miércoles, 26 de abril de 2017

Edificios colgantes (II): construcciones españolas


Decíamos en el apunte precedente que cuando se planteó el cambio de la tipología estructural de las Torres de Colón apenas había en el mundo una veintena de edificios suspendidos. El reto adicional era que en las torres madrileñas se optaba por colgar veinte plantas de una sola cabeza en una estructura, en eso récord, diseñada por Carlos Fernández Casado, Javier Manterola y Leonardo Fernández Troyano.

A continuación puede verse el estado de las obras poco antes de su paralización en mayo de 1970 por exceder nueve metros la altura permitida. Ello cuando todavía no se había derribado la antigua Fábrica de La Moneda en cuyo solar se levantaron los Jardines del Descubrimiento. Debajo una imagen de la zona antes de la irrupción de la piqueta del 'desarrollismo'.



Las obras se reanudaron en 1973, una vez que la promotora ganó en los tribunales su reclamación basada en que el exceso de altura no obedecía a elementos habitacionales sino estructurales que sí permitía la ordenanza. A continuación puede verse un plano general que se complementa con un anuncio de Asociación técnica española del pretensado en el que pueden verse algunos detalles de la estructura de la cabeza que acompañamos con una foto del arranque de los tirantes.



Pasamos a ver una secuencia fotográfica del proceso constructivo.

 
 
En 1989 se añadió el remate que pasó a ser conocido como el 'enchufe'. Este se construyó para ocultar el soporte de la escalera de emergencia que fue preciso añadir, una obra que que también se aprovechó para colocar algunas antenas, aunque los dos rayos láser que en principio estaba previsto instalar en esos remates no llegaron a colocarse.

Añadimos una secuencia que parte del estado inicial del solar y culmina con una foto de Lamela y una infografía del diseño que dejó para el recrecido hasta el extremo del 'enchufe', aunque ello combinado con una redistribución de la altura de las plantas que seguirían siendo 20 en total.

 
 

Vamos a desplazarnos ahora poco mas de un kilómetro hacia el norte para contemplar el Edificio Castelar ubicado en la plaza madrileña de la que toma su nombre. Este es un proyecto realizado en 1975 por los arquitectos Rafael de La-Hoz y Gerardo Olivares cuya construcción se finalizó en 1983. Un nuevo ejemplo de estructura suspendida, en este caso de once plantas, que presenta la peculiaridad de que el núcleo de hormigón que la soporta no está, como es habitual, en el centro, sino en una posición lateral que permite aumentar la sensación de 'flotación' del conjunto. Y es que un 85% de la superficie de las plantas está en voladizo. Un atractivo concepto que se complementa con una fachada que transmite ligereza.

 

Un tercer edificio colgado de la capital, pero este ya de un tipología diferente, es la sede de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT). Se trata de un edificio situado en el barrio de Pacífico cuya construcción fue concluida en el año 2005.

El diseño del estudio Cano Lasso se caracteriza por disponer una estructura-puente apoyada en núcleos de hormigón separados 53 m que están colocados asimétricamente respecto al eje medio del edificio. Y de esa grandes vigas de cuya colocación adjuntamos algunas imágenes, es de donde cuelga la parte central de las cuatro plantas con que se ha dotado a esa edificación que no puede decirse que saque gran partido visual del espacio diáfano inferior así creado.



Quizá sea oportuno mencionar en este punto que el concepto estructural del "Edificio Mirador" (2005) de Sanchinarro es diferente al que hoy repasamos. En ese caso, las cuatro plantas superiores no cuelgan propiamente de una estructura, sino que forman parte en sí mismas de una gran celosía que funciona como un clásico puente ferroviario. Es notable como los tirantes inclinados condicionan la disposición de las ventanas: la funcionalidad al servicio del alarde.


Nos vamos a Barcelona para ver como en el caso del edificio Media-TIC ubicado en el distrito 22@ que fue premiado por el World Architectural Festival (WAF) como mejor edificio de 2011, las plantas cuelgan de 4 grandes pórticos separados entre sí 14 metros. Una estructura que se hace patente en la fachada nordeste.

 
 

Las plantas conseguidas con el diseño del arquitecto Enric Ruiz-Geli son muy diáfanas como puede comprobarse en la adjunta imagen de la situada inmediatamente debajo de las jácenas en la que destacan los dispositivos de anclaje de los tirantes. Pero es en la doble planta inferior donde el resultado es mas espectacular al conseguirse un espacio totalmente libre de soportes.


Para concluir este breve repaso vamos a retroceder hasta 1990 en que se inició la construcción de la Torre de Collserola, también en Barcelona. Un proyecto liderado por Norman Foster (ficha técnica) en que un edificio de 13 pisos de altura cuelga de un fuste hueco de hormigón armado de 4,5m de diámetro exterior y 3 de interior sobre el que se apoya un mástil con antenas que eleva la altura total hasta los 288m. El concepto probablemente les recuerde uno de los diseños de Bodo y Heinz Rasch que hemos visto en la primera parte de este doble apunte.


Una peculiaridad de este caso es que el edificio se construyó en el suelo para luego ser izado cerca de 70m hasta alcanzar su posición final donde se estabilizó mediante unos tirantes anclados en tierra.







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