martes, 22 de octubre de 2013

Pareidolias arquitectónicas (5ª y más obscena parte)


En el asunto de las pareidolias arquitectónicas nos falta dejar aflorar los resortes más obscenos de nuestras mentes. Notarios somos de la realidad por lo que conminamos a los espíritus más melindrosos a que se abstengan de proseguir porque luego hay una inveterada tendencia a culpar al mensajero.

Las formas arquitectónicas fálicas ya son de por sí arriesgadas, pero cuando encima no se cuidan los accesorios necesarios durante las etapas constructivas se puede caer en la provocación. Vean si no como lucía la Torre Agbar en la fase final de la construcción de este rascacielos barcelonés de 34 plantas que, afortunadamente, mejoró su aspecto una vez terminado. Completamos la serie fotográfica que sigue con con una imagen de la Torre Foster  (oficialmente 30 St Mary Axe, inicialmente llamado Edificio Swiss Re, de 40 pisos) de aspecto claramente más balístico, aunque los ciudadanos londineses mejorintencionados se han empeñado en asociarla con los pepinillos (gherkin).




Otros edificio en el que no se cuidó la fase de construcción fue la flamante nueva sede pequinesa (o beijinesa) del Diaro del Pueblo, el periódico oficial del Partido Comunista Chino. La verdad que ni en sus peores sueños se le habría ocurrido al arquitecto Zhou Qi que alguien pudiera encuadrarla en tan innoble pose. Ya se ve que tiene otras perspectivas mucho más lucidas.


El atrevimiento estructural de la flamante sede de la Televisión Central de China (CCTV) inaugurada en 2012 tiene un aspecto asemejable a la mitad inferior de una figura humana, así que no era difícil que alguien empezara a combinar imágenes de los, por otra parte, bastante próximos edificios.

Aunque nos tienen advertido que es poco aconsejable colocar inmediatamente debajo del juego descrito el famoso estadio olímpico inspirado en las formas de un nido de pájaro no deben perder de vista que en realidad estamos poniendo a prueba el grado de erotización de sus mentes.


La lista de construcciones fálicas es inabarcable así que vamos a ir concluyendo su repaso con un ejemplar que tiene una mucho más noble interpretación alternativa como desodorante tipo roll-on, la Torre Roban de Louisville (Kentucky). Junto a la misma hemos colocado una imagen aérea del centro comercial islandés Smáralind que, como verán, aparentemente no tiene nada de particular en sus formas.


Pero siempre hay alguien capaz de agarrar una avioneta y dar con una perspectiva como la que mostramos a continuación. Algo consolará al arquitecto de la sede del diario chino.


Otra reveladora vista aérea es la del Newmarket Health Centre de Ontario. Y estarán cono nosotros en que los efectos del diseño de esa entrada no podía pasar desapercibidos en los pertinentes planos.

Tampoco conviene provocar a la siempre creativa muchachada estudiantil poniendo universidades cerca de construcciones como el depósito de agua de Ypsilanti. Una interesada leyenda local dice que la torre sufrirá ruina si alguna vez se gradúa una virgen en la cercana Eastern Michigan University. De momento, ahí sigue incólume.


La publicidad tampoco podía dejar de apelar a nuestro subconsciente con este tipo de recursos como vemos en un anuncio del desodorante Lynx que por aquí se vende con la marca Axe.


No todo es el conjunto. Sres. arquitectos, hay que prestar más atención a los detalles constructivos. Y es que que ya vemos que hay quien no respeta interpretativamente ni a las grandes creaciones de la antigüedad clásica. Por favor, que está usted contemplando arte.


Cualquier material sirve, hierro, vegetación o piedra, pero lo de hacer posar así a Marilyn Monroe, eso ya nos parece inaceptable.


Lo cierto es que el peligro acecha a todo tipo de diseñadores, incluso los de juegos infantiles. Claro que sabido es que hay niños que no tienen una idea buena.


Y es que no es fácil lidiar con espectadores que se dedican incluso a la malévola interpretación de sombras. Hay que reconocer que en la lucha por una plástica políticamente correcta es fácil perder.


Algunos ejemplos más de diseños no muy meditados, rematados con una ilustración de que, encima, siempre hay quien está dispuesto a reforzar los simbolismos menos evidentes.


Después de tanto falo no será malo que busquemos un cambio de sexo, pero hay que reconocer que en esto de las pareidolias el mundo es muy machista. Al menos no quedará por tamaño, pues menudos atributos luce la central nuclear de San Onofre que recientemente ha iniciado el largo proceso de desmantelamiento requerido por este tipo de instalaciones. Ello permitirá disfrutar durante largo tiempo de la sugerente imagen de los edificios de contención que han llevado a la maledicencia popular a vincular esta instalación californiana con la cantante Dolly Parton. Otro diseño similar sigue activo en la costa californiana en la central de Diablo Canyon situada en San Luis Obispo.







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