sábado, 21 de enero de 2017

La lengua de la 3ª semana


Comenzamos nuestro habitual repaso semanal con lo que hemos leído esta que ya va concluyendo en la web de Fundéu. El accidente de aviación ocurrido el lunes en las proximidades de Bishkek, la capital de Kirguistán, motivó un primer apunte semanal con la recomendación de no complicarse la vida. O sea, llamar a esa antigua república soviética como acabamos de escribir y no Kirguizistán como ha hecho gran parte de la prensa. 

Por mas que sea con la sana intención de no alargar sus apuntes, pensamos que los urgentes pecan a veces de excesivamente lingüísticos, porque bien podían haber dedicado un párrafo a explicar el origen del nombre de ese país. Leemos en otras fuentes que procede de la palabra turca para "cuarenta" y kyrgyz significa concretamente "somos cuarenta". Una referencia a los clanes regionales que el héroe legendario Manas unió en el siglo noveno contra los pobladores uigures que dominaban gran parte de Asia Central.

Una referencia a esas cuarenta familias está presente en la bandera nacional en forma de otros tantos rayos de sol. Un astro que luce en su interior un tündük, el remate superior de la estructura de las yurtas, las características viviendas de las poblaciones nómadas de aquellas tierras



El martes fue, nuevamente, la actualidad la que dio pie a una recomendación sobre la forma correcta de escribir "pies secos" y "pies mojados". Las categorías de inmigrantes cubanos que diferenciaba la política estadounidense. Esta vez sí entran en detalles y explican la que los que conseguían pisar tierra firme (pies secos) podían pedir la nacionalidad pasado un tiempo, mientras que los que eran interceptados en el mar (pies mojados) eran devueltos a Cuba o enviados a un tercer país. Y hablamos en pretérito porque, en el marco del acercamiento a los dirigentes cubanos, uno de los últimos actos de gobierno de Obama ha sido establecer la repatriación también de los “pies secos” (mas detalles). Algún ahogamiento se evitará.

La inauguración de Fitur fue saludada con unas mas bien sosas claves de redacción que compartieron jornada con un segundo apunte. Este lo dedicaron a recomendar la expresión fondo cotizado como alternativa a la sigla ETF del anglicismo exchange traded fund. Duro empeño el de combatir siglas que tanto gustan en los ambientes de mayor 'postureo'.

El jueves nuevas claves de redacción, esta vez para al toma de posesión de Trump, en las que se preparaban para ver utilizadas palabras como boicot o outsider. Esta última, por mucho que no les guste a los urgentes, no cuenta con buenas alternativas en español. Las propuestas independiente, sorpresa, recién llegado, alternativo o externo tan solo son partes de un todo que empaqueta el anglicismo.

Como cierre semanal un soso apunte sobre la ortografía de cascos azules y cascos blancos. Eso cuando estaban 'en candelabro' términos como extracontable o el 'mataleón' que pocos hablantes son capaces de relacionar con los trabajos de Hércules. La verdad es que, en esto no resulta muy pedagógica la estatua del Retiro madrileño en la que mas bien parece que el héroe esté extirpando las amígdalas a la fiera que asolaba la región de Nemea.

Un detalle léxico que nos ha llamado la atención en la prensa de esta semana es la repentina proliferación de la palabra migrante donde antes se utilizaba refugiado. Vean unos ejemplos tomados de El País y del gijonés El Comercio. La imparable eufemización del lenguaje.



El neologismo comentado en el Cervantes fue bonobo, el nombre de origen bantú que aplicamos a la menos corpulenta de las dos especies de chimpancés. La que no fue reconocida hasta 1929 en que fue descrita por el zoólogo alemán Ernst Schwarz. Curiosa la ausencia del diccionario de este término después de tantos años. Y mira que acoge rarezas zoológicas.

Se nos ocurre que los neologistas del Cervantes quizá deberían recurrir en algunas ocasiones a ilustraciones mas didácticas para sus artículos. No creemos que seamos los únicos lectores que en este caso se ha quedado con la duda sobre las diferencias morfológicas entre las dos especies de chimpancés. Pues esto es lo que hemos encontrado:



Y como en el camino hemos encontrado un árbol filogenético de los homínidos, también se lo participamos para que vean como nuestra línea evolutiva se apartó de la de estos primates hace unos 7 millones de años.



