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lunes, 25 de septiembre de 2023

No me llame blanqueador


I - Las viñetas

Gallego y Rey fueron los primeros que el viernes 15 de septiembre se hicieron eco desde su sección del diario El Mundo de la programación del documental 'No me llame Ternera' en la sección Made In Spain del Festival de Cine de San Sebastián.  Pocos días antes se había publicado un manifiesto que solicitaba que no se proyectara.

El lunes 18 Pablo García (asumimos que con guion de Javier Cuervo) publicó en La Nueva España una xatera adaptación astur de una de las imágenes promocionales de la producción de Netflix.

Con posterioridada al estreno del pasado viernes 22 tanto Tomás Serrano (El Español) como Asier y Javier (Deia) publicaron tiras con muy dispar grado de incisividad y ayer domingo  fue  César Oroz (Diario de Navarra) quien sumó una visión bastante en línea con la asturiana.

Tres viñetas más hemos visto hoy sobre esta cuestión, la de García Morán en Gaceta de Salamanca, la de Idígoras y Pachi en El Mundo y la de Santi Orue en La Gaceta de la Iberosfera. 


Complementamos esta primera parte con un enlace a un fragmento de la rueda de prensa que nos parece muy ilustrativo sobre Évole.  





II - Unas lecturas


No me llames Dolores, llámame Lola

por Arcadi Espada (El Mundo, 14/9/23)


por Jordi Évole (La Vanguardia, 16/09/2023) 

Era 1991. Tenía 17 años. ETA asesinaba a diez personas, cinco de ellas niños, al hacer explotar un coche bomba en la casa cuartel de Vic. Al día siguiente, mientras se celebraban los funerales, dos de los autores del crimen fueron abatidos por la Guardia Civil en un chalet de Lliçà d’Amunt. No necesito mirar en Google para recordar sus nombres. Juan Félix Erezuma y Joan Carles Monteagudo. También recuerdo el de Francisco Mújica Garmendia, José Luis Urrusolo Sistiaga, Domingo Troitiño, Santiago Arróspide. Soy de la generación que creció con carteles de etarras en las estaciones de autobuses.

Del atentado de Vic son imborrables el abrazo entre dos guardias civiles ensangrentados y la carrera de un hombre que llevaba en volandas a una niña herida. En aquel estado de shock, muchos casi celebramos la muerte de los dos etarras. “No es bueno que reacciones desde el odio”, me soltó mi padre. Cuatro años antes, el atentado de Hipercor (21 asesinados) marcó a varias generaciones.

Uno de mis primeros trabajos periodísticos fue participar en la investigación para una serie sobre la historia de ETA. El encargo me lo hizo el documentalista Joan González, que me regaló la oportunidad de trabajar con Xavier Vinader, periodista de investigación y símbolo de la libertad de expresión. ETA asesinó en 1980 a dos ultraderechistas mencionados por Vinader en un artículo. Se le juzgó y condenó a siete años de cárcel por “imprudencia temeraria profesional con resultado de dos asesinatos”. Se exilió, sufrió atentados ultras, regresó, estuvo dos meses en prisión, y fue indultado por el gobierno de Felipe González. De haber habido Twitter, Vinader hubiese sido el gran blanqueador de la época. Para muchos de nosotros fue un referente. Aquella serie sobre ETA nunca vio la luz.

ETA ha estado muy presente en toda mi vida profesional. He entrevistado a un etarra arrepentido; a Jesús Eguiguren, el negociador con ETA que nos anunció el final de la organización; dos programas especiales coincidiendo con la tregua definitiva; la entrevista en Txillarre con Arnaldo Otegi. También he entrevistado a un pistolero de los GAL, al ex ministro José Barrionuevo y al ex secretario de Estado Rafael Vera, condenados por su vinculación en la guerra sucia contra ETA.

Hace más de tres años empezamos a trabajar con Màrius Sánchez para lograr entrevistar a Josu Urrutikoetxea, Josu Ternera. El dirigente de ETA es el testimonio vivo que más sabe de la organización terrorista, de sus años más salvajes y también de su final. Fue una conversación dura, áspera, tensa, y con un valor periodístico e histórico innegable.

