lunes, 28 de septiembre de 2015

Falta un poquillo de cocción


Que no son demócratas ya lo sabíamos, así que no podemos sorprendernos de que vayan a tirar para adelante sin una demanda mayoritaria de cambio del statu quo. ¿No lo habían declarado un plebiscito?

Y el caso es que dejan que se les vea ese feo plumero por las prisas. Claro que las urgencias de alguno por controlar la justicia no admiten demora.

Pero lo cierto es que están en el camino de obtener una mayoría. Solo necesitan algunos años mas de enseñar en las escuelas que una guerra en la que se dilucidaba quien se sentaba en el trono, de Madrid ojo, era de secesión y no de sucesión.

Esto solo puede arreglarlo la famosa pela, así que estamos en manos de las multinacionales que tengan a bien ir trasladando sus bases ibéricas ante el guirigay de gobierno autonómico que se avecina. Les une una cosa, pero les separan demasiadas.

Encontrarán muchos análisis mejores, pero pocos mas cortos.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Lo mismo de ayer, pero con portadas


La revista que publica nuestras portadas favoritas presta una considerable atención al impacto de los cambios tecnológicos en nuestro conducta. Y resulta que la imagen que abría nuestra apunte de ayer nos ha recordado la ilustración “Venus en la playa” de Roz Chast que lucía en su portada el número de agosto de 2014. Una pieza que ya hemos traído a este blog al inventariar ilustraciones inspiradas en el Nacimiento de Venus de Botticelli (enlace).

Pero hay otras portadas de esa misma publicación que giran sobre el mismo concepto. Un buen ejemplo es la de enero también del pasado año a la que Chris Ware dio el irónico título “Ahora todos juntos”. Y es que efectivamente hay un importante matiz en lo de ojo al mío. 

Ya al margen de qué o quien focalice nuestra atención, esa idea de un mundo visto a través de una cámara, preferentemente la del teléfono, también está presente en la ilustración de Adrian Tomine que fue portada en junio de 2007. Al menos ahí es la lectura la que rompe la gregaria moda.


















En cuanto a las autistas fotos del museo y el parque infantil que también les mostramos en el apunte anterior, hay que señalar que están mas en línea con la portada de julio de 2012 realizada por Mark Ulriksen. O también con la del pasado 22 de junio que muestra una impactante contraposición de ventanas al mundo realizada nuevamente por Chris Ware. Obsérvese que lo que nos muestra al fondo la abertura arquitectónica es precisamente un columpio que permanece solitario mientras la niñas se aplican con el Minecraft.


El propio Chris Ware, que hoy coloca tres portadas, también hizo su propia versión del "autismo" telefónico en una ilustración de Halloween titulada "Desenmascarados". En la misma es la luz de los teléfonos a cuya consulta se aplican los padres la que revela sus rostros mientras esperan a que sus retoños completen el tradicional trick or treat

Ese ensimismamiento tecnológico ya había sido anteriormente objeto de otras dos cubiertas firmadas por Eduard Sorel en diciembre del 96 y noviembre del 98 en las que lo visualizaba aplicado a distintas edades.

Ya por último, si nos centramos en la foto del gimnasio que mostrábamos ayer, nos viene a la cabeza, aunque ciertamente los matices son bastante distintos, la ilustración de Marcellus Hall aparecida en el número del 3 de junio de 2013. El común lema bien podría ser "ejercicio solo en el interior del recinto que me cobra por ello".

Vamos a cerrar esta compilación de hoy con otra cubierta vinculada a la anterior, realizada por Bruce McCall, en la que una bicicleta estática parece declararse en rebeldía con el lema que acabamos de proponer.

 


















































sábado, 26 de septiembre de 2015

Signos de nuestro tiempo


No nos deja buen sabor de boca que un apunte un pelín acerbo sobre la cuestión catalana sea toda nuestra contribución de hoy al acervo internetal. Así que vamos a recopilar algunas imágenes que nos han gustado.

Comenzamos con la captada por el fotógrafo John Blanding del diario The Boston Globe en el estreno de la película "Black Mass" que nosotros hemos visto publicada en El País (con un circulito señalador del que hemos prescindido porque nos gusta estimular la capacidad de observación de nuestros visitantes).



Lo malo es que nos tememos que la única que no está viendo el mundo a través de su teléfono sea mas un caso de pérdida del tren tecnológico que de un manifestación de la presunta sabiduría de la edad. 

Esa imagen se presentaba vinculada a la tomada en el Rijksmuseum de Ámsterdam por el fotógrafo especializado en arte Gijsbert van der Wal que vamos a complementar con otra, cuyo autor desconocemos, que todavía nos parece mucho mas tremenda . Y es que esto ya no es un "aburrido museo", son unos de los antiguamente fuertemente disputados columpios.











Suponemos que es fomentar un poco mas esto lo que pretenden esos padres a los que La Nueva España concedía esta semana el uso del artículo determinado (enlace a la noticia, aprovechen que es de las pocas que ese diario da con acceso libre). Ya serán unos.

