sábado, 8 de octubre de 2016

Palabras de la 40ª


Comenzamos nuestro habitual repaso lingüístico sabatino con el Martes Neológico que esta semana optó por antidesahucio. Una palabra de reciente acuñación, la referencia mas antigua que se aporta es de 2012, que nos advierten no tiene uso en Hispanoamérica salvo para informar sobre sucedidos de España.

No es un término que propicie un especial lucimiento, así que lo que mas nos ha gustado del artículo es la reflexión final realizada por David Serrano-Dolader: "aunque la muerte de una palabra no es en sí un hecho jovial, si la progresiva recuperación económica consiguiera frenar en seco los problemas sociales y los desahucios a ellos asociados, las congojas por la desaparición de este neologismo serían menores. Las penas con pan son menos y las penas sin desahucios… casi nada". Así que ni pide el ingreso en el Diccionario como es habitual en esa sección del CVC.

Pasamos a Fundéu que, excepcionalmente, publicó un apunte en domingo para advertir con la urgencia que la actualidad pedía que se debe escribir ex secretario general, separado, y no exsecretario general. Ello por tratarse de la aplicación del prefijo a una palabra compuesta. Velando por que la defenestración de Pedro se realizara con propiedad.

El lunes nos propusieron utilizar "educación en casa" en vez de homeschooling, mientras que al día siguiente fue hedge fund el anglicismo combatido con propuestas como fondo de inversión libre o fondo de gestión alternativa.

Siguieron con la aclaración de que contonear es ‘mover alguna parte del cuerpo de manera afectada’, distinto, pues, de contornear que es ‘dar vueltas alrededor de algo’. Añadimos nosotros que la primera es deformación de cantonear que deriva de cantón en su significado de esquina. Igual ahora se entiende mejor.

El apunte del jueves estuvo dedicado al término nini que, como es sabido, es una contracción de la expresión «ni estudia ni trabaja». Un término que ya fue objeto de un apunte neológico del Cervantes en el mes de junio. Nos recuerdan que se escribe en una sola palabra, sin espacio ni guion, y que no es necesario resaltarlo con comillas ni cursiva. Anticipamos que mas adelante toparemos en el apunte de hoy con zangón que bien podría recuperarse para aludir a un subconjunto nada despreciable de los citados ninis.

Como cierre semanal, mas alternativas al aluvión de anglicismos que recibimos, en este caso flash crashLas propuestas par denominar una caída brusca en la Bolsa de un valor que al cabo de poco tiempo se recupera, al menos parcialmente, son colapso relámpago y desplome relámpago. A nosotros nos parece que sería mas apropiado desplome transitorio.

Entre las palabras que hemos descubierto en las noticias que hemos leído esta semana vamos a citar 'shoey'. Un anglicismo mas que hemos encontrado en las crónicas del GP de F1 de Malasia en cuyo podio el piloto Dani Ricciardo se marcó esa guarrería. Y ello secundado por Mark Webber que ejercía de maestro de ceremonias. Ni nos molestamos en buscar una alternativa en español a tan poco apetitoso cóctel de champán y sudor.

Pero lo que realmente nos vendría bien en este punto es disponer de algún docto análisis de por qué la estupidez es tan contagiosa. Qué no harán algunos por un puñado de retuits. Qué pena con lo bueno que es ese piloto en lo suyo. A ver si mañana tenemos tiempo para extendernos un poco sobre la historia de la costumbre de beber en zapatos. La que venía practicándose con delicados y poco sudados stilettos femeninos, preferiblemente louboutins, hasta que llegó esta soez variante australiana.

Nos vamos a la serie Abrapalabra del suplemento Verne de El País que llegó a su final con una relación de 21 términos con la Z. Una selección que nos ha permitido saber que esas personas que tratan de salir adelante vendiendo fruta en pequeños puestos callejeros tienen un nombre que es zabarcero (persona que revende por menudo frutos y otros comestibles).

De zahorí nos ha llamado la atención que haya producido un verbo derivado, zahoriar, que significa escudriñar o penetrar con la vista. Pero aun nos ha sorprendido mas que su etimología proceda del nombre árabe de 'Venus'. Y ello porque se atribuía al influjo de ese planeta tal facultad para descubrir lo que está oculto y, especialmente, los manantiales subterráneos.

