miércoles, 23 de noviembre de 2022

La lengua en la semana 47/2022 (1ª parte), con una recopilación de adioses a Pablo Milanés

 

Por segunda semana consecutiva llegamos al miércoles con suficiente materia como para justificar el adelanto de una primera parte del recorrido que habitualmente realizamos los sábados.

Y vamos a comenzar por participar a nuestros esforzados visitantes que anda esta magra redacción cavilando que mal está que la Ministra de Educación se marque un “producieron”, pero más preocupante aún es que los responsables de comunicación del Psoe, aquí ya no cabe apelar al lapsus, decidan tuitearlo sin ningún rubor.

No será el solecismo del año, pero tampoco compite mal con el reciente consternido” de su compañera Mª Jesús Montero. Y por cierto, hasta el 4 de diciembre pueden enviarse propuestas para el X Certamen «Palabro del año» convocado por la revista 'Puntoycoma', que es el boletín de los traductores españoles. Enlazamos una reseña sobre la elegida en 2021, que fue  ‘Vacunódromo’

Imaginamos que el infausto "niñes" desborde las polemistas pretensiones de los organizadores del certamen, mientras que el  "derrochólico" elaborado exprofeso por creativos publicitarios quizá incumpla alguna de las bases. Seguiremos dándole alguna vuelta al asunto. 

La que por primera vez será elegida por votación popular es la palabra del año de Diccionario Oxford, aunque con una oferta restringida a tres finalistas: “goblin mode” (una explicación en español de ese hedonista ensimismamiento que cursa en grados que van del descuido personal a la directa guarrería), “#IStandWith” (etiqueta para expresar solidaridad) y la bien conocida “metaverse”, que leemos que fue acuñada en 1992 por Neal Stephenson en la novela de ciencia ficción 'Sow Crash'. La versión española “metaverso” fue candidata, creemos que de forma claramente prematura, a palabra del año 2021 de Fundéu, pero desconocemos si las bases permiten que pueda volver a competir este año en que sí que tendría muchas posibilidades de triunfo.

Como complemento, nos hemos traído la ilustración de Esme Blegvad para el artículo Slobbing out and giving up: why are so many people going ‘goblin mode’? de Kari Paul publicado en marzo en The Guardian.

Pasamos al Cervantes Virtual con Elisabet Llopart Saumell, que se ocupó en el Martes Neológico de la voz exoesqueleto en un artículo que incorpora una más bien extemporánea disertación previa sobre la dinamita que engarza con un remate del texto de perfectamente prescindible moralina. 

[Nota: la viñeta de Dominique Mutio que sigue, publicada el 20/12/22, ha sido añadida con posterioridad porque nos ha parecido idónea. Traducción: Con ese exoesqueleto podrás currar hasta los 165 años (Francia está en pleno debate sobre la prolongación de la edad de jubilación más allá de los 65)] 

Apunta la autora que se trata de una palabra ya incluida en el DLE (desde 1992), lexicón que remite a dermoesqueleto, un lema que tan solo recoge el tradicional significado zoológico: «piel o parte de ella engrosada y muy endurecida […]». La novedad justificativa dek artículo es el uso como neologismo semántico aplicado a las estructuras robóticas que tanto sirven para dar movilidad a personas con problemas motores, como para facilitar la realización de tareas pesadas o fatigosas, con particular aplicación en el ámbito militar. Así que bien estará incluir esta nueva acepción, necesariamente ya independizada de dermoesqueleto, de esta palabra que parece destinada a recibir creciente uso.

Pasamos al lenguaje del humor con la versión extrema del “elefante en la habitación” de Martin Rowson para el artículo de Kevin Maguire en el Daily Mirror titulado 'Brexit is the elephant in the room that leaders can dodge no longer'.

Brighty, por su parte, recuperó en el diario The Sun el concepto de BRINO (Brexit In Name Only; enlazamos una ejemplo de uso ya en 2019) que permite al ministro de Hacienda Jeremy Hunt negar la presencia del brexitario paquidermo que ahora preside todo debate político en el Reino Unido. Completa el bloque la entera manada de elefantes que el irlandés Martin Turner vio en la COP27 en su viñeta del pasado jueves.

