los 18 años. Ya es conocida por nuestros lectores más veteranos nuestra preocupación por la temprana autorización del consumo de alcohol vigente en Asturias, isla legislativa en este particular dentro de la España autonómica a la que nos hemos referido en otra ocasión. Y resultaría poco edificante que unos niños de verdad tuvieran que esperar a que unos pollastres acabaran de hacer botellón en los columpios para poder disfrutar de los mismos. Es más, ¿se imaginan a una adolescente deslizándose por ese pequeño tobogán de metro y medio de altura después de pasar por un centro de salud a por la píldora del día después?

Claro que, en algunos casos, equipando los columpios con el material adecuado, en el pecado podría ir la penitencia.




Ya puestos a disfrutar de la llamada erótica del poder nos permitimos proponer al responsable de las largas cadenas de circulitos rojos una señal indescifrable para acabar de apocar a los usuarios. Y es que, como es sabido, en este país nos encanta lo que no entendemos y por eso, en esta tierra ayuna de fluidez en lenguas extranjeras, repasen la bienvenida de la Alcaldesa de Madrid a los representantes del COI, casi todas las marcas de coches cierran sus anuncios televisivos en idiomas foráneos. Por no citar ese pequeño curso de inglés que nos endosa un conocido café. Rematemos, pues, también nuestros cartelones prohibitorios  con algo poco comprensible. Que mola.






P.S. Ya que estamos con señales de tráfico, a ver si alguien encuentra una como la que sigue para ponerla en la ovetense calle Toreno. Y es que luego pasa esto.





jueves, 21 de febrero de 2013

La primera (señal) en la frente

No conformes con mantener el Cantábrico como último gran eje de comunicación por carretera de España que no tiene características mínimas de autovía en todo su trazado, nuestras autoridades encima se empeñan en restarle a los usuarios kilómetros de disfrute de las comodidades propias de las vías de gran capacidad.

Cualquier ciudadano que se adentre por la Cornisa Cantábrica procedente de Europa tiene su primer contacto con el nombre de Oviedo a la altura de la población cántabra de  Solares en los siguientes términos:




Y la que sigue es la información con la que los conductores tienen que tomar una decisión sobre su ruta (apunte anecdótico: esta foto me costó 40 €, habrían sido 80 sin pronto pago, por detenerme "dentro de la parte transitable del arcén en vía interurbana" sin que mediara una causa justificada según el criterio del agente de la Benemérita. Vaya por los lectores):


Como resultado cualquier usuario que no viaje provisto de GPS o haya planificado previamente su trayecto se internará en las profundidades del territorio propiamente conocido como "La Montaña" que antaño dio nombre a toda la actual Cantabria y que curiosamente dieron los habitantes de las tierras altas como Liébana a quienes vivían a menor altura, próximos al mar, como documenta Pereda en su novela "Peñas Arriba". Cierto es que la N-634 resulta el trayecto más corto, pero no es menos cierto que los usuarios miden los trayectos por el tiempo invertido y el confort de la conducción. La diferencia respecto a seguir por la autovía no es que sea tremenda, 27 frente a 21 minutos según los cálculos de Google Maps, pero no deja de ser una diferencia superior al 20%.


Con todo, eso no es lo más importante, pues como puede verse la propia señalización advierte al incauto que no se ha metido en el lugar más recomendable, por más que los avisos estén un tanto obsoletos y la cosa no sea para tanto, ahora bien, las escasas oportunidades de adelantamiento se pagan si se topa con alguno de los anunciados camiones. Adicionalmente, el conductor que haya obedecido las indicaciones recibidas en Solares deberá rebajar su velocidad a menos de 50 Km/h en tres de los núcleos urbanos atravesados y lidiar con los correspondientes radares (no todos operativos).



Como regalo adicional la utilización de la autovía hasta Santander evita la contemplación del tan feo como bien visible vertedero de basuras de Torrelavega:



Hasta la apertura en el mes de agosto pasado de la ronda S-30 el malhadado consejo de internarse por la N-634 podía tener justificación en un intento de aliviar la congestión que en determinadas horas sufría la entrada a la capital cántabra por la zona marítima (S-10), pero desde que está operativa la flamante Ronda Bahía que ha costado más de 200 millones de euros el asunto ya no tiene un pase.

Un detalle curioso es que si se opta por la inteligente decisión de seguir la ruta que se dirige hacia la ciudad de Santander sí que conviene volver a hacer caso a las señales una vez superada la trampa de Solares porque los navegadoresen general, no calibran adecuadamente el superior tráfico del nudo próximo a la capital cántabra y optan por no priorizar el uso de la nueva infraestructura que, nuevamente según Google, teóricamente incrementaría el trayecto en un minuto. No hay que creérselo y de paso se evitan uno de los radares mas productivos de Cantabria que está situado en la curva anterior al acceso al aeropuerto.


Cerramos esta anotación con el gráfico de la ruta que deberían recomendar las autoridades que velan por nuestra seguridad y confort. A ver cuando la reconocen las señales y dejan de fastidiar a los viajeros que no conocen las trampas de la ruta hacia Asturias.


jueves, 17 de enero de 2013

No serán tan feas


El decaimiento económico que nos embarga (a no pocos en el sentido forense de la palabra) propicia la aplicación de novedosas y sorprendentes acciones de márketing.

 Me ha llamado particularmente la atención una bien visible campaña de venta cruzada de los dos tipos básicos de carne conocidos, a saber, la que el catecismo señala como uno de los tres enemigos de alma y la bestia negra de los vegetarianos. Lo que me pregunto es cual será el motivo de la elección de un guiso que no sólo no me parece muy asociado con la lascivia, sino que es además homónimo de una clásica referencia a la mujer muy fea.

Sabido es que las ocasiones las carga el diablo y tenía que ocurrir que se acabara promocionando a unas presuntamente atractivas trabajadoras en unas "Jornadas de los callos", lo que, aparte de poco comercial, resulta toda una afrenta a los supuestos encantos de las por otra parte calificadas como modelos. Además de esta flagrante contradicción, procede poner de manifiesto el extraordinario viaje lingüístico que se ha pegado la palabra modelo desde su original significado de "arquetipo o punto de referencia para imitarlo o reproducirlo", hasta su llegada al vecino concejo de Siero.



Volviendo a la cartelería, concurre en el redactor el agravante de reincidencia porque en una anterior  promoción ya se había inventado un "pulpo de afeira" en el que las preposiciones parecen haber adquirido vida propia. Muy de la parte de Galicia no debe ser.

En todo caso deseo buen provecho a los gastroputeros y les recomiendo cuidadín con las manchas (también con las de la salsa).