Ayer se presentó la 24ª edición del Diccionario de la lengua española, una actualización que deja el lexicón de referencia de nuestro idioma al borde de los cien mil artículos. La muestra de novedades difundida por la Real Academia por fin aparece organizada por categorías, por lo que nos ahorra el trabajo de clasificación que asumimos en anteriores actualizaciones (enlace a la 23.8.1 de 2025).
En esa lista de 147 nuevos artículos nos ha llamado la atención tanto el elevado número de americanismos (39), como el muy reducido de extranjerismos crudos: tan solo tres (app, déjà-vu e influencer) que contrastan con los 16 y 20 de actualizaciones precedentes.
Y si el año pasado echábamos en falta novedades gastronómicas, en este 2026 por fin podemos saludar el ingreso de ramen que llevamos esperando desde que en 2018 escribimos el apunte Japonesismos. Otros gastrotérminos que se han abierto camino hasta el Diccionario son el mexicanismo acitronar, el acrónimo AOVE, burrata, esferificación y esferificar, miso, otra palabra para nuestra colección japonesa, poke, roibos, somontano, tiradito y tosta. Adicionalmente, mandolina ha incorporado la acepción de utensilio de cocina.
Todo un guiño a Guinea Ecuatorial nos ha parecido que la lista de novedades incluya tres palabras propias de ese país: ambolo (hola), congosá (chismorreo) y espectar (ver un espectáculo).
En el Martes Neológico están de enhorabuena porque han entrado unas cuantas de las patrocinadas desde esa sección del Centro Virtual Cervantes (que, por cierto, sigue con la web caída sin dar la más mínima explicación). La más reciente, macrogranja, aunque no vemos muy atinada la definición por cuanto es redundante en los requisitos de intensividad y alta densidad, mientras que omite cualquier referencia al tamaño.
Tampoco vemos muy afinada la definición de código QR, un sistema del que se dice que encripta información, cuando meramente la codifica. Otro acrónimos que se han incorporado son los ampliamente utilizados IA y ELA.
Algunas de las novedades que han tenido mayor eco en las reseñas de prensa son, aparte de la ya mencionada influencer, reduflación, basuraleza, edadista y gordofobia.
Entre las adiciones de acepción, cabe destacar que cuñado ya es oficialmente la persona que opina sobre todo, aparentando tener más conocimientos que los demás.
Tenemos que confesar que nos ha quedado la decepción de no haber visto aceptada nuestra sugerencia de extender la definición de pinky al frecuente uso masculino actual. A ver si el año que viene esas prendas dejan de ser, oficialmente, solo femeninas.
Cambiamos ya de asunto. En relación con nuestras lecturas habituales, esta semana tan solo contamos con la sección de Álex Grijelmo en la que el periodista de El País ha publicado “Maricarmen”, sin apellido. Un análisis de cuándo la mención de las mujeres por el nombre de pila implica una discriminación, que no encuentra en el caso de la desahuciada, respecto a cómo se cita a los hombres.
Pasamos al lenguaje del humor con el retruécano de la tira de Javi Salado del lunes.
Proseguimos con música, porque Peridis parodió el fragmento "voy por rutas imperiales caminando hacia Dios" de la canción falangista Montañas nevadas, mientras que Fontdevila insertó en su viñeta sobre las elecciones de Brasil el fragmento inicial de La chica de Ipanema.
Aprovechamos para documentar la adecuada representación realizada de Helô Pinheiro, la inspiradora de la canción compuesta en 1962 por Vinícius de Moraes y Antônio Carlos Jobim.
Como prólogo del humor literario de la semana, vamos a recordar que el miércoles se cumplieron 300 años de la publicación de Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift. Una efeméride que Daniel Gascón anticipó en su muy recomendable columna dominical de El Periódico de Aragón titulada Swift, Orwell y la opinión pública.
Pasamos a dar cuenta de la tira sobre el cambio de hora que Miki y Duarte basaron en el cuento de La bella durmiente. Sigue la versión del cuento El pastor mentiroso incluida por Vergara en su dominical tira Feijóo viene avisando y completamos la sección gráfica con el recurso de Peridis al comienzo del célebre soliloquio de Segismundo en La vida es sueño de Calderón de la Barca.
Cachitos
- Llevamos en el bolsillo un artilugio que contiene mapas, testimonios de viajeros, recomendaciones, vídeos y experiencias de miles de hombres y mujeres que patearon el mundo antes que nosotros, y lo utilizamos para averiguar dónde come patatas fritas Bad Bunny. Arturo Pérez-Reverte en La sonrisa de la esfinge
- De manera que un Gobierno que ha sido incapaz de aprobar las cuentas públicas a lo largo de toda una legislatura, como exige inequívocamente la norma constitucional, dedica los martes a incrementar el gasto público con fines clientelares. Manuel Arias Maldonado en Precampaña en la república bananera
- Lo normal es que esta vez pierda, siquiera por mero agotamiento del proyecto, pero el simple hecho de que conserve opciones de resistir después de este turbión de venalidad y envilecimiento revela la existencia de un clima social y político descompuesto. Un paradigma de ¿convivencia? huérfano de principios éticos. Ignacio Camacho en Tápate la nariz y vota a Pedro
- Más allá de si hubo un fallo sistémico o humano en Urda, apesta a Estado disfuncional el que no es capaz de proteger la vida de sus ciudadanos. Y cuando sus deudos piden responsabilidades, se les acaba hablando de muros. O se les insulta en un tuit. Francisco Pascual en La España del Muro se desangra
- El fallo es sistémico, y el sistema es el sanchismo. Puente sólo es uno más en esa ciénaga de mentiras, sectarismo e ineptitud. Por eso, de cara a las elecciones, lo mejor y más honesto es que siga en su ministerio y en su puesto de salida en las lista por Valladolid. Mejor que siga. Porque olvidamos rápido. Y nos va la vida en ello. David Mejía en Óscar Puente debe seguir







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