miércoles, 24 de agosto de 2016

Ofrécese titular de prensa a cuatro columnas. Indispensable estar buen@


Anda estos días muy escandalizada la prensa asturiana por la exigencia por parte de un empresario de un bar de copas de buena escotada presencia para poder acceder al puesto de camarera de su local. Unos requisitos que con cierta ingenuidad ha dejado patentes en Whatsapp

No deben salir mucho de copas en esas redacciones, o quizá lo hacen muy “ciegos”. Ni ir al cine, ni ver la tele, ni siquiera pararse delante de sus colaboradores quioscos de prensa.

Y que quieren que les digamos, a nosotros lo de majas no nos parece mal. Es que nos cansa el personal malencarado.

Menudo gazmoño empecinamiento en pretender que las cosas son como no son. Y con bastante frecuencia en sus propias portadas. Tanta atención como presta, pongamos por caso la prensa asturiana a Lara Alvarez, es por ... ¿sus logros deportivos? Pues lo del título de hoy.


Y vaya forma de ignorar que en los hedonistas tiempos que vivimos el físico posiblemente es mas importante que en ningún otro momento de la historia. No se dejen engañar por alguna disonancia que nos cuelan de vez en cuando para disimular. Las rosisdepalma son el equivalente en esto a la ong-a-beneficio-de que todo sarao que se precie necesita.

Como esta semana estamos de resaca olímpica el asunto nos ha traído a la mente a Oksana Chusovitina, una gimnasta de Uzbekistán que, al igual que nuestro “Chuso” García Bragado, ha participado en Río en sus séptimos Juegos. Pero sin demérito del madrileño, el logro se nos hace todavía mas impresionante en la gimnasia.

A sus 41 años, Chusovitina incluso se metió en la final de salto de caballo y se marcó, junto con la india Dipa Karmakar, el salto mas difícil de esa prueba, un Prudonova. Alguna de sus competidoras era mas joven que su hijo mientras que la ganadora Simone Biles no había nacido cuando la uzbeka participó en sus primeros Juegos que fueron los de Barcelona 92. En ellos formó parte del llamado Equipo Unificado con el que consiguió el oro por conjuntos.




¿Se imaginan cuantas páginas se habría llevado y los titulares de las mismas si hubiera estado mejor colocada en la clasificación del canon de belleza imperante? Y eso que la historia tiene hasta una emigración a Alemania, país con el que también compitió, en busca de la cura para la leucemia de su hijo.

Volvemos a su faceta deportiva para señalar que es la única de las participantes que ha llegado a competir con el antiguo caballo, el que realmente merecía ese nombre, que estuvo en uso hasta Sidney 2000. Recordemos que la actual “mesa de salto” se utilizó en unos Juegos 
por primera vez en Atenas 2004.

Cabe recordar que el antiguo aparato, que no cambió gran cosa en mas de un siglo, se disponía en las pruebas femeninas, olímpicas desde Helsiki 52, con su dimensión alargada perpendicular a la carrera, diferente por tanto a la posición longitudinal utilizada en las masculinas.




Salto de caballo masculino en Atenas 1896
Salto de caballo femenino en Sidney 2000 
La "mesa de saltos" utilizada a partir del Campeonato del Mundo de 2001
Hablando de diferencias entre pruebas masculinas y femeninas, es llamativo como en estas olimpiadas se ha vivido un raro caso de retroceso en el habitual, por mas que muy lento, proceso de convergencia. Y es que en el boxeo masculino se ha suprimido el uso del protector de cabeza porque se ha entendido que ese casco propicia un aumento del castigo recibido por el cerebro. El auténtico por mas que invisible riesgo para la salud en ese deporte, y no los muy aparatosos cortes o magulladuras. 

Esa paradójica decisión no es, en definitiva, sino una consecuencia del conocido como “efecto  Peltzman” que explica muy bien Manuel Conthe en su blog "El sueño de Jardiel". Lo que no hemos encontrado es la explicación de por qué se ha decidido mantener el uso de las protecciones en la modalidad femenina. ¿Atenúa lo suficiente la proverbial mayor prudencia de la mujer el efecto Peltzman?, ¿será cuestión de una menor pegada?



Las decisiones de los rectores del deporte mundial no siempre son fáciles de entender. Ahí tienen como acaban de acoger a Yelena Isinbayeva en la comisión de atletas del COI pocos días después de prohibirla competir en la Olimpiada de Río. Muy coherente no parece.

Una última reflexión sobre el toque machistarracista de la última portada de Sports Illustrated protagonizada por los “héroes olímpicos” de Estados Unidos. La prisa en sacar el número de la 'gloria americana', no se fíen de la fecha del 22 agosto, muy posterior a la distribución real de ese número, provocó que la foto utilizada, fechada el día 14, tuviera que tomarse antes de que Simone Biles finalizara su competición en la que todavía sumaría un oro y un bronce adicionales. En una sociedad tan visual como la que vivimos esto es sencillamente sembrar masivamente el error sobre el resultado obtenido por esa fantástica gimnasta.

Eso a un héroe macho y blanco, mísmamente a un tal Phelps, no hay güevos para hacérselo.





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