Durante la entrevista, el líder de ETA oye términos poco habituales en su vocabulario: asesinato, mafia, atentado, cinismo. Se le recuerdan pasajes horribles de su organización, con imágenes de archivo que no tengo claro que hubiese visto antes. Y, por poner un ejemplo, a la pregunta de si recordaba lo que pasó el 19 de junio de 1987, no le vino a la cabeza el nombre de Hipercor.

Hace cinco años que Urrutikoetxea anunció la disolución de ETA. Hoy hay chavales que no saben quién fue Miguel Ángel Blanco. Les aseguro que con el visionado de nuestro documental (se proyectará en el Festival de San Sebastián) muchos jóvenes descubrirán que no hace tanto en España podía estallar un coche bomba en el aparcamiento de un súper, o en una casa cuartel, o le podían pegar un tiro en la nuca a un concejal de un pueblo cualquiera. Les quedará muy claro quién fue aquel joven político de Ermua, y hasta que su asesino fue Francisco Javier García Gaztelu, alias Txapote, al que igual hasta han coreado sin saber quién era. ¿De verdad eso es blanquear? ¿Todavía estamos así? 



Enlazamos la Carta a 'Rebor' del director de cine Iñaki Arteta Orbea publicada en El Correo del 23/9/23. Harían mal en no seguir el enlace.



Pestilencia del crimen 

por Antonio Muñoz Molina (El País, 23/9/23)

Defenderé siempre el derecho de Jordi Évole a mostrar su película. Con la misma vehemencia animaré a cualquier persona con sensibilidad y decencia a que no la vea


Un día, este verano, en un restaurante de Mallorca, pedí el pescado del día y cuando me lo pusieron delante el olor a podrido me revolvió el estómago. Lo aparté a un lado, y cuando logré llamar la atención de un camarero agitado y sudoroso, visiblemente desbordado por sus obligaciones, me miró con aire de sospecha, y al oír mi observación sobre el plato que él mismo me había servido puso cara de contrariado, casi ofendido. “Para gustos, colores”, dijo al retirarlo. Quise puntualizar que no se trataba de gustos ni de colores, sino de una evidencia olfativa que había provocado la respuesta tajante de la náusea, pero el camarero ya se alejaba para atender otras urgencias, con el sudor brillándole en la cara y oscureciéndole la camisa negra y ceñida, como de restaurante de cierta pretensión. El ruido de la música y el de la gente tampoco facilitaban que nos entendiéramos, en ese día desdichado en que la ola de calor extremo y la inundación innumerable del turismo nos hacían comprender, junto al olor a podrido del pescado, que a todo crecimiento desmedido le llega un límite de calamidad y derrumbe, y que quizás deberíamos marcharnos cuanto antes de esa bella isla a la que tantas veces nos había gustado regresar. Muy cerca, en la orilla del mar, el agua era caliente y espesa como una sopa y reinaba un hedor a algas muertas. No sabía si me encontraba en una novela de Michel Houellebecq o en una pesadilla futurista de J. G. Ballard.

El olor a podrido es una alarma biológica que la evolución incrustó hace muchos millones de años en el cerebro primitivo de nuestros antecesores. El olfato percibe lo que no llega a advertir la mirada, y no precisa la lejanía del tacto, y previene de un peligro que captaría demasiado tarde el paladar.

