sábado, 17 de agosto de 2019

La lengua de la 33ª semana


Lola Pons Rodríguez puso fin a su lingüística serie veraniega del diario El País con Cucuruchos, gazpacho, sangría... Historia de las palabras que nos comemos en verano. Muy oportuno su inicial recordatorio de la influencia de la forzosa estacionalidad de los alimentos de otros tiempos. Aquellos en que se comía gazpacho, derivado del latín caspicias (por alusión a los restos de comida de poco valor), cuando el campo daba tomates. Salmorejo, altramuces, sardinas, y sus espetos, o la saltarina caballa, que es tonino en algunos puertos andaluces, son algunos otros de los platos que recorre ese artículo que culmina con un suelto sobre la falsa leyenda de la horchata atribuida a Jaime I.

Pasamos al Cervantes Virtual donde Albert Morales trató en el Martes Neológico sobre parapolítica. Una de las muchas palabras derivadas de la base compositiva para, que aporta el significado de ‘junto a’, ‘semejante a’, ‘al margen o en contra de’. Señala el autor que esta concreta construcción procede de Colombia, donde fue acuñada en las negociaciones con la guerrilla realizadas al margen de los cauces del estado de derecho. Pero pasa por alto destacar que es la voz paramilitares la que aportó el prefijo a una palabra que en la Wikipedia da nombre a un artículo dedicado al escándalo derivado de las connivencias entre políticos y terroristas. Y al país americano sigue bastante circunscrito el uso de ese neologismo para el que aportamos una ilustración bastante más expresiva que la tremendamente ambigua utilizada en el artículo.

Es llamativa la productividad neológica del citado prefijo, casi siempre a partir del inglés. De este idioma hemos importado algún uso tan poco necesario como paramédico para denominar al personal sanitario no licenciado en medicina, con un calco muy difundido por descuidados doblajes televisivos que, sin embargo, Fundéu considera correcto. Pero encontramos preferibles alternativas como sanitario -a o enfermera -o, por más que cuando tengan que intervenir en un incendio, inexorablemente se verán subsumidos por la pereza verbal de muchos periodistas en ese impersonal conteo de efectivos.

También nos hemos entretenido en buscar en la hemeroteca de Abc la primera aparición de parafarmacia, y la referencia más antigua que hemos encontrado está en un anuncio publicado el 3 de abril de 1974 en la edición sevillana, con motivo de la inauguración de las instalaciones de Hufasa. Y es notable la dispar grafía que se utiliza en el mismo para División Parafarmacéutica y artículos para-farmaceúticos.

Pasamos a Fundéu, que el lunes apuntó panel masculino o machopanel como alternativas preferibles a la voz inglesa manel, que se emplea para designar a los paneles de conferenciantes compuestos exclusivamente por hombres.

El martes explicaron que la expresión índice de referencia para préstamos hipotecarios se escribe con todas sus iniciales en minúscula, por más que para su sigla IRPH se utilicen las mayúsculas. Y al día siguente propusieron vergüenza de volar como equivalente del término sueco flygskam, que ha sido puesto de moda por los calmos hábitos de la inefable Greta Thurnberg. Y es que pocos pueden permitirse invertir dos semanas en trasladarse a Nueva York en un megapijo yate. Eso más bien parece un fly scam, porque si ese es el futuro de la lucha contra el cambio climático...

La verdad es que ya nos gustaría saber cual es la huella de carbono de la fabricación del Malicia II por cada pasajero-km que transportará a lo largo de su vida útil. Que hay mucho CO₂ que no procede de los motores de aviación. Y luego están los vuelos del anfitrión y los tripulantes. No hay que perderse clases, que luego no se sabe hacer cuentas.

Volvemos con los urgentes, que en el apunte del jueves censuraron el cada vez más frecuente uso que se hace en las noticias de los términos meteorología y climatología para referirse al tiempo atmosférico. Y es que esas son las ciencias que estudian los fenómenos atmosféricos y el clima, respectivamente. Así que recordaron que las expresiones condiciones atmosféricas, estado del tiempo o, simplemente, tiempo son las adecuadas para hablar del estado atmosférico.


Y ayer conluyeron ciclo con la recomendación de utilizar piscina, alberca o pileta infinita como alternativas en español al anglicismo infinity pool.

Iniciamos el repaso de lo publicado en el Laboratorio del Lenguaje del Diario Médico con la 70ª entrega de Las apariencias engañan… Un artículo publicado el domingo por Fernando A. Navarro en el que no acaban de cuadrarnos esa mujeres judías con nombre de día de la semana en catalán.

José Ramón Zárate repasa en La biología sintética, en la fase de Gutenberg algunos hitos de la genómica, para concluir que la ingeniería genética puede iluminar la biología y conducir a hallazgos maravillosos o bien causar incendios devastadores. Pues, ojo al parche.


Y lo último que hemos leído en el blog médico es la reseña de Navarro de los poco utilizados neológicos compuestos ambulancha y biciquieta. Toda una galería de las venecianas tiene Wikipedia Commons sobre las primeras. Pero antes que eso fue la ambugóndola, como puede comprobarse en la adjunta foto de Tomaso Filippi. Asimismo enlazamos un vídeo de como se las gastan por los canales los responsables de las urgencias sanitarias.

Más allá de lo desoladora que resulta la historia relatada, nos ha llamado la atención la densidad jergal, con algún toque de léxico desusado, del artículo La juez, el fiscal y el Gorrinín de Arturo Pérez-Reverte. En el mismo encontrarán términos tan poco habituales en el lenguaje escrito como picoleto, cigüeño, malandros, coloquetas o fusko.

Pasamos a recorrer el lenguaje del humor con la atípica aplicación que ayer hizo Javi Salado de la denominación ninini, una extensión de nini creada para hacer referencia a quienes ni estudian, ni trabajan ni buscan empleo. Peor es ese ni de quienes son condenados por su edad a no encontrarlo.

Retorcedemos hasta el domingo pasado para ver la representación de "no cabía un alfiler" ideada por Santy Gutiérrez. Ese imperdible pedía estar subido a un escenario.

Peridis también basó una de sus viñetas de esta semana en una popular expresión de origen cinegético. Mareando la perdiz tituló previsoramente su trabajo del martes ante la dificultad de advertir a partir únicamente del dibujo de esa aviar referencia a la pérdida de tiempo en rodeos y circunloquios.

Desde el diario The Guardian nos hemos traído una colección de precuelas de famosas novelas ideada por Tom Gauld, seguramente el más literario de los humoristas. Un dibujo que incluye una obra que es más fácil para aficionados al cine que para lectores en español. Y es que la traducción a nuestro idioma de ese libro fue denominada La Mansión, mientras que en la película sí que se optó por una aproximación al título original.

Finalizamos con la viñeta de literaria inspiración que Sansón dedicó el martes, y 13, al capo de la familia Pujol. Nos preguntamos si Rafael Vega habría leído la columna Tesoros y piratas de Pedro García Cuartango.






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