Polarización es la Palabra del año 2023 a criterio de la Fundación del Español Urgente (FundéuRAE). Por más que, a falta de lawfare entre las candidatas, nuestra favorita fuera amnistía, nos parece una excelente elección que los premiantes apoyan en una gran presencia en los medios de comunicación y en la evolución de significado que ha experimentado. Y es que, aunque esta voz está recogida desde 1884 en el diccionario académico con su acepción en el ámbito de la Física ondulatoria, no incorporó hasta 2002 la de 'Orientar en dos direcciones contrapuestas' que cada es vez más utilizada para aludir, con una habitual connotación de confrontación y crispación, a situaciones en las que hay dos opiniones o tendencias muy definidas y distanciadas. Acompañamos la viñeta de ayer de Santy Gutiérrez y la de hoy de Gallego y Rey que tratan gráficamente esa elección. Puebla completa la serie con la explicación de su chamán del objetivo perseguido con la incentivación de la confrontación
En aplicación de su bien conocida capacidad para la autocrítica, Pedro Sánchez no tardó en lanzar su teoría de la polarización asimétrica con recado incluido para los medios de comunicación desafectos. Ahora bien, lo que es por fundamentación, nos quedamos con la Teoría de la libertad asimétrica de Daniel Gascón que adjuntamos como Anexo 1.
Vamos con un poco de gallego. 'Cibercarracho', formada a partir del prefijo ciber- y del sustantivo carracho (garrapata), es la décima Palabra del Año en lengua gallega conforme al resultado de la votación popular entre las seis candidatas propuestas por el Portal das Palabras.
Álex Grijelmo publicó el pasado domingo Dulce Navidad. Un artículo que adjuntamos como Anexo 2 en el que repasa el origen y significado de guirlache, mazapán, nochebueno, figuritas, polvorón y turrón. En el propio diario El País también hemos leído La regañá, la lámina de pan milenaria que ha reconocido este año la RAE de Jesús A. Cañas que es libremente accesible.


La defensa de la libertad de los próximos de Sumar contrasta con otras tendencias restrictivas. Sumar retiró de su programa electoral la expulsión de la carrera periodística a quien “manipule y desinforme”. La formación atribuyó a “un error” las medidas más controvertidas: ¿a quién no le ha pasado? Propone la creación de un consejo estatal de medios audiovisuales como “órgano regulador, supervisor y sancionador”. El portavoz del PSOE anunció una denuncia por delito de odio tras unas declaraciones de Abascal sobre el presidente del Gobierno, convertido de repente en minoría vulnerable. En parte por las transformaciones tecnológicas, pero no solo por eso, cada vez hablamos más de discurso del odio, que básicamente son los discursos que no nos gustan. Mientras proclamamos la libertad de expresión de los que nos caen bien, limitamos la de los que no piensan como nosotros: no ocurre solo en la discusión pública, sino que se legisla para que así sea. Así, la ley de memoria democrática establece sanciones de hasta 150.000 euros por actos de exaltación del franquismo. No se limita a regular las actuaciones de los poderes públicos sino que, como ha escrito el especialista Germán Teruel, invade la libertad de los ciudadanos. La sanción queda en manos de autoridades administrativas y no judiciales, lo que ofrece menos garantías. La llamada ley trans también incluye sanciones por vía administrativa. La palabrería virtuosa camufla una pulsión antiliberal cada vez más repartida y profunda.
guirlache. Adaptación española del francés antiguo grillage (“manjar tostado”, en relación con grille: “parrilla” o “plancha”) Aparece en el Diccionario desde 1884: “Pasta comestible de almendras tostadas y caramelo”. Es crocante (cruje al mascarla) y suele presentarse en barritas. A diferencia del turrón, no lleva miel sino azúcar caramelizado, las almendras se añaden con piel y siempre es duro. Llegó a la Península con los árabes, y no triunfó porque salía muy caro. Volvería en el siglo XIX desde la prestigiosa Francia de entonces. Y también salía caro; pero, oh, la, la…
mazapán. Las academias sugieren como origen remoto el griego paxamadion (bizcochito), influido por “masa” y “pan”. Se documenta desde el siglo XVI y hasta el XVIII con la grafía maçapan. Sebastián de Covarrubias (1611) lo define así: “Una pasta dulce de açucar y almendras, y otras cosas, de la qual hazen unas torticas y las cuezen en el horno”. Corominas y Pascual (1980) señalan que en principio “mazapán” fue una caja que contenía ese dulce, lo que también ocurre en italiano (marzapane) y otras lenguas romances; y que tal vez el nombre pasó del recipiente al producto (como la paella). Esteban Terreros y Pando (1787) atribuyó el invento a un italiano, llamado Marzo, y de ahí Marsus pannis. Pero no lo probó. (No probó el origen. Seguro que el mazapán sí).
nochebueno. El primer Diccionario académico (1734) le da esta definición: “Torta grande, amasada con azéite, almendras, piñones y otras cosas, para la colación de Nochebuena, por lo cual se le dio ese nombre”. Su receta cambia según los lugares, y también su forma (redonda o alargada). A veces se aromatiza con anís. Feliz nochebueno.
polvorón. En el Diccionario desde 1925. Harina, manteca y azúcar. Llamado así porque se hace polvo al menor descuido. Conviene apartarse cuando alguien pretende decir Pamplona con uno en la boca.
turrón. Esta palabra la recogió Antonio de Nebrija en su diccionario castellano-latín de 1495, y le daba el equivalente crustum: pastel. No tenía otro término latino más a mano. Covarrubias (siglo XVII) lo considera procedente de “turrar” o “torrar”, a su vez derivados del latín torrere (tostar), y así lo asumirá la Academia en 1739. Nuestros contemporáneos Corominas y Pascual no rechazan del todo esa teoría, pero también creen probable que derive del catalán torró, antes terró por comparación con un conglomerado de tierra. El hispanista John Stevens ya mencionaba en 1708 la fama alicantina de este producto, en su lexicón español-inglés. La definición actual en el Diccionario detalla estos ingredientes: ...”hecho de almendras, piñones, avellanas o nueces, tostado todo y mezclado con miel y azúcar”. Sin embargo, ahora se venden turrones de coco, de chocolate, de praliné, de yema, de café, de galleta… y hasta de pistacho. Incumplen los requisitos de la Academia, pero eso no importa si cumplen los de Sanidad.












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