viernes, 22 de abril de 2016

Palabras de la 16ª (semana): mucho “cross” y pocas cervantinas


Si terminábamos el apunte del domingo pasado dando sucinta cuenta de la emergencia del crossfit, esta semana hemos topado con mas palabras compuestas a partir de cross. El lunes era Fundéu la que se ocupaba de crossover, el anglicismo que nosotros también hemos utilizado alguna vez (por ejemplo aquí)  para designar una historia que aúna varios personajes que cuentan con sus propias series individuales. Recomiendan sustituirlo por cruce, pero no nos vemos diciendo un cruce de Wonderwoman con Supermán. Y es que, guste o no, cruce tiene las acepciones que tiene y el subconsciente típico hispano es como es.

Da la casualidad que el Martes Neólogico también estuvo dedicado a un cross, en su caso el bookcrossing con que se denomina la práctica de colocar libros en espacios públicos para compartirlos con desconocidos de quienes se espera den continuidad a esa cadena. Nuevamente estamos ante una marca registrada, porque esta práctica toma su nombre de la web www.bookcrossing.com™ creada en abril 2001 por Ron Hornbaker junto con Bruce y Heather Pedersen para incentivar esta actividad y hacer un seguimiento de los libros “liberados”. Parece que, al menos de momento, el número de bookcrossers excede al de crossfitters, con no ser ninguna de ellas actividades precisamente masivas.

versión electrónica del bookcrossing y el logotipo de la marca
Volvemos al lunes porque Fundéu con su habitual atención a la actualidad publicó un segundo apunte destinado a recomendar el uso de proceso o procedimiento de destitución como alternativas al impeachment que ocupó montones de titulares con motivo de la apertura de ese tipo de juicio político nacido en el parlamentarismo británico a la presidenta de Brasil Dilma Rousseff.

También aprovecharon para advertir sobre el incorrecto uso que se hace en ocasiones para referirse a la destitución en sí, pero es inapropiado porque el proceso no siempre se resuelve con ella. Y quizá podrían haber añadido que el impeachement mas famoso de la historia es uno que no fue, y es que Nixon dimitió ante la mera amenaza de ser sometido al mismo con motivo del escándalo Watergate. Añadiremos que la recomendable web del diccionario Merriam-Webster también ha incluido una entrada sobre este asunto al detectar un aumento de las consultas sobre su significado. 

El lunes se ha vuelto un día muy intenso en temas lungüísticos porque también es la jornada elegida por el suplemento Verne de El País para publicar sus listas de vocablos poco conocidos. Entre la veintena de los comenzados con b que nos han propuesto esta semana nos ha llamado la atención la presencia de bizarro que no cabe decir que esté en desuso sino mas bien en mal uso. Y es que en nuestro idioma vale por valiente y también generoso, lucido o espléndido, pero como en inglés es extravagante o excéntrico, cada vez lo utilizamos mas con ese significado que inevitablemente acabará arrumbando el original de nuestro idioma.

Y ahora que nuestros universitarios se gradúan de acuerdo con el Plan Bolonia, también tiene su gracia lo de bolonio que tiene una, ciertamente desusada, acepción de necio e ignorante. Viendo a ciertos graduados este hallazgo es pura serendipia.

La plena comprensión del comentario que hacen sobre badulaque solo está al alcance de los seguidores de los Simpsons porque comienza con un “no es una tienda abierta de 7 a 11 y regentada por Apu”. Esto nos trae a la memoria una antigua duda sobre cual pudiera ser el motivo de que los dobladores se apartaran de la mecánica original de parodiar el nombre de una famosa cadena de supermercados que allí convirtió K-Mart en Kwik-E-Mart. Ante la dificultad de encontrar una adaptación satisfactoria en la entonces muy fragmentada distribución española parece mas coherente el Mini-súper utilizado en Hispanoamérica. En todo caso badulaque es bastante polisémico porque puede ser un afeite usado antaño, una chanfaina (“guisado de bofes o livianos” dice eufemísticamente el diccionario, o sea, de pulmones), una persona necia o inconsistente y también la impuntual en el cumplimiento de sus compromisos. Ya se ve que da bastante juego.

En cuanto a las otras 27 tendrán que ir a buscarlas a la anteriormente enlazada fuente porque no tenemos espacio para mas. Pasamos al sosito martes en Fundéu con la recomendación de “la primera vez” como opción preferible a la “primer vez” mientras que al día siguiente, antevíspera de cuarto centenario de la muerte de Cervantes, se ofreció una mas bien magra serie de claves de redacción sobre el uso de algunos términos que pueden aparecer en las informaciones relacionadas con esta conmemoración. Se ve que no se esperaban muchosa dulcineas ni caraculiembros en tales crónicas.

El jueves se empeñaron en desaconsejar el acrónimo inglés STEM (science, technology, engineering y mathematics) en beneficio de su equivalente español, la sigla CTIM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Y creemos que yerran fomentando esta cursilería de ciertas innecesarias siglas cuando toda la vida nos hemos entendido con el tradicional y suficientemente expresivo carreras de ciencias y letras. Un inacabable siglo de las siglas que identificó Dámaso Alonso fomentado por la eterna tontería y el recurso al lenguaje enumerador tan querido por quienes tienen dificultades con el pensamiento abstracto. Claro síntoma de una sociedad que lee poco.

Cerraron la semana los patrocinados por el BBVA con la habitual referencia futbolística. Bastantes otras faltas ortográficas que corregir se nos ocurren ates que la acentuación del Dépor. Al menos compartió protagonismo con la recomendación de evitar el anglicismo mainstream en favor de corriente o tendencia. Esto ya nos parece mas provechoso. 

Para terminar, una breve referencia a un neologismo publicitario de tipología paronímica que nos ha llamado la atención: el satisflying de Ryanair. Muy chulo, pero la verdad es que ya podían haberlo inventado antes.






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