martes, 17 de mayo de 2016

Expresiones deportivas en el lenguaje coloquial (I)


Es curioso como la jerga del ahora muy marginal boxeo sigue siendo, entre las de todos los deportes, la principal suministradora de expresiones o términos de uso coloquial. Ni el fútbol amenaza esa supremacía que da testimonio de la hoy difícil de imaginar importancia que tuvo el pugilismo.

Así es que se sigue utilizando con gran frecuencia la expresión tirar la toalla como sinónimo de desistir o abandonar algo. Una referencia al gesto con el que los preparadores indican a los árbitros que deben parar la pelea porque su pupilo no está en condiciones de continuarla.

En general ello ocurre cuando el boxeador se encuentra grogui, esto es aturdido o tambaleante, un adjetivo que ha pasado a ser aplicado, en todo tipo de circunstancias, a quien no es capaz de desenvolverse con normalidad, ya sea por causa traumática o por simple cansancio. Procede de la voz inglesa groggy derivada de grog, la bebida caliente que se prepara mezclando un licor, habitualmente ron, con agua, azúcar y algún aromatizante como el limón.

El grog fue creado por la marina británica para reducir el consumo de alcohol por parte de las dotaciones de sus barcos que, en ocasiones, ejercían sus funciones o entraban en batalla en estado próximo a la semiinconsciencia. Fue el almirante Edward Vernon quien en 1740 emitió la orden que impuso que el ron debía ser rebajado con agua bajo la vigilancia de un oficial. Y el nombre de la bebida procede de que ese marino era conocido como Old Grog porque solía vestir capas impermeables confeccionadas con el tejido llamado grogrén (del francés gros grain, grano grueso) conocido en inglés como grosgrain y también grogram. Es notable que esa bebida siguió formando parte de la ración diaria de la marinería de su Majestad nada menos que hasta el 31 de julio de 1970, el conocido como Black Tot Day (daily tot era la ración diaria, habitualmente 7 cl, o sea, antes de ser diluidos, un par de chupitos).

ejemplo de uso metafórico
 de un término boxístico
Volvemos al boxeo porque hemos derivado bastante hilando la conexión entre las sensaciones previas al desmayo y un tejido de grano grueso. El knock out, abreviado k.o., es la forma mas contundente de victoria que incluso ha dado lugar a un verbo, noquear, que fue admitido en 2001 en el Diccionario Académico. Corre gran riesgo de acabar así el púgil que “está contra las cuerdas” tras ser acorralado por su rival. Y contra otras metafóricas cuerdas siguen muchas víctimas de la crisis.

Una expresión que también ha encontrado frecuente uso fuera del pugilismo es “salvarse por la campana”. Con ella se pone de manifiesto como el fin del asalto que se anuncia con ese instrumento permitió a muchos boxeadores evitar acabar “besando la lona”. Curiosa metáfora en tan violenta situación que se utiliza con frecuencia para describir la caída de morros sobre el tapiz o, ya metafóricamente, para caer derrotado.

Otra expresión boxística que es fácil encontrar en conversaciones ajenas a ese deporte es el “golpe bajo”. Este es el dado antirreglamentariamente por debajo del límite permitido afectando de esa manera partes muy sensibles del organismo. Una habitual referencia a todo tipo de acciones que transgreden los límites que se suponía establecidos.

También tenemos el descriptivo ser un peso pesado como metafórica referencia a que alguien se encuadra dentro de la máxima categoría de un determinado colectivo u organización. Menos uso tiene fuera del pugilato, pero sí alguno, el vocablo sparring con que se abrevia la expresión inglesa sparring partner, compañero de combate. Pero no hay que perder de vista que spar es un verbo que siempre connota una pelea leve o amistosa. Así que en sentido figurado sparring también es quien nos pone a prueba o ayuda a prepararnos para cosas que nada tienen que ver con una pelea a puñetazos.

Y aunque sea término muy poco usado por aquí, quizá sea bueno aclarar que el apelativo boxitos que se aplica a los habitantes del Yucatán no tiene nada que ver con el boxeo, sino que procede de la lengua maya en la que box significa negro. O sea que los yucatecos se ven muy “prietos” (7ª acepción). 

Aun hay alguna otra palabra muy asociada al boxeo, como puede ser tongo, pero es un término aplicado a las trampas realizadas en cualquier tipo de competición cuando uno de los contendientes se deja ganar por razones extradeportivas. Y ello por mas que sea innegable que el pugilismo ha sido un propicio caldo de cultivo para tales fraudes.

Como decíamos al comienzo, ni siquiera el fútbol ha sido, ni de lejos, lingüísticamente tan productivo. Una vez que ha caído en desuso la expresión casarse de penalti, quizá la mas habitual que tomamos de ese deporte sea dejar o quedarse en fuera de juego.

Una expresión que tomamos de ambos deportes para hacer referencia a quienes se retiran es colgar las botas o los guantes, pero, ojo, que la primera forma tiene en algunos países americanos como Colombia o Nicaragua el significado de morir.

También tiene considerable implantación la expresión "tener mas moral que el Alcoyano" que se aplica en tono burlón a quien tiene la esperanza de conseguir objetivos que parecen imposibles. El dicho tendría su origen en la fama de club luchador que se granjeó el equipo de Alcoy en los años cincuenta, aunque hay quien gusta adornar la historia con un supuesto partido en el que habrían reclamado al árbitro la prolongación del encuentro a pesar de ir perdiendo por muchos a cero (las mas de las veces se escucha con un 13-0).

Al margen del fútbol también se “meten goles", algunos "por la escuadra”, y se "echan balones fuera", una expresión utilizada a imitación de esa forma de evitar jugar para referirse a quien no quiere encarar una situación.

Y hablando del llamado deporte-rey, es curioso como ha prendido en las noticias del fin de semana la palabra catalana rúa que en español es desfile o marcha.

Terminamos dejando para un próximo apunte dilucidar si es el ciclismo el tercer deporte mas presente en el lenguaje coloquial.





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