domingo, 26 de noviembre de 2017

Imaginando formas con la t


La Torre Eiffel es la causante de que sea la t la letra que vamos a tratar después de la a. Y es que si en el artículo dedicado a la primera letra del abecedario veíamos unos cuantos ejemplos de uso de ese monumento, probablemente la aplicación más elegante que se haya hecho del mismo es el que podía verse en la doble t del logotipo que utilizaron las famosas Galerías Lafayette hasta 2015. Pero como de todo se cansa el público, hace ya dos años que fue sustituido por otra imagen de marca que a nosotros nos gusta bastante menos. Pueden verla en Brandemia junto con un comentario sobre ese cambio.

En el año 2012 la firma de ropa deportiva Nike diseñó para el jugador de football americano Tim Tebow, luego reconvertido al béisbol, a quien ya hemos encontrado en el apunte Marcas-gesto, un símbolo que convertía sus iniciales en una espada que utiliza una multiplicadora aspa como mango. Un identificador no muy exitoso cuyo uso quedó restringido a aquella personal edition (PE) de las zapatillas Alpha Talon Elite PE.


Otro ejemplo de uso colaborativo de dos tes es el que realiza la marca Tostitos que convierte a las no contiguas de su denominación en consumidores del producto al que dan nombre.

La conversión de una t en una persona con los brazos abiertos por medio del añadido de una cabeza es un proceso bastante obvio, aunque, quizá por ello, tampoco son tatos los ejemplos. Uno es el del antiguo logo del operador de telecomunicaciones francés Bouygues Teelcom que fue sustituido en febrero de 2015. A su lado hemos colocado el de la marca Teka en que la inicial para acoger bajo su brazo al resto de letras de ese veterano logotipo.



Además de la cabeza, otros dos ostensibles añadidos luce el símbolo de la Testicular Cancer Society, una organización sin ánimo de lucro radicada en Ohio que promueve acciones para reducir la incidencia de esa enfermedad.

Un logo reciente en el que más que una T evocando una persona, hay que hablar de lo contrario, de una persona claramente reconocible evocando una T, es el del espectáculo del Circo del Sol que ha recibido el nombre de Totem.


Cierto aspecto de tótem tiene la T del logotipo del teleférico entre la urbes bolivianas de La Paz y El Alto. Una creatividad que incorpora una referencia a la cabeza del Señor de los báculos, comúnmente confundido con Viracocha, de la conocida como la Puerta del SolTambién se representan unas cabezas de cóndor inspiradas en las de las criaturas que se arrodillan ante Viracocha en ese inconcluso monumento situado en la ciudad arqueológica Tiahuanaco próxima a la capital boliviana.

En el caso del Teleférico de Madrid, que comparte diseño de logotipo con el de Benalmádena, también explotado por Parques Reunidos, la imagen de marca se basa en la forma de los soportes de ese transporte por cable.


La explicación del simbolismo de la T que utiliza como imagen de marca el fabricante de coches eléctricos Tesla la extraemos de un tuit de su fundador, Elon Musk, que incluía un diagrama de un motor de inducción, como los que utilizan sus productos, para mostrar como esa letra se obtiene seccionando un fragmento de uno de esos ingenios. Y ya que hace referencia a su empresa Spacex, también incluimos ese logotipo que incorpora la estela de uno de los cohetes que se utilizan en ese proyecto.


Aunque nada tenga que ver con la letra de hoy, por su analogía con la marca de Tesla, vamos a realizar una referencia al símbolo que utiliza la empresa alemana Bosch. El que para muchos podría pasar por un remache, es en realidad la sección del rotor de una magneto. Este es un dispositivo eléctromecánico que proporciona corriente de alto voltaje para alimentar los sistemas de ignición de los motores de explosión sin necesidad de una fuente de alimentación externa. Luego muy útil cuando no se dispone de una batería, lo que los convirtió durante muchos años en un equipamiento de referencia  en el sector del automóvil. Es notable que Bosch adquirió en 1978 la empresa española FEMSA (Fábrica Española de Magnetos, S.A.) especializada en la fabricación de equipos eléctricos para motores diversos que había sido fundada en Madrid en 1940 y tuvo un papel clave en el desarrollo de la industria española de automoción.

El símbolo conocido en alemán como "Bosch anker" fue diseñado en 1918 por el primer director técnico de esa firma, Gottlob Honold, conforme al borrador que se incluye en el siguiente cuadro que también incluye uno de esos dispositivos seccionado para que pueda apreciarse la inspiradora vista (que en esa magneto está en posición vertical). 


En el apunte El jardín de Fitur (II): América y Asia, ya reseñábamos la florida t de la marca turística de Bután. Como allí decíamos, la flor que interpreta el papel de la letra en ese logotipo es la legendaria "amapola azul del Himalaya", la meconopsis betonicifolia de la que occidente no tuvo noticia hasta finales de siglo XIX en un jesuita francés, el Padre Delavaye, dio con ellas en la provincia china de Yunnan.


Sin embargo, tanto en ese apunte como en los que forman serie con el mismo (I y III) las palmeras que encontramos desempeñan el papel de la i o de la ele, pero no el de nuestra letra de hoy a pesar de su clara aptitud formal. Por ello no faltan ejemplos y, precisamente por esa abundancia, se están produciendo algunos abandonos de esa simbología como es el caso de la South Pacific Tourism Organisation (STPO) cuyo antiguo logotipo encabeza la colección con la que finalizamos este artículo.



Terminamos con una colección de enlaces a las letras tratadas en los apuntes anteriores de esta serie: a, e, f, m, o, q.



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