Recordamos que El oteador de portadas (39): elefantes en la habitación se ocupa de esta socorrida iconografía que ya va mereciendo un complemento más focalizado en el humor de prensa. Cualquier día de estos nos ponemos.

Saltamos al humor gráfico español con el calamburesco juego, tirando a facilón, de Asier y Javier en el Deia de ayer.

JM Nieto evocaba el lunes en Abc el episodio bíblico que dio lugar a la popular expresión ‘venderse por un plato de lentejas’ con la que se expresa que se ha malvendido alguna cosa importante o que se ha traicionado a algo o a alguien a cambio de una compensación ridícula.

El pasaje bíblico protagonizado por Jacob y Esaú, los hijos de Isaac y Rebeca que eran hermanos gemelos, aunque Jacob recibió la primogenitura porque fue el primero en salir en el parto, está en el Génesis 25:29:

29 Un día, cuando Jacob estaba preparando un guiso, Esaú llegó agotado del campo y le dijo:

30 —Dame de comer de ese guiso rojizo, porque estoy muy cansado. Por eso a Esaú se le llamó Edom  [Rojo en hebreo]

31 —Véndeme primero tus derechos de hijo mayor —le respondió Jacob.

32 —Me estoy muriendo de hambre —contestó Esaú—, así que ¿de qué me sirven los derechos de primogénito?

33 —Véndeme entonces los derechos bajo juramento —insistió Jacob.

Esaú se lo juró, y fue así como le vendió a Jacob sus derechos de primogénito. 34 Jacob, por su parte, le dio a Esaú pan y guiso de lentejas.

Luego de comer y beber, Esaú se levantó y se fue. De esta manera menospreció sus derechos de primogenitura.

Como puede verse, el texto bíblico habla de un ‘guiso rojizo’, pero la tradición acabó por convertirlo en las famosas lentejas. Y en medio plato deja Nieto la expresión ahora.


Miki y Duarte ponen el apartado musical con una despedida a Pablo Milanés apoyada en una oportuna aplicación de su famosa 'Yolanda' (1970) a las disputas del podemismo.

Miguel-Anxo Murado introduce la primera referencia literaria de hoy desde 'El etcétera' publicado el domingo en La Voz de Galicia.  Un muy recomendable artículo, ilustrado como es habitual por Ed, que en esta ocasión inspira su dibujo en los cuatro etcéteras que el autor tiene contados en el Quijote.

El propio domingo Liniers evocaba en El País Semanal la marina epopeya de la novela Moby Dick que tanto inspira al dibujante argentino. Debajo recordamos otras dos tiras publicadas en ese mismo diario el 6/5/18 y el 23/10/19, más un selfi aparecido el 13/4/20 en la sindicatura norteamericana de la tira Macanudo.

Matt ironizaba el domingo en el Telegraph, apoyado en la legendaria figura de Robin Hood, con el eufemístico 'difficult decisions to be made' (vídeo anuncio) utilizado por el ministro de Hacienda Jeremy Hunt en relación con futuras medidas fiscales adicionales a las anunciadas en la presentación del presupuesto del Reino Unido.

Sigue una hamletiana viñeta de David Rowe, un dibujante que tiene acreditado en Humor que enseña teatro con una viñeta publicada el 9/2/20, también en el diario Australian Financial Review, que conoce el correcto monólogo de la calavera.


Proseguimos con una Caperucita de Ricardo sobre las polémicas consecuencias de la Ley del sí es sí que se une a la de Puebla reseñada en el apunte del pasado sábado


Y concluimos con la dickensiana metáfora que hoy propone Martin Rowson en The Guardian con Mr. Bumble guiando a los líderes conservador y laborista cargados con el ataúd del brexit hacia el congreso de la patronal británica CBI (Confederation of British Industry).



PS - Otros homenajes gráficos a Pablo Milanés publicados hoy en la prensa española: Sciammarella (El País), Kiko da Silva (El Correo Gallego), Pedro Sabiote (La opinión de Murcia), Asier y Javier (Deia), Malagón (Ctxt) y el guiño "Eternamente Romanda" de la viñeta de Padylla en clave política canaria protagonizada por Román Rodríguez, el líder del partido Nueva Canarias, y el presidente socialista de esa Comunidad Autónoma Ángel Victor Torres.


En los diarios mexicanos hemos encontrado un homenaje de Nerilicon en El Economista.



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