jueves, 12 de enero de 2017

Las portadas de Obama (1ª parte): The New Yorker


Ahora que el mandato de Barack Obama toca a su fin parece buen momento para recordar como ha visto la prensa, a través de sus portadas, la trayectoria de este presidente. Comenzamos el repaso con las dieciséis que le ha dedicado nuestra dilecta The New Yorker.

Esa revista tiene la tradición de evocar la imagen de su representante Eustace Tilley en los aniversarios de su fundación que celebra a comienzos de febrero. En 2008 lo hizo con doble protagonismo para representar la cerrada pugna que entonces mantenían Barack Obama y Hillary Clinton por la nominación demócrata.

Dos meses mas tarde se evocaba una famosa pieza de propaganda electoral conocida como "3 a.m. call". Como ya hemos contado en el apunte Guía para entender (bien) el chiste mas repetido de Trump y un simpsónico video, en la misma se escenifica una llamada de madrugada para reclamar la atención presidencial ante una supuesta emergencia. El anuncio finaliza con la pregunta ¿quien querría usted que contestase el teléfono? con la que se pretendía poner de manifiesto la falta de experiencia de Obama en asuntos de estado.

 

La portada mas polémica fue la publicada en el mes de julio de ese mismo año. Una ilustración de Barry Blitt titulada “La política del miedo” en la que se presentaba a los Obama como terroristas islámicos. Se ironizaba así sobre las dudas que se estaban vertiendo sobre su pasado y convicciones, pero la idea no gustó ni siquiera al equipo electoral del futuro presidente. En un próximo apunte de esta serie volveremos sobre la divertida cadena de secuelas que produjo esa descarnada sátira.

La pugna final por la presidencia fue objeto de una ilustración de Richard McGuire publicada con fecha 27 de octubre de 2008 que representaba una trifulca entre los candidatos a presidencia y vicepresidencia republicanos y demócratas: Barack Obama, John McCain, Joe Biden y Sarah Palin.

Una vez elegido presidente, pero antes de tomar posesión, TNY le dedicó una tapa al intrascendente asunto de la elección de un perro que los Obama habían decidido 'incorporar a la familia' para que les acompañara en la casa Blanca. La ilustración a la que Barry Blitt, el responsable de once de las catorce de la serie, dio el título de 'Vetting' (de vet, acortamiento coloquial de veterinario) proponía un minucioso y concurrido proceso que, de hecho, duró cuatro meses.


Lo cierto es que el elegido, un perro de aguas portugués al que llamaron Bo, no solo tiene una entrada propia en la Wikipedia, sino que llegó a protagonizar un comic publicado en 2009 con dos variantes de portada.

 

La toma de posesión fue saludada con una ilustración de Drew Friedman titulada 'El primero', entiéndase presidente negro, en la que Obama aparece representado como un alter ego de George Washington.

“Season’s Greetings” es una ilustración navideña con segundas intenciones, puesto que reproducía la aparatosa reverencia que Obama había realizado al emperador japonés en su visita a Tokio. Un hecho que había suscitado aceradas críticas de los republicanos.

  

Para el primer aniversario se optó por una tira de cuatro viñetas en la que se hacía referencia a las voces que empezaban a especular con la pérdida de carisma del elegido. Ya no andaba sobre las aguas.

“Bumped” (fist bump es la denominación del saludo consistente en chocar los nudillos, como el antes visto en “La política del miedo”) es una curiosa escena en la que el Speaker (Presidente de la Cámara de la Cámara de Representantes) John Boehner devuelve el puño al ofrecimiento de la mano por parte del presidente. Interpretación abierta, pero quede claro que no están jugando a 'piedra, papel o tijera'.

  

La portada titulada “The Big Game” se publicó pocos días antes de la Superbowl. En ella se recreaba ese supremo evento deportivo estadounidense en clave política haciendo pugnar por el balón a dos jugadores del mismo equipo: los candidatos a la nominación republicana Mitt Romney y Newt Gingrich.

En julio de 2012 se produjo el pronunciamiento del Tribunal Supremo sobre la legalidad de la reforma sanitaria, la estrella del programa electoral presidencial. La favorable decisión se reflejó con un sonriente Obama convertido en médico.


 

La comunicación del veredicto se fijó para unas horas antes del cierre de ese número, por ello se barajaron portadas tanto para el caso de que resultara favorable como contrario. Algunas de ellas pueden verse en el siguiente enlace en el que los editores explican aquel proceso de selección. De ahí tomamos una cruda propuesta de Bob Staake, el mismo autor de la finalmente elegida, para el caso de un rechazo. Por cierto, que ese artista recicló parcialmente su creación para la portada del libro "The Best Worst President" de Mark Hannah.






Los desacuerdos que mantenía el Congreso sobre la aprobación de medidas económicas creó una situación conocida como fiscal cliff (precipicio fiscal). Y es que la entrada en vigor de una serie de salvaguardas automáticas de signo contrario (aumento de impuestos y disminución del gasto) se temía que tuviera unas desastrosas consecuencias económicas.

En inglés se utiliza la expresión 'herding cats' (pastorear gatos) para describir la acción de organizar a quienes no quieren cooperar entre sí. Muy apropiada representación de esa delicada situación que, finalmente, fue reconducida a un acuerdo.

La portada de noviembre de 2013 es una referencia a los fallos que se produjeron en el arranque de la página web creada para dar soporte a la reforma sanitaria conocida como Obamacare. La que cruza los dedos a la espera de que los parches fueran eficaces, como en efecto ocurrió, es la 'Ministra' de Salud (Secretary of Health and Human Services) Kathleen Sebelius que también hizo pareja con el presidente en febrero del año siguiente en The Wekly Standard.


  

En abril de 2014 encontramos una nueva referencia al duro trago que supuso para los republicanos la reforma sanitaria. El 'Dr. Obama' aparece administrando una cucharada de jarabe a significados rivales políticos: John Boehner, a quien apenas se adivina cuando ya se marcha, Mitch McConnell, Michele Bachmann y Ted Cruz. Blitt confesó haber disfrutado sobremanera con esta ilustración, especialmente al dibujar a un boquiabierto McConnell, el líder de la mayoría republicana del senado.

En noviembre de ese mismo año el ilustrador argentino Liniers fue el encargado de representar la mayoría republicana en las cámaras que depararon las elecciones de medio mandato (mid term elections). En el comentario de esa ilustración publicado (enlace) se incluía un primer boceto en que el paquidermo tomaba asiento sobre la cabeza del presidente.

 

La última portada protagonizada, hasta ahora, por Obama ha sido la del pasado 28 de noviembre en la que aparece contando los días que le faltan para terminar su mandato.

Como puede verse, amable trato el deparado por TNY al presidente saliente y total ausencia de referencia a las grandes cuestiones internacionales. Qué bien les habría venido ese Guernica aplicado a la Guerra de Siria publicado en The Spectator que lidera nuestras favoritas del año. Pero la que hemos repasado es la visión del mundo que compra la élite neoyorquina.

Para concluir vamos a recordar que Michelle también tuvo su portada. Fue la del 16 de marzo de 2009 dedicada a la semana de la moda de Nueva York. En la misma fue convertida por Jean-Claude Floch en clonada modelo de pasarela a la que practicó una patente reducción de caderas.






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