El siguiente paso bien podría ser exigir (ya saben que pedir esta anticuado) que los gimnasios tengan que equiparse obligatoriamente con instalaciones como la que sigue.


Pero, afortunadamente, también hemos dado con imágenes, como la que cierra este apunte, que nos recuerdan que, pese a todo, hay vida inteligente ahí fuera. Así explicaban su ausencia los responsables de la librería y taller de escritura sevillano Casa Tomada. Parecen buenos profesores. 





Dos preguntas y otras tantas constataciones para la jornada de reflexión


Si existe un derecho objetivo de autodeterminación ¿por qué no lo tiene, por ejemplo, la comarca del barcelonés? Esa que no solo Félix de Azúa piensa que sostiene a Cataluña.

¿Estaríamos metidos en esta confrontación si se hubiera ofrecido a la comunidad catalana un concierto como el vasco o el navarro? 
Esta ya nos gustaría que nos la respondieran quienes descartan públicamente que el motivo fundamental del actual "proceso" sea económico.

Lo que parece claro es que a los ricos les gusta mas dar limosna que compartir. Un gráfico por si no se entiende del todo bien:

Pero no hacen falta números para recordar una verdad de perogrullo: cuando los líderes fomentan la unión, los pueblos se unen y suele cumplirse eso de que se hace la fuerza; cuando se instiga lo contrario casi todos pierden, salvo algunas élites (a las que casualmente suelen pertenecer esos líderes).

Y ahora a esperar a ver que pasa con esa curiosa independencia que pretende conservar la nacionalidad del país vecino.


Nos da que se avecinan importantes daños, desgraciadamente para todos, son los perversos juegos donde, como decíamos, casi todos pierden. Para ayudar a entender algunos episodios que se avecinan vamos terminar con un enlace a la entrada de este blog sobre el schadenfreude. Va a ser un triste consuelo de tontos.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Esa O



Un juego muy querido por los directores de arte de las revistas es la sustitución de alguna de las letras del rótulo por algún motivo de la ilustración o foto escogida como cubierta. Esta semana es nuestra admirada TNY la que recurre a ese artificio para celebrar  la victoria de España en el Eurobasket  escenificar una escena callejera muy neoyorquina ilustrada por Mark Ulriksen

Ese balón nos da pie para repasar otras cubiertas de la publicación neoyorquina que han recurrido a ese mismo artificio. Y es que ya se ha visto ejecutado con un sombrero (Birgit Schosson en mayo de 2013), el sol (Ian Falconer  en agosto de 2012 e Istvan Banyai en ese mismo mes de 2011), la luna (Bob Staake en noviembre de 2017) o una piripi cara (Bob Mankoff en diciembre de 1997), esta en una tapa que tiene continuación en la parte trasera (apuntamos al debe una entrada sobre cubiertas desplegables).

 
 
 

Como complemento, hoy poca lectura, vamos a recordar algunas otras cabeceras que, a fuer de contar con alguna letra o, han decidido aplicarse a jugueteos similares.

 
 
 

La sustitución de la letra más redonda por una cara que hemos visto en Photo también ha podido verse, aunque ejecutada con bastante menor brillantez, en el Playboy italiano (abril 2014). Pero la supresión de letras para insertar caras es un recurso muy utilizado, especialmente en las revistas de moda (1), por lo que daría para todo un apunte. 

Cerramos con el curioso caso de último número de Rolling Stone de 1999 en el que no era un elemento de la portada el que se incorporaba al rótulo, sino que ocurría precisamente lo contrario, eran las dos os de su nombre las que se convertían en una ilustración representativa de los ceros finales del arranque del nuevo milenio.






(1) particularmente por ELLE que bien habría podido prestar la imagen de Jourdan Dunn que mostramos a continuación a una competidora con alguna O en su rótulo. A la revista que ha convertido esa letra en cabecera no le hace falta porque ya se basta su factotum Oprah Winfrey

 




Adenda 30/10/2014: Otra pelota, esta de tenis, en la portada de la revista The New Yorker del 8 de setiembre de 1997, ilustrada por Lawrence Mynott.


jueves, 24 de septiembre de 2015

La estupidez emocional


La inteligencia emocional saltó a la fama a mediados de los noventa de la mano de Daniel Goleman, aunque este psicólogo no es el creador de un concepto cuyos orígenes están bien sintetizados en la Wikipedia. Uno de los aspectos claves del conjunto de habilidades así etiquetado es la influencia de las emociones en nuestra forma de pensar, algo que no pocas veces tiene como negativa consecuencia el bloqueo del pensamiento racional. 

Por lo dicho, cuanto más apasionados son los debates más útil resulta la concurrencia de opiniones omitidas por quienes, sabiendo del tema, tengan pocos o ningún vínculo con el asunto. Y esa intervenciones menos emocionales son las que se echan muy en falta en la actual polémica sobre las balanzas fiscales que capitanean Borrell y Garicano por un lado y Xavier Sala i Martí, o si prefieren XSiM, por otro.

