sábado, 1 de junio de 2024

Lenguaje de la semana 22/2024 (2ª parte) con una pinochesca colección de un renombrado mentiroso

 

Alberto Calvo encabeza esta segunda parte (enlace a la primera) con la tira de Supermaño del Heraldo de Aragón de hoy que le convierte en el 20º humorista presente en nuestro  recopilatorio  'Tragar sapos' 


La viñeta de Ferreres de ayer es la primera que le conocemos en el diario Ara que tan solo tiene versión en español. A la vista de los protagonistas, no cabe sino considerar que es una inequívoca aplicación de la artera manipulación indepe, de corte subliminal, consistente en asignar el uso del castellano a personajes con
connotaciones negativas. Una práctica muy extendida en TV3 que el programa Polònia convirtió en infame seña de identidad (más sobre eso).

La viñeta de ámbito local de Santy Gutiérrez en La Opinión A Coruña del miércoles ofrece una buena ocasión de apuntar el uso que hace el gallego de colo, el cuello, con el significado de regazo. Coger en el colo es tener a un bebé en el regazo o en los brazos y no son pocos los gallegos que prescinden de la palabra regazo aún cuando hablan en castellano. 

Tres grouchadas hemos coleccionado esta semana. La primera del mexicano Paco Calderón que da cuenta de una política del PRI [Alejandra del Moral] en desvergonzada maniobra de subirse al carro de la previsible próxima presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Sigue la versión del australiano Matt Golding del célebre, y probablemente apócrifo, como tantas citas de Goucho Marx, “Nunca pertenecería a un club que me admitiera como socio” (“I don’t want to belong to any club that would accept me as one of its members”. En Humor de cine y tv de noviembre 2021 (2ª parte) encontrarán más detalles sobre la verosimilitud de la atribución. García Morán completa la serie con su paráfrasis de hoy de la famosa propuesta matrimonial formulada a Margaret Dumont en Sopa de Ganso (enlace vídeo).

Vamos con Santi Orue,  que ayer imitaba el esquema narrativo del famoso poema "Primero vinieron..." que el pastor luterano alemán Martin Niemöller (1892-1984) compuso para denunciar la cobardía de los intelectuales alemanes ante el ascenso de los nazis al poder.

J. Morgan es el autor del cartel de este año de la Feria del libro de Gran Canaria y no se resitió a difundir esa paternidad en la viñeta que publicó el martes en el diario Canarias 7.

Sin embargo, poca literatura hemos encontrado esta semana con tantas ferias del libro en curso. Peridis llevaba a su viñeta de ayer el título del drama de Zorilla Traidor, inconfeso y mártir publicado en el año 1849. Una obra que gira en torno a la figura del rey Sebastián I de Portugal, basada en el hecho real de que un pastelero (en su antigua acepción de quien preparaba una Composición de masa de harina con manteca, dentro de la cual se pone carne picada, pescado ú otra cosa, y después se cubre con otra masa más delicada, y se cuece al horno) de Madrigal de la Altas Torres (Ávila) llamado Gabriel Espinosa pasó por ser el monraca portugués  fallecido en la batalla de Alcazarquivir (Marruecos). Pero en la obra de Zorrilla, Espinosa no es un mero impostor sino el legítimo rey de Portugal forzado al exilio.

Puebla dio ayer a Pinocho la compañía del felón Fernando VII en una reedición de la viñeta que publicó en Abc el 2/7/21. Buena ocasión para documentar el humor sobre el pinocho español por antonomasia que recogemos en un anexo. 

Mark Carney, un economista que ha sido presidente tanto del Banco de Inglaterra como del de Canadá, comparte escena con Vladimir y Estragon en la versión de la famosa obra de teatro Esperando a Godot de Samuel Beckett que Michael de Adder ha utilizado para dar cuenta de sus aspiraciones a convertirse en primer ministro de Canadá. 

Y a falta, al menos de momento, de viñetas inspiradas en la obra de Franz Kafka, señalamos el centenario de su nacimiento, que se celebra el lunes, con dos portadas del revistero de mayo.

