jueves, 13 de julio de 2017

CaricaturArte 14: el Salón de 1852 (1ª parte)


Le "Journal pour Rire" prestó un amplia cobertura humorística a las obras expuestas en el Salón de 1852 cuyas caricaturas encomendadas a Bertall publicó a lo largo de seis números. La novedad fue que las ilustraciones se presentaban coloreadas, un detalle que justifica el título 'Couleur du de Salon 1852'. Sin embargo, casi todas las imágenes que adjuntamos proceden de las copias en blanco y negro que la Biblioteca Nacional de Francia tiene accesibles en la web Gallica.

El repaso se inició el 16 de abril (enlace a Gallica) con la enorme 'Toma de Roma' de Horace Vernet que se fragmentaba para bromear sobre el ardid al que habría recurrido su autor para sortear la limitación de  tres cuadros impuesta a cada participante. 'Pantomina en 1 marco y 39 cuadros', decía el pie.



Otras viñetas también incidían en el asunto del 'cupo' como es el caso de la adjunta publicada el 30 de abril en que un artista se quejaba de que el había representado las cuatro estaciones. Como respuesta recibía la destemplada sugerencia de que bien podría descartar el verano que, según su interlocutor, era una 'estación muerta' para los artistas.



En otras publicaciones también se incluían referencias humorísticas a la exposición al margen de las pertenecientes a los 'salones cómicos'. En el número del 3 de julio del propio "Journal pour Rire" se incluía en el habitual repaso gráfico de los acontecimientos mas destacados del trimestre la viñeta de un militar que protestaba, espada en mano, contra la superioridad numérica que solía representar Vernet. La que hacía quedar a los solados franceses como un 'montón de remolones' (un tas de clampins).

De la exposición de 1852 se conservan algunas interesantes fotos realizadas por Gustave Le Gray. En la que sigue (mas detalles), correspondiente a la pared norte del Grand Salón, puede verse el cuadro 'Satan foudroyé' (Satán fulminado) en el que Jules Lefebvre representó un momento clave del pasaje inicial del 'Paraíso perdido' de Milton. Un cuadro del que no tenemos otra imagen mejor.


Proseguimos con 'Les demoiselles de village' (las señoritas del pueblo) que, como puede comprobarse en la misma foto, estaba colgado debajo del anterior. Courbet retrató en este lienzo a sus hermanas Zélie, Juliette y Zoé cuando paseaban por un paraje próximo a la casa familiar de Ornans. El pie de la ilustración reflejaba algunas de las críticas recibidas por un cuadro que tuvo una mala acogida, mientras que las numerosas objeciones realizadas a la perspectiva se reflejaban convirtiendo en juguetes tanto a los personajes como a los animales. 


El cuarto y último lienzo parodiado en la primera entrega era el 'retrato de Mme. P' (Céline Pastré) de Ernest Hébert con el que Bertall se divirtió jugando a convertir el peinado de la dama en una auténtica montera.



De la segunda entrega, que ocupaba dos páginas del número del 30 abril (enlace a Gallica), solo hemos conseguido la imagen del original de uno de los cuadros caricaturizados, y eso por medio de una estampa. 



La 'Galatea' de Jean Giroux también aparece en la foto del lado izquierdo del frente norte del Gran Salón realizada por Gustave Le Gray que se muestra junto a estas líneas.

A su izquierda puede verse un fragmento de los 'Pescadores naufragados' de Louis Duveau cuya caricatura también está junto a la 'Galatea' en la plancha cómica, mientras que a su derecha estaba colgado 'La fin du monde' de Abel de Pujol. Un lienzo en el que el pintor escenifica la muerte del amor conforme a un texto de Hesíodo que se reproducía el catálogo. Este cuadro formaba parte de los elegidos para la tercera entrega cómica a la que enseguida pasaremos, pero les anticipamos su viñeta.

A su lado hemos colocado una de las piezas de la segunda serie que mas intriga nos produce no disponer de una imagen del original. Agradeceríamos cualquier pista sobre 'La Religion' de Hippolyte Devon. 




De la tercera entrega, que fue publicada el 15 de mayo (enlace a Gallica), tenemos una pequeña imagen en color que esperamos les sirva para hacerse una idea del aspecto real de aquella portada. En la misma se completaba la serie de cuadros representados con una caricatura del fotógrafo y también autor de salones cómicos conocido como Nadar.

En la segunda página no faltaba la habitual pullita a Meissonier: ¡es encantador este hombrecillo de Meissonier! siempre el mismo, no envejece. Hace una docena de años que le conozco y me gusta como el primer día. A su lado el retrato que el catálogo identificaba con su habitual discrección como del sr. Jh... realizado por Raoul Adolphe-Meyer recibía su número identificativo en plena frente.



La escultura de Guillermo Tell de Edouard Elmerich, un artista de Besançon como se indica en el pie, tenía un aspecto en vista lateral que invitaba a imaginar un extraño ser de cuatro piernas. La adjunta foto de una moderna reproducción, sin ser idónea para apreciarlo, creemos que ayuda a comprender la broma de Bertall con que finalizamos por hoy.








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