He tenido un reflejo semejante al de mi pescado de Mallorca leyendo las cosas que se publican estos días sobre un documental que el periodista televisivo Jordi Évole le ha dedicado a uno de los más turbios asesinos de las últimas décadas en España, José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, al que me resisto a nombrar con su apodo oficial de verdugo, para evitar cualquier indicio de familiaridad, igual que me he negado siempre a decir o escribir Fidel cuando tenía que aludir al tirano Fidel Castro. La cantidad de sangre que ha derramado personalmente este individuo todavía no ha podido calcularse. El rastro de muerte, de sufrimiento, de terror que él y sus secuaces y sicarios y colaboradores y chivatos han dejado en nuestro país no llegará a extinguirse en varias generaciones. Cada muerto, cada herido, cada superviviente, ha tenido una vida, un nombre, una historia, un porvenir amputado o dañado para siempre. El que no ha sufrido en carne propia se puede permitir el lujo y hasta la jactancia de la ecuanimidad. Los que durante tantos años sacaron provecho político y económico de los crímenes terroristas y de la atmósfera de sometimiento que alentaban aprovechan ahora sus posiciones de privilegio para borrar la historia, para blanquear o justificar el espanto, incluso para volver invisibles y hasta culpables a las víctimas y convertir en héroes a los asesinos, gudaris de la patria, veteranos de lo que llamaban “lucha armada”. Lucha armada era poner una bomba en El Corte Inglés y matar a 21 personas que hacían la compra o pegarle un tiro en la cabeza a un hombre inerme que iba por la calle con su hijo de la mano, o a un columnista que volvía perezosamente de desayunar un domingo, con una brazada de periódicos. En otro momento glorioso de esa lucha, una bomba de 250 kilos activada a distancia provocó 11 muertos (entre ellos seis menores) y 88 heridos en el cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, el 11 de diciembre de 1987. 

Ahora este así llamado documental va a presentarse con las galas propias del Festival de San Sebastián, y mucha gente, sobre todo asociaciones de víctimas, ha expresado su protesta, y ha llegado a pedir que se cancele ese estreno. Jordi Évole apela a la libertad de expresión, y argumenta que quienes rechazan de antemano su documental debieran esperar a verlo para dar su opinión. Defenderé siempre el derecho de Évole a mostrar su película: con la misma vehemencia animaré a cualquier persona con sensibilidad y decencia a negarse a verla. ¿Aplaudirá el público al final de la proyección, movido quizás, disculpablemente, por sus cualidades estéticas, el sonido, la fotografía, el lado humano del personaje? Precisamente en el Festival de San Sebastián, hace bastantes años, cuando Urrutikoetxea Bengoetxea y su cuadrilla de asesinos aceleraban la crecida de sangre, se estrenó una película basada en una novela mía, en la que había una escena, cerca del final, en la que un terrorista dispara a un policía, y no se sabe si lo ha matado. Justo en ese momento, durante una proyección de prensa, hubo un aplauso, sin duda no motivado por el fervor cinéfilo.

Ese era el ambiente. Por esos días, aquel mismo septiembre, una manifestación inmensa llenó las calles de San Sebastián con un grito explícito y unánime de sublevación contra el terrorismo. No “contra la violencia” como decían sanitariamente algunos: contra ETA, contra los asesinos, contra la cofradía inmunda de este individuo al que Jordi Évole ha considerado oportuno dedicarle todo un documental. Yo no voy a verlo, por la misma razón por la que no probé y aparté cuanto antes aquel plato de pescado en Mallorca. Conociendo trabajos anteriores de su director, ya puedo saber que una parte no escasa del documental tratará del propio Jordi Évole, en primeros planos en los que tendrá cara de interesado, de preocupado, de pensativo, de agudo observador, de interrogador incisivo, de adversario, de confesor, según. La cara de su invitado ya la he visto muchas veces en las fotos, con la misma repugnancia instintiva con la que se aspira un olor tóxico. Es una cara que pertenece a las fichas policiales de frente y de perfil; la cara que tal vez vieron por primera y última vez algunas de las personas a las que iba a asesinar, la que tuvieron muy cerca los policías y jueces en sus interrogatorios, la que provocaría y tal vez provoque aún espasmos de emoción entre los sórdidos admiradores del crimen. A las preguntas a las que tiene que responder Urrutikoetxea Bengoetxea no es a las de un periodista con vanidades de estrellato televisivo, sino a las de los fiscales y los jueces que siguen investigando muchos de sus crímenes todavía no esclarecidos. Baltasar Garzón miró a los ojos a este hombre desde el otro lado de la mesa, en un juzgado francés, y dijo que en ellos no había nada. Solo frialdad y sarcasmo. Óscar López-Fonseca contó hace unos días ese interrogatorio que tuvo lugar en París, en 1989, cuando por fin el Gobierno francés empezaba a corregir su política vergonzosa de amparo a los terroristas. A la fiscal adjunta que acompañaba a Garzón en aquel viaje, Carmen Tagle, Urrutikoetxea Bengoetxea la miró en silencio y la escuchó llamarle “valiente hijo de puta” en voz baja. Unos meses después Tagle fue asesinada.

