sábado, 18 de mayo de 2019

La lengua de la 20ª semana


Comenzamos el recorrido con el Martes Neológico, sección del Cervantes Virtual que se ocupó del sustantivo y adjetivo queer. Un préstamo del inglés llegado al castellano a principios de la década de 1990, cuya definición no es sencilla. Ello por cuanto quienes así se identifican rechazan encasillarse en ninguna categoría en relación con el género y la sexualidad. Una posición de disidencia ante las normas que, en nuestra opinión, es algo así como el NS/NC de la identidad sexual.

Victoria de los Ángeles Boschiroli señala que se trata de un término aparecido en inglés a principios del siglo XVI con el significado de ‘raro’ o ‘extraño’, que a finales del siglo XIX comenzó a emplearse para referirse despectivamente a los homosexuales varones. Y fue a partir de la llamada teoría queer, originalmente literaria, cuando adquirió el nuevo significado que le valió un hueco en la sigla LGBTIQA (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, queer, intersexuales y asexuales). Terminología al servicio de caos mentales, diríase. E improbable, pese a los deseos de la autora, que por ahora llegue al diccionario tan confuso concepto.

Resulta curioso que, el propio martes, el suplemento Verne de El País publicó 'Generation XXY': retratos del activismo 'queer' desde una discoteca. Pero no esperen encontrar mucha clarificación a la confusión que puedan sufrir en relación con esa D.O. del hedonismo.

Impulsado por la escucha de la frase la ultraderecha “huele a olla podrida”Álex Grijelmo publicó el pasado lunes La olla podrida huele muy bien. Un artículo en el que recuerda que el nombre de ese plato procede del otro sentido de la palabra derivada del latín putrere que remite al poderío de tener algo en abundancia. El que también es origen de la expresión “está podrido de dinero”.

Unos días antes el periodista de El País había publicado Entre Franco y Francia no hay tanta distancia. Una defensa de María Rey ante las críticas, algunas ciertamente inaceptables, a su famoso franquista patinazo. Demasiado corporativa defensa para permitir hacer hueco a cualquier reflexión sobre el origen de esa traición del subconsciente o de por qué el compañero de plató la escuchó impertérrito sin osar advertirla sobre el lapsus.


Pasamos al Laboratorio del Lenguaje del Diario Médico con en el artículo de Fernando A. Navarro titulado Lo definido, la definición y los bucles definitorios. Una referencia a los bucles en que tantas veces incurren los diccionarios. Pero no es tal la cadena con que termina el artículo. Una secuencia que conduce desde la definición racial de coyote (en la América colonial, nacido de padres de distintas razas, especialmente de barcino y mulata, o de mulato y barcina) a la de zambo (dicho de una persona: nacida de negro e india, o de indio y negra) pasando por barcino, albarazado, jenízaro y zambaigo. Para ilustrar esas liadas explicaciones nació la llamada Pintura de castas de la que toma su ilustración el artículo. Un género que cuenta con una buena colección en el madrileño Museo de América.


José Ramón Zárate reseña en Cómo reparte su tiempo un R1 un estudio de la Universidad de Pensilvania que llega a la aparentemente sorprendente conclusión de que la relación directa con los enfermos ocupa solo el 13% del tiempo de trabajo de los médicos residentes de primer año.

El miércoles fue el Día Internacional de las Familias, que  Fernando A. Navarro aprovechó para recordar en el artículo ‘Familial’ y ‘familiar’ que en español utilizamos la palabra ‘familiar’ con cuatro sentidos bien diferentes que el inglés distingue con el uso de relative, family, familial y familiar.

Y lo último que hemos leído en ese blog es La disputada tiroides de la Mona Lisa. Un artículo en el que José Ramón Zárate reseña algunas de las últimas aportaciones a la extensísima serie de interpretaciones clínicas sobre la enigmática retratada.

Pasamos a Fundéu que comenzó la semana advirtiendo que los verbos prever y prevenir tienen diferentes matices en sus significados, por lo que no cabe usarlos indistintamente. Y es que, efectivamente, demasiadas veces no se previene lo que se prevé.


Ingram Pinn en Financial Times 
El fallo de WhatsApp que permitió a un programa espía "colarse" en los teléfonos de numerosos usuarios propició un apunte destinado a promocionar esa expresión como alternativa al anglicismo spyware.

El miércoles publicaron unas claves de redacción para el Festival de Eurovisión, que este año celebra su 64.ª edición. Particularmente interesantes las alternativas propuesta para los anglicismos preparty, recap, hype, dark horse o flop. Póngase a prueba primero y clique después.

Prosiguieron con el artículo 'centroderecha y centro-derecha, diferencias', en el que se explica que las construcciones centroderecha y centroizquierda definen una ideología o una posición política, mientras que centro-derecha o centro-izquierda, con guión, aluden a la unión de partidos de las respectivas ideologías en un Gobierno o una coalición.

Y ayer viernes hubo doble apunte. Primero un recordatorio de que los sustantivos fotorreportaje y fotoperiodista se escriben en una sola palabra y, después, unas claves de redacción sobre la exitosa serie Juego de tronos.







Pocos juegos lingüísticos o referencias literarias de interés hemos encontrado en el humor de esta semana, así que vamos a traer a esta final sección una, en las viñetas, no muy habitual explicación etimológica. La que Thibaut Soulcié realizó de la palabra trabajo en la pieza que publicó en Télérama sobre el juicio a los dirigentes de la empresa telefónica Orange.

Y como bien apunta, trabajo viene del latín tripalium, literalmente ‘tres palos’, la denominación de un instrumento de tortura formado por tres estacas a las que se amarraba al reo. Lo que por metonímica evolución adquirió el sentido de ‘penalidad, molestia, tormento o suceso infeliz’ (DLE, 9ª acepción). Y mortales trabajos desencadenantes del suicidio encontraron en su trabajo algunos empleados de esa empresa gala.



P.S.- Al apuntar la ausencia de juegos de palabras destacables, pasamos por alto las brillantes "constantes letales" de la viñeta de hoy de Esteban. Añadida ha quedado, además, a la segunda entrada de ayer.





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