 




Anexo: El Pinocho por antonomasia del humor gráfico español


La primera representación de Sánchez como Pinocho que tenemos identificada es la de Puebla en el Abc del 12/9/18. Sigue las viñetas del 8/4/19, 8/2/20, 2/7/21, 4/1/22, 3/4/22 y 31/5/24.


La primera de JMª Nieto, publicada en Abc el 20/9/2018, incluye una cita del famoso libro de Carlo Collodi. Siguen los dibujos del 2/9/211, 12/9/21, 15/12/21 y 21/1/23.

El domingo 27/10/23 sumó una singular versión con la formación "cambio de opinión" que es capaz de adoptar la escolta de Sánchez



El debut en la sección de García Morán en la Gaceta de Salamanca se produjo el 15/12/22 con García Page en el papel de Pepito Grillo. Sigue la viñeta del 22/3/23 con Ramón Tamames como pájaro carpintero.

Proseguimos con la viñeta de Antón en El Correo del 6/7/23 y "Duelo a narizazos" publicado por Miki y Duarte  en  Diario de Sevilla y el resto de periódicos del grupo Joly el 9/7/23 que es la sexta confrontación  entre Sánchez y Feijóo registrada en el  monográfico CLIPDA CLXXVII: 'Duelo a garrotazos'.

Completamos esta colección que consideramos bastante exhaustiva, en la que quizá les llame la atención, como a nosotros, que en el humor de izquierdas Sánchez no miente, con la ilustración de Ulises Culebro para el artículo de Fancisco Rosell Sánchez, el presidente al que nadie cree [acceso restringido a suscriptores] publicado en El Mundo el 3 de julio de 2021. 




Lenguaje de la semana 22/2024 (1ª parte)


Fundéu publicó el miércoles unas claves de redacción para festivales y conciertos que incluyen una considerable batería de alternativas a extendidos anglicismos: backstage (entre bastidores, entre bambalinas), meet and greet (encuentro o pase especial),  fandom (fanes o seguidores) o staff (equipo, organización o personal). Buen intento, pero la jerga es en estos casos parte fundamental del [costoso] juego.

También nos ha parecido particularmente interesante el análisis de alternativas a la expresión coming of age nacida en el ámbito literario para verter al inglés el término alemán Bildungsroman que significa ‘novela de aprendizaje’ o ‘novela de formación’ [del personaje, no del autor, ojo]. Con el gustazo que da marcarse de vez en cuando un germanismo.

En cuanto al italiano, esta semana hemos aprendido, junto con el papa Francisco, que el término "frociaggine" utilizado en el habla romana que cabe traducir como "mariconería" es muy despectivo. Pablo García es el único humorista a quien hemos visto ocuparse de este asunto que llevó a su tira del miércoles con una singular adaptación del Día del Orgullo Gay.

Álex Grijelmo critica hoy en La ‘paradinha’ locutiva el abuso periodístico del recurso al suspense dialéctico que no deja de ser uno más de los tics imitativos de esa profesión. Un artículo que bien merecía un videoanexo de ejemplos.

Otra lectura que nos parece recomendable es El idioma de la justicia penal de Jesús Zarzalejos en el Abc de hoy. Lo complementamos con un enlace para desinformados que no estén al corriente de por qué escribe que la señora Gómez no es «presidenta de Gobierno».