Yo no me acordaba ya del nombre de aquella mujer valerosa. Gente como ella, insobornable y cumplidora, jueces, policías, guardias civiles, ciudadanos comunes que alzaban la voz y daban la cara cuando casi todos callaban y se escondían, nos salvaron del vendaval de crimen y del chantaje político de Urrutikoetxea y sus cómplices. Sobre esas personas es preciso que se hagan documentales, y que se estrenen con todos los honores en San Sebastián.






Asimismo nos parece interesante Lo de Ternera, lo de Évole… ese olor en que Agustín Pery plantea una interesante pregunta que echó en falta: “anda, Josu, mójate ¿quién recoge hoy tus putas nueces?”

Transcribimos 'Blanqueo' de Savater porque está protegido por el muro de pago de El País:

por Fernando Savater (El País, 30/9/2023)

Un festival de primera categoría programa la entrevista a Josu Ternera como si fuera un acontecimiento cinematográfico, cuando es solo negociar con el morbo

Acaba el festival de cine que empezó bajo la sombra del Ternera que rechaza ese apodo. Algunas precisiones sobre la polémica en la que todo se embarulló. La carta que medio millar de ciudadanos firmamos iba dirigida al festival, no a Jordi Évole. Solo nos faltaba ya tener correspondencia con ese señor: la decadencia de Occidente. Por tanto, no pedíamos cancelar esa entrevista filmada, sino que no se proyectase en ese escaparate costeado con dinero público y que lleva el nombre de la ciudad más agredida por los salvapatrias asesinos. Lo que blanquea a Ternera no es lo que diga o deje de decir a Évole: lo único interesante que podría declarar es el nombre de los compinches que bajo sus órdenes cometieron crímenes aún no esclarecidos o hacer un acto de contrición perfecta ante los padres de los niños asesinados en Zaragoza. Nada de eso se le pasa por la boina ni a él ni a su entrevistador. Pero lo que le blanquea y dignifica es que un festival de primera categoría (también en hipocresía, en condenas a guerras lejanas y escaqueo ante la que asolaba su país, en subterfugios para no comprometerse proyectando documentales valientes de verdad como los de Arteta) programe esa entrevista como si fuera un acontecimiento cinematográfico, cuando es simplemente negociar con el morbo.

Cuentan con los felpudos vocacionales. Uno que suele hacerse el interesante dice que es un testimonio periodístico de excepcional importancia. Otro asegura que gracias a Évole sabemos que es un asesino fanático, con ideas de bombero torero (pido perdón al gremio) y la empatía de un rinoceronte. ¡Qué sorpresa! Le creíamos un sabio lleno de benevolencia universal y resulta que es más patético que peripatético. Han hecho bien en ponerle alfombra roja para despejar el equívoco. Aunque la ternera con chorizo me sigue pareciendo indigesta.



miércoles, 5 de octubre de 2022

Quintero

 

No eran ni las siete y media de la tarde de anteayer cuando Pachi Idígoras tuiteaba la primera despedida gráfica que vimos dedicada a Jesús Quintero. Y no faltó el periodista en la viñeta de su hermano Ángel en el diario Sur de ayer, también apoyada en los emblemáticos silencios del onubense.

La entrevista a dios asimismo inspiró las despedidas de Tomás Serrano en El Español y Miki y Duarte en los diarios del grupo Joly, pero estos incluso le construyeron una nimbosa colina al loco habitante del promontorio radiofónico.

