viernes, 10 de abril de 2020

Arte contra la pandemia más una recomendación en 394 palabras de la ministra portavoz


En recientes apuntes sobre el humor gráfico inspirado en famosas obras de arte ya hemos puesto de manifiesto la pujanza de esa línea creativa que ha provocado la pandemia de la Covid-19. Y hoy vamos a reseñar el uso que ha hecho de algunas pinturas, unas bien famosas y otras no tanto, la agencia de publicidad ucraniana Looma en una campaña para el Ministerio de Cultura y Política de Información de Ucrania titulada "El arte de la cuarentena": nueve recomendaciones apoyadas en nueve obras.

Poca presentación requieren, creemos, las cinco que presentamos en primer lugar. El domingo documentaremos el éxito que ha tenido en el humor la solitaria recreación del fresco 'La Última Cena' de Leonardo da Vinci, que ha sido el elegido para recordar la importancia del distanciamiento social.

Unas cuantas conversiones de 'La Creación de Adán' de Miguel Ángel en entregas de jabón pueden verse en el CLIPDA CCCXXXI: Humor al arte de la semana 11/2020, con un buen puñado de besos y creaciones de Adán, mientras que las versiones de 'El hijo del hombre' de Magritte que habíamos visto hasta el momento sustituyen la original manzana por un coronavirus. Ahora es una mascarilla la que se ocupa de enfatizar la importancia de utilizar ese equipo de protección [1]. Completa este primer bloque 'Napoleón cruzando los Alpes' de Jacques-Louis David convertido en recomendación de utilizar servicios de entrega a domicilio. 

 
 

Bien conocida es también, aunque quizá algo menos, 'La dama del armiño' de Leonardo da Vinci, un cuadro cuyas recreaciones trata el CLIPDA CLXVIII, que en este caso es una un tanto arriesgada invitación, por el acaparador pánico que pueda provocar, a reforzar los aprovisionamientos. Al menos no se les ocurrió poner un rollo de pape higiénico en los brazos de la renacentista dama. 

Oportuna elección en fechas próximas al quinto centenario de la muerte de Rafael Sanzio es el 'Retrato de un joven en rojo' (ca. 1505)  que forma parte de la colección del Museo J. Paul Getty, por más que no se considere obra de la mano del maestro de Urbino y esté atribuido a su círculo artístico. Este ya nos parece oportuno confrontarlo con el original que ha sido manipulado para encarecer el lavado de manos.


Continuamos con el 'Orfeo y Euridice' (1864) de Frederic Leighton que ha sido machistamente equipado, tan solo parcialmente, con mascarilla y guantes. Un cuadro que más ostensiblemnte suplementado en su parte superior que el anterior, cuyo original puede verse en el Leighton House Museum.

 

La 'Virgen Orante' de Giovanni Battista Salvi da Sassoferrato (1609–1685) elegida para advertir sobre el uso de gantes es una obra muchos menos conocida que otra 'Virgen en oración' (164-50) de ese mismo artista que tiene varias versiones, una de ellas propiedad de la National Gallery de Londres. Debajo la mostramos emparejada con otra versión de la utilizada en la campaña que hemos leído (aquí) que puede verse en la Abadía de Montserrat.

 

Finalizamos con 'Mrs. Worrell as Hebe' (La sra. Worrell como Hebe, ca.1775–78) de Benjamin West (1738–1820). Un cuadro de la colección de la Tate Gallery de Londres que ha sido reconvertido para promocionar el pago con tarjeta. Recuérdese que la recreada Hebe era la deidad griega de la juventud, que se encargaba de llenar con néctar las copas de los dioses. Y muy expresiva transmutación se nos hace la de convertir las tarjetas de crédito en el néctar de nuestro tiempo.  

 




[1] No nos resistimos a transcribir la última recomendación oficial que se ha hecho en España sobre eso. Esta es la respuesta que dio la portavoz del gobierno Mª Jesús Montero tras el consejo de ministros del martes 7 de abril a la pregunta sobre si hay que usar o no mascarillas (enlace fuente):

Voy a intentar sintetizar la respuesta a las tres preguntas... 

En segundo lugar, respecto a la mascarilla y el uso de mascarilla. Lo decía al principio de mi intervención y quiero reiterarlo. Estamos trabajando con diferentes escenarios. Los sanitarios, los técnicos, las personas que los acompañan en ese debate conocen que hay diferentes escenarios en los que en función de cómo se vaya produciendo en los días siguientes estamos solicitando en este momento 15 días añadidos del estado de alarma; tenemos que ver cómo la transmisión del virus se está produciendo y, por tanto, esto va también a decantar cuál de esos escenarios va a considerarse el prevalente. Quiero decir que en alguno de esos escenarios existe esta cuestión de la utilización de las mascarillas y por tanto hasta que no se decida exactamente sobre qué línea se va a caminar, cuestión que va a depender de cómo en la próxima semana y la siguiente vaya evolucionando la pandemia, está todo listo y todo previsto, pero definitivamente adoptaremos la decisión cuando conozcamos los datos más recientes de cómo se está comportando en estos días siguientes la pandemia, podremos decir si el uso de la mascarilla va a ser recomendado como uso generalizado al conjunto de la población. Lo que sí sabemos es que el próximo lunes, que se incorporan los trabajadores a las actividades habituales de su puesto de trabajo, sabiendo que hay que seguir haciendo teletrabajo en la medida que se pueda, que hay que mantener distancia de seguridad, que aunque hay que utilizar la higiene en el lavado de manos a través de los dispensadores, que tenemos que utilizar los EPIs, equipos de protección, y por tanto ser capaces de preservar nuestra salud y de las personas que nos rodean.

Cuando se tome la decisión definitiva sobre esta cuestión así lo haremos conocer, porque en crisis sanitaria no es buena la especulación. Podemos mandar mensajes que posteriormente no sean los definitivos. Eso puede confundir los hábitos de la población y en este momento es imprescindible que la población tenga claro en el momento adecuado qué es lo que puede hacer, qué es lo que no puede hacer. Y en este sentido me vais a permitir que no especule con una cuestión que, insisto, está dentro de algunos escenarios de los expertos, pero hasta que no se decida, creo que es de responsabilidad no trasladar ningún tipo ni de posibilidad ni de especulación.

[394 palabras, cinco de ellas escenario, al servicio de la nada; pero dejando claro, eso sí, que es muy importante que la población sepa qué tiene que hacer]




P.S.- Y aunque sea con retraso, nunca es demasiado tarde para añadir la muy oportuna ilustración que aporta la viñeta publicada por Sansón el 18 de abril.




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