La tira del lunes de Asier  y Javier, que acompañamos con la de Pablo García del jueves, invita a recordar que Sánchez apuntó en su impostada carta a la ciudadanía [tuit que ya supera los 48 millones de impresiones; da para pensar lo que podría haberse hecho con un buen uso de todo ese tiempo ciudadano] que fue Umberto Eco quien acuñó la expresión máquina del fango [1]Lo hizo en su novela Número cero (Penguin Random House, 2015) que gira en torno al diario Domani, un periódico ficticio montado para intimidar a personajes públicos mostrándoles números cero en los que aparece información falsa sobre sus vidas presentada como cierta. El libro está inspirado en un personaje real, Mino Pecorelli, asesinado en 1979, que durante los años 60 y 70 dirigió la publicación marginal Osservatorio Político que practicaba el hostigamiento a destacados personajes. Un prototípico caso relatado en la novela es el de un magistrado que fue fotografiado mientras fumaba y la imagen se presentó dando a entender que estaba consumiendo marihuana. O la del director de un periódico católico luciendo unos estridentes calcetines que se utilizó para insinuar que era homosexual. La auténtica técnica de la máquina del fango es, por tanto, informar sobre algo que es cierto, pero de tal modo que se pueda interpretar otra cosa. 

La viñeta de ayer de Peter Brookes nos parece una útil herramienta para la enseñanza de los phrasal verbs del ingés que atormentan a tantos estudiantes de esa lengua. Stand on frente a stand with.

Padylla encabeza la crónica del ludolingüísmo reciente con un ejercicio de retroacronimia que admite algún afinado en la concordancia de género (vg. PIB al alza en Canarias).

Sigue la denominación  embajode propuesta el martes por Javier CuervoPablo García para las sedes de la nueva diplomacia israelí dirigida por el muy poco diplomático personaje que ha resultado ser el compulsivo tuitero ministro de Exteriores Israel Katz. Puebla, por su parte, acuñaba al día siguiente el paronímico identificador mileinial que parece aplicable a un sustancial sector de Vox.


Santy Gutiérrez mostró el jueves un fragmento de su diccionario de sionónimos que ofrece una buena ocasión para recordar el origen de la desconcertante expresión ni qué niño muerto que el DLE define como forma coloquial utilizada en construcciones exclamativas introducidas por qué para expresar enfáticamente rechazo o desprecio hacia lo que se acaba de mencionar. El origen de la expresión antiguamente formulada también como ‘ni qué niño envuelto’ proviene del antiguo debate sobre si debía incluir o no en el censo de población a los niños fallecidos antes de haber sido bautizados. Las exequias y el enterramiento también han tenido sus debates, pero el Código de Derecho Canónico establece que “El Ordinario del lugar puede permitir que se celebren exequias eclesiásticas por aquellos niños que sus padres deseaban bautizar, pero murieron antes de recibir el bautismo” (Canon 1183, 2). En Galica existen los denominados cruceiros de meniños que señalan lugares de enterramiento de los niños que morían sin ser bautizados.

La palabra genocidio volvía el domingo, por tercera vez, a una viñeta de J. Morgan, mientras que Napi aporta una irónica reseña del uso que hizo Margarita Robles  que, por alguna extraña razón, pasa por ser una moderada dentro del gobierno. Ser, es antinacionalista.

El muy exitoso recurso humorístico al anfibológico uso de "reconocer" todavía colea hoy en la descolgada viñeta de Santy Gutiérrez sobre la decisión adoptada el martes.

Proseguimos con el dibujante cubano afincado en México Ángel Boligán que debutó el domingo en nuestro recopilatorio de Juegos con globos de texto con una tira publicada en el diario argentino La Nación, mientras que Vergara sumaba pocos días después una pieza, ya comentada en el apunte del miércolesque es la enfangadora forma que ha ideado  eldiario.es de hacerse eco de la reunión de Abascal con Netanyahu 


El dúo Antón se incorporó ayer a la colección Las líneas rojas en el humor de 2024 con Puigdemont como saltarín protagonista bajo un titular que evoca la famosa frase de Neil Armstrong en la Luna

Concluimos esta primera parte con Gallego y Rey que convirtieron al pulpo, en su publicitaria versión animal de compañía, en la 23ª especie, sin contar la humana, que desplaza a un león en la colección del apunte Suplantaciones de Daoíz y Velarde.




