martes, 29 de marzo de 2016

Blue


Como es bien sabido blue es la denominación inglesa del color azul que en su forma plural tiene entrada propia en nuestro Diccionario con la acepción de “forma musical popular surgida entre la población afroamericana del sur de los Estados Unidos de América, que se caracteriza por su ritmo lento y su tono melancólico”.

La mayor parte de los lexicógrafos trazan los orígenes de esa musical acepción del color azul en los “blue devils”, las alucinaciones visuales que pueden desencadenarse por la abstinencia súbita de alcohol que facilitaron la posterior vinculación de ese color con las bebidas potencialmente intoxicantes. Así blue laws es una denominación genérica de las prohibiciones dominicales de ciertas actividades impuestas por el puritanismo que hicieron especial hincapié en la de la venta de alcohol y que aun siguen en vigor en numerosos lugares, particularmente de Estados Unidos.

Sea el habitual consumo de bebidas mientras se escuchaba tal música el origen de su nombre o no, lo cierto es que el azul es en inglés el color de la melancolía y de la tristeza (feel blue). Un sentido con el que jugaba magistralmente el anfibológico título de la serie policial “Hill Street Blues”. Un asunto ya tratado en una antigua entrada donde también apuntábamos algún otro ejemplo de uso del azul como metáfora policial, el que está detrás del concepto de ”Thin Blue Line" explicado en otro apunte de esta blog.

Pero, en realidad, lo que hoy queríamos es destacar la habilidad del azul para colarse en los nombres de marcas de carácter tecnológico.

Ahí está Bluetooth (diente azul), la especificación de comunicación inalámbrica de corto alcance cuyo nombre procede del rey nórdico Harald Blåtand conocido en inglés como Harald Bluetooth. Este personaje fue rey de Dinamarca cuando incluía una parte de la actual Noruega en la segunda mitad del siglo X. Sobre el por qué de ese “diente azul” hay diversas teorías.

Pero su elección como epónimo obedeció a que es en su corte donde se desarrolla la novela histórica “The Long Ships” de Frans G. Bengtsson que en aquel entonces (1997) estaba leyendo Jim Kardach, uno de los desarrolladores de este sistema de comunicación que fue quien tuvo la ocurrencia de proponer tan curioso nombre.




El logosímbolo de Bluetooth es un monograma formado con las runas (letras de los alfabetos conocidos como rúnicos) de las iniciales del nombre y el apellido del citado monarca. El equivalente a la h es conocido como hagall y la que representa la b es la runa llamada berkana.

La súbita popularidad alcanzada por Harald Bluetooth ha tenido alguna pintoresca consecuencia como es su nombramiento para ejercer de mascota del Campeonato Europeo de Natación en Piscina de 25 m celebrado en 2013 en la localidad danesa de Herning. Véanlo junto a estas líneas.


En el mundo de la electrónica también tenemos el declinante Blu-ray, un formato de disco óptico lanzado en 2002 por una agrupación de fabricantes liderada por Sony y Philips.

 El logotipo es una interesante representación de un disco con un ciertamente grueso rayo incidiendo sobre el mismo que ayuda a dar forma a la b inicial de la marca. Lo cierto es que utiliza tecnología de láser azul frente al rojo utilizado en los competidores lectores de DVD. La e final de blue fue eliminada para obviar las dificultades que presenta en algunos países el registro de marcas comerciales formadas con palabras comunes. Ya se ve que otros no aplicaron tales cautelas.

Saltamos al sector de la automoción para hablar del AdBlue. Esta es la marca registrada de la Asociación Alemana de la Industria del Automóvil conocida por su sigla VDA (Verband der Automobilindustrie e. V.) para la urea AUS32 (disolución de urea al 32.5%, en inglés Aqueous Urea Solution). Este azulado fluido es utilizado para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) de los motores diésel mediante un proceso denominado reducción catalítica selectiva (RCA) que requiere un consumo del citado producto equivalente a entre un 3 y un 5% del de gasóleo. La cosa ha dado pie a artículos con títulos tan pintorescos como “Autobuses que funcionan más gracias al pis (bueno, más o menos)”. Añadiremos que Daimler tiene su propia marca denominada BlueTec, mientras que en Norteamérica esa disolución es mas conocida como DEF (Diesel Exhaust Fluid).


No podemos olvidar que también hay una conocida marca cuyo sobre nombres es “Big Blue”, aunque no está claro el origen del apelativo dado a IBM. La Wikipedia en español se inclina por la teoría basada en el antiguo código de vestimenta de la compañía que recomendaba el uso de trajes azules, mientras que su contraparte inglesa se decanta por un origen basado en el uso de ese color tanto en su logotipo como en muchos de sus productos. Pero lo cierto es que al gigante de la informática le gusta el azul y lo ha utilizado para denominar conocidos desarrollos como Deep Blue, el famoso ordenador que derrotó a Kasparov en 1997 o el mas moderno supecomputador Blue Gene.

Digamos, ya para ir terminando, que el citado "gigante azul” es lo que en bolsa se conoce como un “blue chip”, una compañía con capacidad para generar liquidez y beneficios sostenidos a lo largo de las diversas etapas de los ciclos económicos. Pero esa denominación, curiosamente, procede del juego del póker donde es tradicional que las fichas de mayor valor tengan color azul. 

En todo caso, ya se ve que hay mucho blue en nuestro lenguaje, así que esperamos que digan “luna azul” y no “blue moon”, salvo para referirse a la canción de 1934. El por qué del nombre que se da al segundo plenilunio acaecido dentro de un mismo mes del calendario, un fenómeno que nada tiene que ver con el color azul, está bien explicado en la Wikipedia




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