Proseguimos con la ilustración de Ulises Culebro para el obituario de Raúl del Pozo en El Mundo, seguida de las viñetas de Pedro Sabiote (La Opinión de Murcia) y Ferran Martin, que aprovechó para incluir también una despedida a Ángel Casas. Completa este bloque la magnífica pieza de Sansón que evita, con creativa sutileza, caricaturizar al despedido.

Algunos homenajes que ayer vimos de dibujantes que no seguimos y nunca antes habíamos traído al blog son las de Paco Santero, Luant, que complementó su dibujo  haciendo honor a su condición de decimista y Miguel Porres. Nos limitamos a enlazar la, sin duda bienintencionada, despedida de Carlos Villanueva en Radio Algeciras, pero sentimos no poder dar acogida a un dibujo que pone en boca del periodista un irritante anacoluto ejercido, para mayor escarnio, en una referencia a las gentes leídas.
 

Hasta hoy no ha llegado Quintero a la sección de  Sciammarella en El País que ayer estaba ocupada de la celebrabación en fecha del 127º aniversario del nacimiento de Buster Keaton.

Puebla se apoya hoy en 'El perro verde', el can que dio origen a otro sobrenombre de 'El loco de la colina' a partir del título de su primer programa de televisión,  abordado en 1988, después de 15 años en la radio, en compañía de un tranqulísimo golden retriever que, con ayuda del pertinente coloreado de la iluminación, evocaba el popular dicho "Ser más raro que un perro verde". [1]


Actualizamos el apunte con la viñeta de Kiko da Silva en El Correo Gallego, la tira de César Oroz en Diario de Navarra y la de Javi Salado en Tribuna de Toledo y otros diarios del grupo Promecal, dibujos todos ellos que hemos visto después de la algo apresurada publicación inicial de este recopilatorio.

Adicionalmente, Daniel Rosell añade hoy en la Tribuna de Francisco J. Ferraro un nuevo retrato  al ya aportado antes de ayer desde obituario de Carlos Navarro Antolín publicado en los diarios del grupo Joly. 


Concluimos con un enlace a un vídeo de 1971 que muestra el inicio de la carrera de un joven Jesús Quintero en el programa 'Buenas tardes' y otro, ya a modo de colofón, al demoledor monólogo del año 2014, tan recordado estos días, "Siempre ha habido analfabetos ..." [enlace transcripción].



PS - Añadimos el retrato realizado por Guillermo Serrano para El Bestiario de Carmen Rigalt publicado en El Español del domingo 9. Idígoras y Pachi, por su parte, incluyen un canino guiño al periodista en su Plaza Noniná.





[1] Imagen tomada del blog "Carta de ajuste"



sábado, 10 de septiembre de 2022

La lengua en la semana 36/2022

 

'Despedida con eses' es el artículo, inspirado en unas palabras de Florentino Pérez en el madridista adiós a Casemiro [la adjunta viñeta es de Marselle], con que Álex Grijelmo ha retomado su semanal 'La punta de la lengua' después de las vacaciones.  No falta es ese texto un recordatorio del, posteriormente rectificado, “tú contestastes que no” de Ana Torroja en 'La fuerza del destino' (1989).

Pero lo que nos ha parecido verdaderamente llamativo es encontrar en El País  un enlace a El Mundo, aunque  ciertamente es un caso en el que resulta sumamente oportuno para señalar la cuestionable corrección introducida en la reseña de la despedida madridista. ¿Lo ven vds. ético? 

Metidos en cuestiones de ética periodística, también queremos dar cuenta de la artera manipulación de la transcripción de unas palabras de Feijóo ralizada por el Huffington Post (la duplicidad permite descartar que se trate de una errata). Una maniobra inequívocamente al servicio de la campaña "el líder del PP no da la talla / no está preparado". Si acceden al vídeo incluido en el tuit advertirán que el político gallego dice claramente Bildu.

En el apartado de meteduras de pata, ayer tuvo bastante eco la torpeza traductoria de Blanca Liso en Tele 5, casi coincidente con la revelación de los 3.757,98 € [1] que nos han costado las insuficencias idiomáticas de la supuestamente sumamente preparada dirección del Mº de Igualdad (ya saben que hasta presuntas no utilizadas becas en Harvard se han aducido como argumento). 