[1] JM Esteban aportaba el pasado domingo la última máquina del fango que hemos visto en las secciones de humor. Un singular modelo que dispensa jarabe demcrático al gotelé. Antes que eso J. Morgan había aportado un sencillo aspersor, Javi Salado un covencional diseño de cañón, JM Nieto (4/5/24) una dupla de dispositivos de muy dispar potencia y Eneko un detalle de la palanca de mando de este tipo de artefactos. 




Anexo

La ‘paradinha’ locutiva 
Álex Grijelmo (El País, 1/6/24)

Ese recurso retórico funcionaba bien en los chistes de Les Luthiers, pero mal en el remate de los reportajes de televisión


Se llama paradinha en el fútbol a la acción del lanzador de un penalti que consiste en detener de pronto la carrera hacia el balón, justo antes de golpearlo, para buscar con ello que el portero se mueva hacia un lado (si no se anticipa será difícil que detenga el disparo) y de ese modo lograr el tanto con facilidad por el otro palo. Se escribe con la grafía portuguesa porque el amago lo inventó el brasileño Didí, aunque se haya atribuido erróneamente a Pelé. Esa finta me viene a la cabeza cada vez que percibo una paradiña en las locuciones de los reporteros televisivos: la interrupción momentánea del ritmo natural del habla justo antes de terminar la información, a fin de mantener en suspenso el relato y concluirlo brillantemente. Porque a veces tiene también la pinta de engaño.

Esta salida adquiere sentido cuando tras una breve pausa se expresa algo sorprendente o ingenioso. Por ejemplo, si decimos (o escribimos, en cuyo caso acudiremos a los puntos suspensivos): “Fue a pescar al río y le picó en el anzuelo… una ballena”. Ahí sí comprendemos la suspensión del relato, porque lo que llega detrás es algo gordo, como las ballenas. Pero a cada rato nos topamos con ese recurso en los reportajes de cualquier cadena, sin que se den las condiciones necesarias para que la paradiña alcance sentido: “El desenlace de la eliminatoria llegará mañana, miércoles… a partir de las nueve de la noche”. Si ya sabemos que el partido se juega a esa hora, como suele ocurrir con las eliminatorias de los miércoles, la suspensión se vuelve absurda y no se le ve la gracia.

El horario habitual no le añade nada interesante ni al relato ni a la conclusión, al contrario de lo que sucedería con la alternativa “el desenlace de la eliminatoria lo tendremos mañana, miércoles… a partir de las siete de la mañana”. Aquí sí encajarían la forma y el fondo, la sorpresa, porque no estamos acostumbrados a ver partidos de fútbol tan temprano, sobre todo si corresponden a un torneo europeo.

La paradiña bien ejecutada sí podía ser pertinente en los ya legendarios chistes del grupo argentino Les Luthiers:

“Para los alumnos y profesores de la Universidad de Wildstone, la diversión y la recreación no son menos importantes que el estudio. Son... más importantes”.

“Pañales Pompón: impermeables... e hipermeables”.

Pero tal manera de crear expectación se viene abajo cuando, una vez lograda, las palabras que siguen expresan una simpleza. Esto es un recurso de riesgo, y hay que estar seguro de que no se defraudan las expectativas. Porque aquí funciona el reflejo de Pavlov. El científico ruso así apellidado, premio Nobel en 1904, estudió la relación entre las reacciones fisiológicas de su perro y los estímulos que el animalillo relacionaba con la comida. El can de Iván Pavlov salivaba cuando veía el plato, pero también al observar algún movimiento del dueño que él identificaba con que le estaba preparando el almuerzo. La secreción de saliva servía como muestra de su pensamiento: “Voy a comer enseguida”. De ahí deducimos la decepción que sentiría un perro si su amo lo engañase con las acciones habituales conducentes a prepararle el condumio cuando no hay tal.

Pues esto es lo que ocurre con las paradiñas locutivas fallidas: que desilusionan. Quien crea que la interrupción momentánea del discurso provoca que el remate suene brillante aunque no lo sea se comportará como el insensato convencido de que le basta con abrir el armario del pienso para que su mascota se dé por alimentada.