lunes, 20 de junio de 2016

CLIPDA (CVIII): el monumento a Lincoln (1ª parte)


Poca escultura hemos incluido hasta ahora en esta serie etiquetada como CLIPDA (Cuando la inspiración procede del arte), aunque una notable excepción es el apunte dedicado a el Pensador de Rodin. Así que vamos a volver sobre esa modalidad artística de la mano de la actualidad política norteamericana.

Como ha quedado constancia en algunas pasadas entradas, el Monumento a Lincoln de Washington ha recibido una intensa atención por parte de los ilustradores al hilo de la controvertida elección de los candidatos a la presidencia de Estados Unidos. Ello nos da pie a repasar algunas versiones de esa famosa representación sedente de 6 m de altura sin el pedestal realizada por Daniel Chester French para el monumento inaugurado en 1922 que fue concebido con forma de templo dórico por el arquitecto Henry Bacon.



Tan singular hito turístico no podía faltar en los carteles de promoción de la capital federal de Estados Unidos. Como muestra traemos el realizado a comienzos de los años cincuenta por Joseph Binder para United Air Lines y otro cuyo autor desconocemos que incluye la que posiblemente sea la representación mas esquemática de una estatua que hayamos visto jamás. Un pixel gordo y otro pequeño inmersos en una perspectiva ficticia.




Tras este cartelista preámbulo nos vamos a nuestras queridas portadas cuyo repaso comenzamos con la realizada por Bob Staake en noviembre de 2008 para The New Yorker. Otra minimalista representación de la pieza escultórica diluida en su grandioso contenedor. Un momento lumínico similar había sido aprovechado en 1946 por Life para su fotografía de portada.

La última publicación que, de momento, se ha servido del conocido monumento es el semanario británico The Spectator que en su número fechado el pasado 21 de mayo sentó a Hillary mientras que encerró a Trump bajo su asiento.




Acompañaba así la candidata demócrata en esa recreación monumental a su oponente republicano que, de la mano de la revista The Week, venía acaparando el uso del citado monumento tal y como les tenemos mostrado en el apunte "Trump el acaparador de portadas".



Esa publicación recopiladora de noticias de otros medios ya había recurrido al mismo cliché con Obama en febrero de 2013. Pero no ha sido la única como podemos comprobar, por ejemplo, con la revista The Advocate de agosto de 2012 que hacía un lugar en la historia al presidente saliente por su apoyo al matrimonio de las parejas del mismo sexo.

 

La serie de televisión "House of Cards" (castillo de naipes, no se lancen a traducciones literales) ha hecho considerable uso de este icono de la cultura americana colocando a su maquiavélico protagonista Frank Underwood (Kevin Spacey) en el lugar del admirado presidente.

 

La pose de Spacey ha creado un auténtico subcliché que hemos visto utilizado por el Daily News (7 octubre 2013), la revista brasileña Istoé o la norteamericana Weekly Entertainment (15 agosto de 2014) en la que era la actriz Julia Louis-Dreyfus quien ocupaba el marmóreo asiento. Pero la suplantación de Lincoln es muy popular y hasta Alfred E. Neuman, la "mascota" de la revista MAD, participó en el juego en enero de 1994.

 


También tenemos algún cartel de cine en esta colección, como el de la película del año 2012 "Abraham Lincoln: cazador de vampiros" en el que el uso del cliché resultaba casi obligado.

Aparte de la sustitución, la otra gran variante de este cliché es la manipulación de la figura de Lincoln. Hay quien la ha agrietado como metáfora de una decadencia nacional como puede verse en la portada de la revista The Atlantic de enero-febrero de 2010, pero lo mas habitual ha sido jugar con la postura o disponer algunos accesorios de los que carece el original.

The Economist recurrió en febrero de 2010 a una preocupada actitud pensante mientras que, muchos años antes,en abril de 1977 National Lampoon había colocado un televisor en las rodillas del que suponían aburrido presidente. En 1995 fueron una cerveza y unas gafas de sol los aditamentos que le colocaron en el cartel de la película "Senior Trip" titulada en España "Desmadre sobre ruedas".


 
 

La publicidad también se ha servido de las manipulaciones del monumento, como es el brutal aumento de tamaño que le aplicó en 2004 la sucursal de Beijing de Ogilvy & Mather para anuncia electrodomésticos. La acompañamos de una imagen que nos parece especialmente útil para hacerse una cabal idea del tamaño real de la escultura.




Desconocemos si el ilustrador de la portada de la revista The Weekly Standard de febrero de 2012 tendría noticia de la foto anterior.

Otro cambio de dimensiones bastante diferente al del anuncio que acabamos de ver es el del obeso presidente ideado en 2007 por la agencia Schols&Friends  de Hamburgo en una campaña para fomentar el ejercicio físico. Claro que también hay quien le ha puesto al servicio de los contrario colocándole una hamburguesa en la mano.




 

Tras la veintena de Lincolns vistos hoy, dejamos ya para una próxima entrada el extenso tratamiento que ha recibido por parte de los dibujantes de comic y, sobre todo, de los especialistas en las viñetas políticas.







Adenda 10/16: la mexicana Letras Libres apostó en su número de noviembre de 2016 a que Estados Unidos tendría su primera presidenta. 


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