sábado, 4 de enero de 2020

La lengua en la semana 1/2020 (con un curioso mausoleo)


Un año más hemos errado el pronóstico y fueron los emojis, y no el neonegacionismo que elegimos como nuestro favorita, quienes se impusieron como palabra del año de la Fundéu BBVA.
Acertada elección porque, efectivamente, esos símbolos impregnan la comunicación cotidiana. Una circunstancia que nos ha hecho recordar la viñeta de Emad Hajjaj publicada en el panárabe diario londinese Alaraby Aljadeed/The New Arab en la que se sirvió de los mismos para reflejar la macabra retransmisión por Facebook de uno de los atentados de Christchurch (Nueva Zelanda) de marzo de 2019.

También nos parece oportuno recordar la viñeta de julio de Napi sobre el "espionaje" del idioma utilizado en los patios de las escuelas catalanas. Un control realizado por una entidad privada sin contar con autorización para ello. 

Idígoras y Pachi escogieron un expresivo icono para la viñeta de Fin de Año que apoyaron en la elección de Fundéu. Ya el día 2 fueron Miki y Duarte quienes hicieron una especulativa apuesta para el año 2049, mientras que Alberto Calvo puso el énfasis en la inclusión de los emojis en el libro de estilo de la RAE. 



Añadimos, también, el celebratorio ejercicio que propuso el pasado lunes el gratuito '20 minutos'. Y en La lengua de la 29ª semana  encontrarán un juego similar tuiteado por la Rae con motivo del Día Mundial del Emoji.

Sentidiño es una eufónica denominación del sentido común que ha sido escogida en Galicia como Palabra del Año 2019. En este caso por votación popular en el “Portal das Palabras”. Un aspecto "interesante" destacado por la RAG (Real Academia Galega) es el papel del sufijo derivativo –iño, que en este caso no otorga el habitual matiz de más pequeño, sino el de "calidad de". Y añade, además, cierta connotación de complicidad con quien se habla.

Volvemos a Fundéu con el apunte del lunes, que estuvo dedicado a indicar que lo adecuado para aludir a los años que van desde 2020 hasta 2029 es usar formas como los años veinte o los veinte, pero no los años veintes, los veintes, los 20’s, la década de los 20’s, etc. Resulta curioso advertir que la propia cadena de texto del enlace pone de manifiesto que, como se aclara al pie de esa recomendación, la misma es una adaptación de la publicada originalmente por Guzmán Ariza en la República Dominicana sobre los años ochenta.

En un bastante monótono final de año, al día siguiente publicaron feliz 2020, sin punto ni espacio tras el primer dos seguido del titulado del 2020 o de 2020. Demasiados veintes. Más nos ha entretenido el numerológico artículo de Lola Pons Rodríguez 20 cosas de letras sobre el número 2020.

El primer artículo de los urgentes en el nuevo año fue braille se pronuncia /bráiye/, no /bráile/. Nada que añadir a tan explicativo título. Ayer completaron una bastante sosa semana con la recomendación de utilizar la expresión para llevar como alternativa en español a los anglicismos take out y take away con que suele hacerse referencia a la comida servida en un restaurante para consumirla en otro lugar.
No solo en restaurantes (cuya definición hay que ir pensando en retocar), añadimos a su restrictivo enfoque. De hecho, takeaway tiene uso sustantivado para designar los establcimientos que sirven comida exclusivamente, o casi, para llevar.

El suplemento Verne de El País culminó su didáctico año con ¿Has cumplido nuestros propósitos lingüísticos del año? Ponte a prueba con este examen finalMucho ojo con la repetidamente propuesta opción "todas son válidas". Piénsenlo con calma antes de contestar.

Álex Grijelmo se ocupó en Singulares vocablos en plural de algunos que rara vez se utilizan en singular. Los tratados son ambages, anales, con oportuna observación de su radical cambio de significado en singular, caries (procedente del homógrafo latín que significa “podredumbre”), exequias (del latín exsequiae, “que sigue al entierro”), gárgaras (que el Diccionario registra en singular), maitines (del catalán dialectal maitines, y este del lat. [tempus] matutīnum '[tiempo] matutino'), víveres, zarandajas y pascuas. Esta última es la más forzada de la lista, bien que embutida con justificable felicitadora intención. Así que evitaremos ulteriores comentarios que puedan hacerle la pascua al autor.

