lunes, 15 de mayo de 2017

CLIPDA CLV: 'La gran ola de Kanagawa' (1ª parte)


"La gran ola de Kanagawa" de Katsushika Hokusai es la pieza mas famosa del arte japonés conocido como ukiyo-e. Una xilografía cuyas primeras impresiones se fechan entre 1830 y 1833, ya en las postrimerías del período Edo de la historia de Japón, una circunstancia que propició la difusión de la misma una vez que el país se abrió al mundo al finalizar esa época de voluntario aislamiento.

De hecho, la estampa que da inicio a la serie titulada "Treinta y seis vistas del monte Fuji" se ha convertido en uno de los iconos más populares del mundo. Tan reproducida e imitada ha sido, que intimida abordar sus 'apropiaciones' y en su día la dejamos expresamente al margen del único apunte de esta serie dedicado al arte nipón, el titulado Cuando la inspiración procede del arte (LVI): grabado japonés (sin oleaje). Pero, por fin, nos hemos animado a ocuparnos de la misma, bien que desprovistos de toda pretensión de exhaustividad.





Es notable que hasta el propio Hokusai creó réplicas de su famosa obra durante el retiro en la pequeña localidad de Obuse (Nagano) en que vivió sus últimos años. En el museo que allí le han dedicado se conservan las versiones masculina (izda.) y femenina (dcha.) de la ola que creó para decorar los techos de las andas ceremoniales del festival local conocido como Kammachi. Y esos son los diseños que inspiran la decoración que lucen las vistosas tapas de alcantarilla utilizadas en esa población de las que nos traemos unas muestras con y sin coloreado.

  
 

La ola es un inevitable referente en las conmemoraciones de Hokusai como ocurre en el doodle dedicado al artista el 31 de octubre de 2010 con motivo del 250 aniversario de su nacimiento. Tampoco falta en el sello emitido en 1999 por el servicio postal japonés con motivo del 150 aniversario de la muerte del artista. Lo vemos emparejado con una versión mas libre utilizada en el sello conmemorativo del centenario de las relaciones Japón-Chile. Debajo el emitido en San Marino con motivo del tremendamente destructivo maremoto del Océano Índico de 2004.



Otra interesante pieza postal es la creada en 1953 con motivo del centenario de las 'negociaciones' (había unas cañoneras por allí) para abrir el comercio de Japón lideradas por el comodoro Perry.

 

En el reciente apunte dedicado a las Marcas-gesto ya veíamos como la firma Quicksilver se basó en la obra de arte que combina una ola y una montaña, los elementos de la naturaleza más característicos de los deportes a los que se orienta, el surf y el snowboard, para crear su imagen de marca. Un símbolo que posteriormente duplicó para crear el logotipo de Roxy. Otras marcas surferas como O´Neill o Ripcurl también apoyan sus logos en las formas de las olas, pero se nos hace exagerado ver en la japonesa el origen de toda representación de una onda marina.


Hay otros ejemplos mas claros de inspiración en la Hokusai como el que hizo la sucursal japonesa de la agencia publicitaria Lowe (desde enero 2016 Mullen Lowe Group) o, ya en España, el del Grupo Europa de agencias de viajes. Debajo puede verse el logotipo del agente portuario de Montenegro llamado Allegra junto al kagawanesco símbolo adoptado por Badalona con motivo de su capitalidad de la cultura catalana de 2010.



Otro curioso ejemplo de uso se encuentra en los relojes Seiko que a partir de 1965 certificaron algunas series de buceo con un símbolo que evoca "La Gran Ola", aunque hay coleccionistas que no reconocen esa fuente de inspiración (mas sobre ese asunto). Juzguen vds. mismos.

Donde es indiscutible la presencia del famoso icono es en el primer turbillon de la firma japonesa, el Credor Fugaku. Este forma parte de la marca de alta gama Credor cuyo nombre se deriva de la expresión francesa créte d'or (cima de oro) con la que se quiere enfatizar los productos mas exclusivos. De hecho, este anda por los 450.000$. Una opción mas barata, pero aun son casi 60.000$, es la de la firma Girard-Perregaux.



La imagen de la ola también ha tenido gran éxito en el ámbito editorial en el que ya fue utilizada en 1905 como portada de la primera edición de "La Mer" de Claude Debussy. En una próxima entrada volveremos sobre algunas aplicaciones mas recientes.

Sin salir del mundo de la música, también es notable su presencia, bien que en una simetría especular, en la carátula del álbum Strange Free World (1991) de la banda inglesa Kitchens of Distinction.