Quizá porque estamos emocionalmente posicionados con los primeros, al menos hasta ahí llega nuestro nivel de conciencia (y también hemos oído hablar del sesgo de confirmación), nos llaman especialmente la atención algunos manifiestos deslices intelectuales de la parte contraria. Como el de todo un catedrático de la Universidad de Columbia que ponía de manifiesto Ángel de la Fuente en una esclarecedora aportación que les hemos recomendado anteayer (reiteramos el enlace, porque lo merece, y añadimos el del texto criticado). Y es que se nos hace bastante increíble que un especialista en Economía del Desarrollo obvie algunos de los evidentes factores sobrevenidos que van a condicionar el devenir futuro de esa idílica economía que pintan los promotores de la secesión. Eso sí, con nacionalidad del país vecino ¡Puñeteras pensiones!

Así que mientras seguimos esperando alguna esclarecedora intervención de algunos expertos menos emocionales y emocionados, luego preferiblemente extranjeros, también queremos dejar constancia de cómo echamos de menos aquellas fantásticas columnas en las que XSiM nos explicaba las causas del subdesarrollo de África y la manera de combatirlo (un ejemplo de 2012). Cuanto mejor empleada toda aquella pulpa de papel.

Para terminar, no queremos dejar de reconocer que la fuente inspiradora de esta reflexión de hoy es la viñeta de Forges publicada en El País el pasado martes. Y es que si hay una característica que distingue al brillante economista al que hoy hemos hecho repetida referencia es su condición de acérrimo culé. No queremos ni pensar lo que habría pasado si le hubieran mentado a su amado Barça.

¡Ah!, y quede claro que no pretendemos ser inmunes a la epidémica estupidez emocional.



miércoles, 23 de septiembre de 2015

Hillary


Si el pasado mes de julio era una ilustración del semanario The New Yorker la que nos daba pie a repasar en dos apuntes (primero y segundo) algunas de las portadas protagonizadas por Donald Trump, en esta ocasión es la cubierta de octubre de la  satírica MAD la que de alguna manera nos obliga a dedicar a la aspirante a candidata demócrata una correlativa entrada. Y es que hay que reconocer que Mark Fredrickson ha estado sembrado en su parodia del cartel de la última entrega de Mad Max que ha convertido en "The Furious Road to the White House".


Es justo reconocer que la revista americana lo ha bordado, aunque sea a la segunda, ¡vean qué ojos le han colocado a Dª Hilaria! Pero hay que señalar que hubo un intento anterior de remedar el cartel, mucho menos logrado, en que fue la mascota de la revista Alfred E. Neuman el encargado de sustituir a Charlize Teron.

















No podemos dejar de traer a este repaso alguna portada de nuestra revista favorita que en su número del 30 de marzo nos obsequió con una colección de “emojis hillarianos” ideados por el gran Barry Blitt.
Adicionalmente, en la cubierta del pasado 1 de junio Hillary  (no se empeñen en ver a una infanta de España) ocupa un pequeño pero a la vez protagonista papel al intentar acceder al muy masculino vestuario de los candidatos presidenciales. Nos parece digna de presidir asambleas feministas. Añadimos una prueba de observación: ¿qué elemento comparte esta portada con la que les mostrábamos en la entrada del pasado 14/9?

Lo cierto es que la prensa estadounidense no ha estado muy cañera últimamente con la ex-secretaria de estado y presidenta consorte, aunque para algunos mas bien titular en la sombra de ese cargo. Y es que ya en octubre del 95 la desaparecida Spy había dejado bien claro cual de los miembros de la presidencial pareja pensaban muchos que tenía el paquete mas grande. Esa misma publicación ya le había dedicado anteriormente la cubierta de octubre del 93 apuntando otra versión del ejercicio del liderazgo en esa pareja. 


Pero casi todas las demás cubiertas dedicas a la sra. Clinton, que no son pocas, muestran un talante mucho menos festivo y lo mas simpático que hemos encontrado es el papel de salvadora del burro demócrata que le encomendaba “The Week” en el mes de marzo.


Vamos a concluir este breve repaso del tratamiento gráfico dado a la candidata con dos portadas de Time. La de enero de este año se bastaba con una fracción de una de sus extremidades inferiores para evocar a esta corajuda señora, mientras que la enero de 2008, inmediatamente anterior por tanto a la última elección de un candidato demócrata, recurría al conocido cliché de la bipartición del rostro (cualquier día de estos les documentamos el abuso de esta composición que hace la prensa).


Un detalle a tener en cuenta es que esa era también la base creativa de una campaña de la promoción de la NBA de la que la prestigiosa revista también copió el lema “solo puede quedar uno”.

Y ya para finalizar, ahora de verdad, no podemos dejar de hacer referencia a las últimas incorporaciones a la colección de Donald TrumpBusiness Week no ha estado muy original con su copia de una portada que ya hemos visto como fue publicada por People en julio de 1990, mientras que no cabe decir que The Economist haya estado especialmente elegante. A la altura del personaje pues. Y eso que el aspirante republicano hasta ha invitado a algún alguna asistente a sus actos a comprobar que lo suyo no es peluquín.


Tampoco nos gusta mucho el disfraz de padre de la patria que le ha colocado al millonario su muy afín New York.






Solución a la cuestión planteada: "We the People...."