Plural es la denominación Países Bajos (aunque el original neder landen más bien es tierras bajas) que desde el 1 de enero ha pasado a ser la única oficial del estado que tradicionalmente ha venido promocionándose turísticamente como Holanda. Una clara anomalía cuando las dos provincias que reciben ese nombre aportan poco más del 13% de la superficie (habitada por el  37% de la población) de un territorio administrativamente dividido en doce. Muy razonable cambio, por tanto, aunque ,en nuestra opinión, en lo que han salido perdiendo es en el cambio de logotipo.

Cibercriminal fue la curiosa elección para el día de fin de año del Martes Neológico del Centro Virtual Cervantes. Un término que, según apunta Mercedes Ramírez Salado, no es equivalente a ciberdelincuente puesto que, desde el punto de vista jurídico, el crimen es más grave que el delito. Pero solo el primero ha conseguido hacerse hueco en un diccionario, el Alvar2.

Cambiamos de fuente. Paula Saiz Hontangas y José María Remartínez publicaron el domingo en el Laboratorio del Lenguaje del Diario Médico el artículo La medicina y el cómic: la pareja de moda (I). Una reseña del II Congreso de Medicina Gráfica de España celebrado en Zaragoza el 29 y 30 de noviembre, que completaron en un segundo apunte publicado el día de año nuevo.

Entre ambos, Fernando A. Navarro despidió el año con una relación de una doble docena de entradas que considera más destacadas entre lo publicado en 2019.

Y el mismo autor señaló ayer en el breve apunte Dormitivo, denominación que ha sido desplazada por somnífero,  la tendencia de las lenguas romances a sustituir las voces populares por tecnicismos de origen griego o latinos. Como también apunta ha ocurrido en almorranas (hemorroides), azogue (mercurio), cagalera (diarrea), calentura (fiebre), lavativa (enema), matriz (útero), pulmonía (neumonía) y zancajo (calcáneo). Quizá sea la herencia de tanta impostada hidalguía con su postureo avant la lettre.

Como vamos a dejar para mañana lingüismos humorísticos nacionales tales como las tramparencias de Postigo o el "póstumo año 2020" de Esteban, hoy vamos a limitarnos a reseñar la, tras el ataque que acabó con la vida del militar iraní Qasem Suleimani, muy oportuna explotación por parte de Peter Kuper de la paronima de 'It's lunch time' (es la hora del almuerzo) con 'It's launch time' (es el momento para el lanzamiento).

Pasamos a recordar que la ranchera El Rey parafraseada por Napi en boca del mariachi Pedro, fue compuesta por José Alfredo Jiménez (1)Enlazamos la letra y una versión de Vicente Fernández, que es uno de sus más famosos intérpretes.

David Parkins planteó el penúltimo día del pasado año, por medio de una evocación del famoso cuento de los Hermanos Grimm El príncipe rana, sus dudas de que el año consiga colmar las venturosas expectativas que suelen albergarse en estas fechas. En el apunte El retorno de las ranas (borrador de artículo para un improbable 'Diccionario iconográfico del humor') encontrarán unas cuantas viñetas con esa misma fuente de inspiración.

Hoy se cumple el centenario de la muerte de Benito Pérez Galdós cuando contaba 76 años. Y ayer Sciammarella se anticipaba a la efeméride dedicándole el retrato de su diaria sección del diario El País. Una creación inspirada, con un patente cambio de mano del abocinado cigarrillo de hoja, en una de las fotos utilizadas en los carteles de la exposición 'Benito Pérez Galdós. La verdad humana' que desde el  pasado 1 de noviembre, y hasta el próximo 16 de febrero, puede verse en Biblioteca Nacional de España. Primero de los numeroso actos programados para el que algunos ya han bautizado como 'el año Galdós'.


Entre los mucho que hoy publica la prensa sobre Galdós, y seguro que mañana llenará los cuadernillos culturales, nos parece particularmente interesante, en tiempos de tanto cainismo como los que vivimos, el recordatorio que hace Abc del boicot que privó del Nobel de Literatura al escritor canario. Concluimos con la galdosiana viñeta de Idígoras en Sur que incluye una pullita para el alcalde de  Málaga.







P.S.- Pablo Iglesias se ha encargado de recordar hoy que nada ha mejorado ese cainismo. Su "más Galdós y menos Pérez Reverte" muestra, además, que poco debe haber leído tanto a uno de los más galdosianos escritores actuales como al fallecido hace un siglo.






(1) No nos resistimos a traer algunas fotos del curioso mausoleo fúnebre de este músico en la guanajuatense población mexicana de Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional, según reza su curioso nombre oficial en reconocimiento de que allí se produjo en 1810 el "Grito de Dolores". El acto con el que históricamente se considera que dio inicio la guerra de Independencia de México. 

 





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