La pieza de Hokusai también ha tenido aplicación cinematográfica en el cartel de la película alemana precisamente titulada "La ola" (Die Welle, 2008). Adjuntamos al versión francesa del póster que es en la que se ve mejor.

Una curiosa ilustración basada en el icono que estamos repasando es la que puede verse en el álbum de Tintín "Los cigarros del Faraón" (1932). En el mismo Hergé reprodujo las formas del cuadro en un viñeta en la que el monte Fuji también fue convertido en ola. Como puede verse a continuación complicó un poquillo el reconocimiento de la fuente de inspiración al recurrir a una simetría especular.


Muchos años después el ilustrador Pixel Vengeur (Benoît Serrou) incluyó en la página 36 del comic "Une Aventure Intersidérante de Splash Gordon dans Mongo Fury" (2008) una clara alusión al origen de la viñeta de Hergé.


Una vez metidos en comics vamos a recordar algunas portadas inspiradas en la obra de arte de hoy. Un primer ejemplo es "Les démons de Marie" (2005) de Jaffredo y Le Galli que hemos emparejado con "Petit sapiens" (2008) de Ronan Badel. Debajo la portada y una ilustración interior de "Lehman: la crise et moi" (2011) de Etienne Appert y Florent Papin.

 
 

Otra clara referencia a la famosa ola puede verse en la quinta entrega de las venturas de Marion Duval titulada "Le manuscrit de Saint-Roch" (1988) que es obra de Yvan Pommaux. La hemos emparejado con la portada de Scott Koblish para "Deadpol - Art of War"

 


Ya en páginas interiores, resulta muy interesante el homenaje nocturno incluido en el segundo tomo de las aventuras del inspector bretón Fanch Karadec de Sébastien Corbet y Stéphane Heurteau. Debajo una presencia un tanto marginal en una viñeta del segundo  álbum  de "Notes" de Boulet (Gilles Roussel) titulado "Le petit théâtre de la rue" junto a otra perteneciente a "Les contes du 7ème souffle" de Hugues Micol y Eric AdamY si aun les parece poco, en el blog uiardejapis todavía encontrarán alguna pieza más. Aprovechamos para reconocer, también, lo útil que nos ha resultado el bien documentado blog de Mr. Thanagra para elaborar esta sección. 


Sigue una viñeta del libro "Couleur de peau miel" (2007) de Jung (Jun Jung-sik) junto a una surfera de Milo Manara que nos lleva nuevamente a la cuestión de si no tenderemos a ver en toda estilizada ola rompiente la imaginada por Hokusai.


El humorismo gráfico asímismo ha hecho un extenso uso del icono que estamos repasando, particularmente de la mano de Peter Brookes quien, como veíamos en los CLIPDA CXLI y CXLIX, inspiró en ese grabado japonés sus representación de Trump como un arrasador tsunami. Una idea también utilizadad por Rod Emmerson en el New Zealand Herald (22 noviembre 2016).




Resulta destacable que en 2013 Brookes ya se había servido de la gran ola, en aquel entonces para hacer referencia al 'tsunami demográfico'. Un concepto que pudo verse adaptado a los refugiados en la portada del semanario The Spectator del 14 de noviembre de 2014. La emparejamos con otra ola humana que anticipamos de la próxima entrega de esta miniserie en la que repasaremos algunas piezas publicitarias.



El maremoto de 2011 dio pie a numerosas viñetas inspiradas en la ola, como es el caso de la del francés Plantu (Le Monde, 15 de marzo de 2011) o la de Kap (Jaume Capdevila) que fue publicada en La Vanguardia. Debajo Mike Keefe en el Denver Post y Peter Lewis en el australiano Newcastle Herald. Aun pueden ver mas ejemplos en el siguiente enlace, por mas que algunos se nos hagan parientes un tanto lejanos del icono creado por Hokusai.





No mostramos, pero enlazamos, la versión aplicada al cambio climático de Chris Madden porque se nos hace persona capaz de mandarnos a sus abogados a cobrar los derechos de uso. Añadimos un enlace mas a una viñeta de Ed McLachlan publicada en la desaparecida revista Punch y la forma en que Martin Honeysett imaginó al artista en su estudio. Debajo la viñeta de Anatol Kovarsky publicada en el número de la revista The New Yorker del 26 de septiembre de 1959 (Lo que está claro es que estamos en aguas japonesas). 



Vamos a poner fin a esta primera entrega con las portadas de dos revistas satíricas: Punch de julio de 1965 y MAD de septiembre de 1983. Y es que nos parece oportuno dejar espacio aquí para los seguros añadidos que acabará por tener la colección de aplicaciones humorísticas.

 







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