Quizá hay quien, en este punto, agradezca pasar a relajarse un poco con la coñita con los anglicismos de Martita De Graná.

Pero el hit de la semana sin duda ha sido la infografía de Antena 3 sobre la circunnavegación de Magallanes - Elcano. Compartimos la duda que manifestaba un tuitero: ¿por qué el atajo de Suez sí y el del Canal de Panamá no?

Oportuno contrapunto nos parece el mapa realizado en 1545 por el  destacado cartógrafo genovés Bautista Agnese.

En relación con el quinto centenario de esa gesta, asimismo adjuntamos la viñeta de Asier y Javier que nos puso sobre la pista de que el martes fue declarado festivo en el País Vasco. Pero no faltó algún demenciado contrapunto como la iniciativa ‘Gora Euskal Herria dekoloniala’ (más detalles). Mañana mostraremos la visión de JM Nieto.

‘Lorem ipsum’, la frase incomprensible generada por los impresores del siglo XVI recortando letras a una sentencia de Cicerón incluida en la obra 'Sobre los límites del bien y del mal' ('De finibus bonorum et malorum'), es el título elegido por Lola Pons para la postvacacional reanudación de sus colaboraciones en El País. Un artículo que llama la atención sobre la importancia que han adquirido los títulos para guiar la atención de los lectores y la forma en que han pasado a influir en la interpretación de los textos.

Ilustramos el comentario sobre el muy diferente uso de los titulares en los antiguos periódicos con una imagen de la primera página de El Imparcial de esta misma fecha de hoy, pero del año 1867 en que ese diario fue fundado (Fuente BNE).  

Pasamos al Centro Virtual Cervantes, donde Pedro Álvarez de Miranda realizó un delicioso relanzamiento de la sección Rinconte con una documentada explicación del origen de la palabra  Espejismo. A continuación recordamos el fragmento de 'El cangrejo de las pinzas de oro' utilizado como inicio del artículo.


Irene Roldán González recurrió, por su parte, a una interesante relación de picarescas citas para introducir su artículo sobre estafa piramidal en el Martes Neológico. De hecho, nos ha invitado a releer el primer capítulo, «En que cuenta quién es el Buscón», de 'La vida del Buscón, ...' de Quevedo (apuntamos a quienes decidan imitarnos que pintor de suela es quien pinta cardenales con el cuero del látigo).

Oportuna resulta la inclusión de una referencia a Carlo Ponzi (1882 - 1949), el inmigrante italiano que urdió en Estados Unidos el fraude que ha pasado a conocerse con su nombre. Pero echamos en falta alguna a la española Baldomera Larra (1833 - 1915), la hija del escritor Mariano José de Larra que fue la autora del primer fraude piramidal del que se tiene noticia. Un montaje quebrado en diciembre de 1876. Enlazamos, a modo de complemento, un artículo de JR Mora sobre algunos otros famosos ejemplos de ese tipo de timos que ahora han encontrado territorio propicio en las criptomonedas.

García Morán contribuyó el miércoles a la neología humorística con un "fraseoducto", voz que presentó en su viñeta de la Gaceta de Salamanca  combinada con una referencia la expresión "marear la perdiz" que ya va pidiendo un monográfico. 

Antes que eso Idígoras y Pachi habían llevado a su viñeta del lunes en El Mundo una paronímica "Península Sibérica". Debajo, el calamburesco homofónico juego de Davila en Faro de Vigo que también funciona bien en español: lavandera /la bandera.

Puebla ironizaba anteayer sobre el pleonasmo en que incurre el impostado sintagma, ahora tan de moda, "clase media trabajadora". Enlazamos un artículo que recuerda que fue Albert Rivera quien lo popularizó en 2018. Menudo es copiando uno que vds. y nosotros sabemos.