También nos ha parecido curiosa la multiplicidad de palabras despectivas comenzadas con z frente a las muy escasas apreciativas. Repasemos las de la lista de El País:

- zangolotino. Dicho de una persona joven: aniñada o infantil en su comportamiento y en su mentalidad.

- zonzo. Soso, insulso, insípido. Tonto, simple, mentecato.

- zurumbático. Lelo, pasmado, aturdido.

- zangón. Muchacho que estando ya en edad de trabajar se dedica a holgazanear.

- zaborrero. Dicho de un obrero: que trabaja mal y es chapucero. Peón de la construcción que ayuda al cantero

- zamborotudo. Tosco, grueso y mal formado. Dicho de una persona: Que hace las cosas toscamente. Dicho del vino: turbio o peleón.

- zorrocloco. Hombre tardo en sus acciones y que parece bobo, pero que no se descuida en su utilidad y provecho. Gesto exagerado y fingido de afecto.

Max y Moritz
Ya ven que la última es despectiva, ma non troppo. Por su parte, Zipizape es la onomatopéyica denominación de una riña ruidosa o con golpes. Una palabra que fue hábilmente descompuesta en 1946 por José Escobar para dar nombre a sus mas famosos personajes. Sentimos desengañarles si pensaban que era al revés y se trataba de un epónimo. Aprovechamos para insertar una secuencia de la evolución del aspecto de esos inquietos hermanos probablemente inspirados en los alemanes Max y Moritz.


Como último lema del diccionario que es, no podemos omitir una referencia a zuzón. La planta que en el repertorio léxico normativo se define como hierba cana. Ssin embargo, es denominación aplicada a dos especies botánicas diferentes, la Senecio vulgaris y la Jacobaea vulgaris. Pero solo la primera presenta esa alba coloración como puede comprobarse en las imágenes que siguen. Precisamente el senecio que da nombre a su género procede de la analogía con el pelo blanco propio de la senectud.



Si pinchan los wikipédicos enlaces anteriores podrán ver la multitud de nombres diferentes que reciben esas plantas. Mas llamativos en el caso de la segunda porque su mal olor justifica alguno tan sonoro como sacapeos. Pero mas tosco es en esto el inglés con su mare's fart (pedo de yegua).

Jugosa semana la del Laboratorio del lenguaje del Diario Médico que inició su andadura el domingo con un interesante apunte sobre la cibercondria. El tipo de neologismos que nos molan.

Prosiguieron con un artículo en el que Fernando A. Navarro sitúa la causa de la proliferación del uso de la palabra paciente en la, en esto, perversa influencia del inglés. Un idioma que, curiosamente, no cuenta con una alternativa de un solo término para nuestro vocablo enfermo

El apunte "Perífrasis en la consulta" trata sobre los habituales circunloquios que escuchan los médicos en las exposiciones de sus males que realizan los pacientes (aquí sí procede utilizar ese término). Parlamentos que se califican con el poco utilizado adjetivo gárrulos que forma parte de esa categoría de palabras que nos gusta llamar mutantilderas. Ello porque cambia de significado cuando lo hace el acento para convertirla en garrulos, un vocablo que el Diccionario nos dice que "quizá" podría derivar de la forma esdrújula. No tenemos nosotros a los clásicos rústicos por muy habladores, por mas que los actuales garrulos, tantas veces televisados, si que suelen soltar tonterías por los codos.

Y hoy mismo ese recomendable blog médico publica el apunte "La vida es suero" que recopila una selección de fragmentos del libro homónimo firmado por "Enfermera Saturada" (Saturnina Gallardo). Por ahí hace acto de presencia el acrónimo captcha que haría digno protagonista de un neológico apunte del Cervantes Virtual.


Para terminar vamos reseñar la "indignación de algunos internautas" de la que se hace eco el diario gijonés El Comercio. Tiene su origen en el hecho de que el Diccionario recoja el término asturiano orbayo, ahora es preceptivo abarquillar la boca para decir orbayu, con la grafía orvallo. Claro, que para que esa indignación pueda ser mayor hay que ocultar en el texto de la crónica que el repertorio académico también recoge la grafía orballo.

El típico no dejes que la verdad estropee una noticia unido a no querer enterarse de que el Diccionario de la Academia es de español y no de asturiano. Encima practicado por quienes posiblemente ni siquiera sepan que pudiera ser el yeísmo.

Con todo, nos posicionamos, pero quede claro que sin indignación, a favor de que se incluya la forma orbayo.





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