En un artículo sobre el veganismo publicado en el periódico británico The Guardian (enlacehemos aprendido que esa práctica acuñó su nombre en 1944 en el curso de una asamblea liderada por Donald WatsonLos congregados, un grupo de personas que rechazaban consumir alimentos de procedencia animal, decidieron optar por llamarse vegans por delante de otras propuestas como 'dairyban', 'vitan' o 'benevore'. Y como nos encanta hacernos trampas, vemsoa como algunos diccionarios de inglés ya acogen flexitarian para denominar a quienes de vez en cuando se saltan su dieta exenta de productos de origen animal para comer algo de carne.

Volvemos al artículo de Arwa Mahdawi para señalar que también nos cuenta como el columnista del New York Times Mark Bittman vende bastante bien los libros en que propone la dieta VB6 (vegan before 6pm). No dirán que no tiene su guasa ese veganismo horario.

También hay un término, veganuary (de vegan y january), para denominar a quienes practican esa dieta durante el primer mes del año. Y nos cuenta que en este de 2017 se han apuntado 50.000 personas en la correspondiente web. Adicionalmente, para quienes la combinan con el mas clásico propósito de pasar este primer mes del año sin beber alcohol propone dryveguary. Ya ven que el lenguaje de los tan de moda asuntos nutricios promete dar mucho juego.

Nos vamos al Laboratorio del lenguaje del Diario Médico donde hemos leído en primer lugar el artículo titulado 'House cura también en la vida real'. En el mismo se explica como el internista alemán Jürgen Schäfer puso en marcha el 2008 en la Universidad de Marburgo una serie de seminarios donde se sirve de casos ficticios del doctor House para resolver algunos reales de difícil diagnóstico. Y detallan como el capítulo "Family Practice" de 2011 le dio las pistas para diagnosticar una rara intoxicación por cobalto desprendido de una prótesis de cadera. La cosa acabó siendo objeto de un artículo en la prestigiosa The Lancet.

Para disfrutar plenamente el apunte 'Nemotecnia anatómica' es preciso haber estudiado medicina para poder rememorar las batallitas memorísticas libradas para conseguir retener el nombre de tantas partes como tiene nuestro cuerpo. Con todo, nuestra falta de formación médica no nos impide reconocerle a Gustave-Joseph Witkowski  el ingenio mostrado cuando creó su 'salidilla' fórmula para recordar las quince ramas de la arteria maxilar interna: 'Stéphanie, ton téton trouble ma pensée, permets-moi, petite, de baiser amoureusement sa pointe virginale'. 

Si suele admitirse que las reglas nemotécnicas funcionan mejor cuanto mas disparatadas son, cuando encima tienen un poco de picante ya se convierten en inolvidables. Pura neurobiología.

No anda muy lingüístico últimamente el suplemento Verne de El País, pero esta semana ha publicado una interesante entrada titulada He ido a la RAE solo para que me convenzan de que 'solo' no lleva tilde nunca. Ahí encontrará algunos de los rebuscados ejemplos que aducen los puristas para mantener el acento del adverbio solo. El propio título del apunte es uno de ellos que acompañan con otros como uno que la Rae declara recibir con asiduidad: 'tuve sexo solo una hora'. Opinamos que la ambigüedad hace divertido el lenguaje y cuando es imprescindible evitarla siempre hay algún medio al margen de la tilde. Bien suprimida.

Lo que está claro que nadie está a salvo de cometer errores ortográficos, pero el visto el pasado día 13 en el programa 'Al Rojo Vivo' de La Sexta es de los que realmente 'cantan'. Vaya, vaya con ese Vayadolid. Nos centramos en mirar como se dice Elche en valenciano y pasa lo que pasa. Aunque no tardaron en disculparse, suponemos que, cuando menos, habrán hecho al infografista pagar unas copas a todo el sonrojado equipo de ese matinal.









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