Mortiner aportó el martes desde La Nueva España una pieza de tipología jeroglífica, apoyada en un grabado del siglo XVIII que representa un león atacando a un buitre, con la solución incluida en el propio dibujo. Gráfica reseña de las protestas que en algunas localidades leonesas amenazan con boicotear la eterna obra de la línea de alta velocidad ferroviaria hacia Asturias (unas obras iniciadas en 2004).

El asunto nos invita a enlazar un interesante hilo de Twitter sobre elementos ferroviarios que tienen nombres de animales: lomo de asno, salto de carnero, pata de liebre, galápago y el, ciertamente poco visto (nada en España), cocodrilo mecánico.

Pasamos a mostrar una viñeta de Xaquín Marín en La Voz de Galicia que nos sirve para recordar que el talibanismo lingüístico no es un fenómeno exclusivamente actalán. ¡Qué habrá en esa victimista cabecina para salir con este desvarío!

Lolo abunda hoy en la materia desde el digital  La Nueva Crónica (chifla es la denominación leonesa de la flauta pastoril de tres agujeros que los vascos denominan txistu).


JM Nieto no desaprovechó el viral "Que te vote Txapote" que un ciudadano se llevó al sevillano episodio de la tournée "pisar la calle" de Sánchez (cuya próxima cita ha sido suspendida "por problemas de agenda"). Pero todos sabemos que la rigurosa selección de los asistentes hacía imposible la presencia de cualquier desafecta niña en el ridículo numerito montado en La Moncloa en el que no faltó un guionizado pie para un "precisamente en el Consejo de Ministros de mañana ...".

Iniciamos la habitual sección literaria recordando el impostado escandalito que se han montado algunos sobre la referencia de Feijóo al "Otoño del patriarca". Una campaña que creemos fue lanzada por Fernando Garea (tuit 5/9; 12:11) y seguida, entre otros, por Angels Barceló, Isabel Rodríguez, y hasta el propio Sánchez en su intervención en el Senado.

Nos da que pudiera estar al caer ver responder a una acusación de cesarismo con un teatralizado ¿me está vd. amenzando de muerte?

Cuaántos ofendiditos que se levantan cada día en busca de una causa para estarlo. 

Pasamos a recordar la viñeta publicada el pasado domingo por Chris Riddell en The Observer en que Liz Truss ejerce de Bruja Blanca de Narnia, el mundo de fantasía creado por C. S. Lewis para su serie de novelas 'Las crónicas de Narnia'.


"Que viene el euríbor" tituló Puebla su versión del cuento de 'Los tres cerditos' publicada en el Abc del lunes.

Tanto el dibujante francés Thibaut Soulcié  (Télérama) como el mexicano Alarcón (El Heraldo) apoyaron sus viñetas sobre la vuelta al cole en la popular historia de 'Blancanieves'. El primero para dar cuenta de que la asociación de consumidores UFC-Que Choisir ha denunciado la comercialización de bolígrafos y rotuladores tóxicos y el segundo  con una más genérica visión de las amenzas que las políticas de López Obrador plantean al sistema educativo mexicano.


La escena escolar nos invita recordar la encomiable pedagogía realizada por la portavoz del gobierno al advertir que mentir es pecado. aunque también nos ha dado por maginar como estaría Twitter y la constelación de digitales del régimen si eso lo hubiera dicho alguna otra que vds. y nosotros sabemos.

Asimismo vamos a enlazar las durísimas palabras del escritor Luis Landero  en el acto celebrado anteayer en el teatro romano de Mérida en que recibió "la medalla de Extremadura".

Concluimos con una recopilación de despedidas gráficas a la reina de Inglaterra apoyadas en el oso Paddington, el popular protagonista de la exitosa colección de libros del escritor Michael Bond. Aunque cierto es que la imagen del personaje, en general sigue más la versión cinematográfica de sus aventuras que las magníficas  ilustraciones creadas de Peggy Fortnum. Los dibujos que siguen son de Steve Bright (Brighty), Plantu y Raúl Arias hoy mismo en el diario El Mundo.







[1] La cuenta de la factual versión de Montero&friends del "relaxin' café con leche"